El Centro María Inmaculada de Bilbao (CMI Bilbao), centro socio de FPEmpresa, ha creado Abraza tu mente, un proyecto que enfocado en la salud mental de los estudiantes. Con el objetivo de concienciar sobre la importancia del autocuidado emocional, los responsables de la iniciativa han desarrollado un programa con actividades dinámicas y prácticas que se enmarcan dentro de una tutoría de una hora de duración para diferentes clases, aparte realizar “Píldoras de bienestar”, que son carteles de difusión y concienciación.
Abraza tu mente se plantea como un proyecto intermodular, implicando con ello al alumnado de tres módulos formativos del ciclo de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE): Técnicas básicas de enfermería, Operaciones administrativas y documentación sanitaria (OPAD), y Promoción de la salud y apoyo psicológico al paciente (APSI). Cada módulo se ha encargado de desarrollar y trabajar una parte distinta de la iniciativa, dividiéndose el trabajo en aspectos neurobiológicos vinculados a la salud mental, vías de acceso a los servicios de salud mental a través del Sistema Nacional de Salud y la aplicación y materialización del proyecto, respectivamente.
Actividades del proyecto y evaluación final
Siguiendo criterios relacionados con la viabilidad, el impacto y la creatividad, las diferentes actividades del proyecto responden a múltiples necesidades y persiguen distintos propósitos. “Cambia tu diálogo interno” tiene que ver con los pensamientos negativos y la reestructuración cognitiva, mientras que “Yo también” busca promover la empatía entre compañeros y la desestigmatización. “Mensajes para ti”, por otro lado, consiste en mandar mensajes a tu yo del futuro con un tono de ánimo, esperanza y haciéndoles recordar su valor personal. Dentro del programa también se incluye un Escape Room con cuatro salas temáticas, en las que el alumnado tendría que superar retos vinculados a la salud mental.
Tras la puesta en marcha de Abraza tu mente, se ha evaluado el funcionamiento del programa tanto por los estudiantes como por el personal docente. El CMI Bilbao destaca la implicación del alumnado y su compromiso a la hora de tomar decisiones organizativas y metodológicas, generando así un ambiente muy colaborativo. Como resultado, se ha conseguido colectivizar el cuidado de la salud mental, reforzar la conexión entre lo curricular y lo vivencial, aumentar la motivación y reconocer al alumnado y a la juventud como agentes activos de bienestar. “Lo que empezó siendo una propuesta educativa, se convirtió en una experiencia compartida, colectiva y transformadora”, enfatizan desde el centro.




