Carlos Navas Ramírez cursó Magisterio y trabajó cinco años como maestro en un centro concertado, a la vez que estudiaba Ciencias Matemáticas en la UNED. Al acabar, aprobó la oposición de FP en el año1982. Tras un año en Alicante, obtuvo destino en San Vicente del Raspeig y, desde su segundo año allí, es director del actual CIPFP Canastell. Además, es profesor asociado en la universidad; primero, en la Universidad Miguel Hernández y, en la actualidad, en la Universidad de Alicante.

Aunque ha impartido docencia en todos los niveles educativos, le conquistó la Formación Profesional por su mayor implicación progresista y social y, dentro de ella, siempre ha estado inmerso en el ámbito de la innovación y de la atención a los sectores más desfavorecidos. Impulsó la participación del centro en la Reforma de la Enseñanzas Medias y en el establecimiento de nuevos Ciclos Formativos y ha colaborado en multitud de proyectos, siempre en el ámbito de la FP: programas del Ministerio, certificación de calidad, desarrollo de programas de FP Básica, FP para personas con necesidades educativas especiales, etc.

¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa?

Participamos como centro en el Proyecto de Innovación del Ministerio, que fue la cuna de FPEmpresa. Una vez finalizado éste, me llamó Jorge Arévalo, el primer presidente de la Asociación, antes de ser vice-consejero en Euskadi y me invitó a continuar con la labor, integrándome en la incipiente Junta Directiva. El nuevo presidente en aquel entonces, Joan Sarrión, quiso contar conmigo y encontré un grupo de trabajo formidable, con muchas personas a las que ya conocía de congresos, reuniones, artículos…, gente que tenía a la FP como estandarte; personas que habían dado y daban trabajo y esfuerzo para que esta enseñanza, imprescindible para el desarrollo de nuestra sociedad, alcanzara el lugar que le corresponde. Y, claro, tocaba arrimar el hombro y apoyar a este grupo de trabajo en la medida de mis posibilidades.

¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara la Asociación en los próximos años?

En primer lugar, aumentar el número de asociados para que exista una sólida base donde asentar el desarrollo de la Asociación. La garantía de fortalecimiento que ofrecería llegar al menos a 500 centros asociados sería clave.

Me gustaría también que se mantenga este gran espíritu de colaboración que vivo en la Junta Directiva, haciendo que centros públicos y privados, industriales y de servicios, grandes y pequeños, de grandes ciudades y de pueblos, hayamos encontrado lo que nos une.

Sería también importante mantener el nivel de comunicación que en la actualidad se tiene con la mayor parte de las administraciones educativas en las Comunidades Autónomas y en el Ministerio. La colaboración leal que mantenemos permite agilizar legislación, propuestas o programas de ayuda.

Crear un vínculo permanente entre las empresas y nuestra asociación sería sin duda un objetivo a conseguir en este periodo inmediato. Además de nuestra estrecha relación con la Fundación Bankia, debemos estrechar relaciones con CEOE, CEPYME y las organizaciones sindicales potentes como CCOO y UGT, más en estos momentos en que la FP reglada y la antigua Formación Profesional para el Empleo se fusionan.

Por último, me gustaría conseguir una orientación imparcial, con conocimiento de la FP y con la visión clara de lo que suponemos. Sería de gran utilidad encontrar dentro de los centros de secundaria a personas libres de prejuicios y con conocimientos del mundo profesional.

¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?

Sin duda. El mundo de la Formación Profesional, por fin, ha saltado a la palestra y ha dejado ver a la sociedad las enormes ventajas y el enorme potencial de cara a favorecer un tejido empresarial y social más justo, más igualitario, que permita el equilibrio social y que haga avanzar (me gustaría pensar que de una forma más progresista) al conjunto de los jóvenes.

¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?

Que es imprescindible contar con su colaboración; cuantas más personas, organizaciones y cuanto más diversos seamos en FPEmpresa, más riqueza aportaremos a la sociedad, mayor cantidad de perfiles podremos ofrecer y mayor solidaridad y colaboración tendremos entre nosotros y de cara al mundo profesional exterior. La unión hace la fuerza, como bien dice el refrán, y es imprescindible la existencia de un grupo de presión de FP potente que permita aconsejar, acompañar y orientar a las autoridades educativas en este entorno educativo.

Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?

Sin duda, los más relacionados con aspectos sociales y aquellos que más favorecen la equiparación social. Tenemos un centro con el mayor número de grupos de FP Básica y Programas Formativos y de Necesidades Educativas Especiales de España. Y eso, por encima de las tres Medallas de Oro de Skills Nacionales ganadas, del Premio Nacional del Ministerio de Asuntos Exteriores, del Mercurio de Oro de la Cámara de Comercio… de muchos otros premios, eso lo que realmente nos enorgullece: contribuir a una sociedad más justa, más progresista, más igualitaria, innovadora y trabajadora; esa es la misión del centro, que ha sido mi casa durante toda mi carrera profesional.

Por Arnaldo Serrano Orozco
https://www.linkedin.com/in/aserranoorozco/

El Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) publicó en 2019 una investigación indicando que las empresas no encuentran profesionales de FP con los conocimientos y las competencias que requieren. Una las advertencias explícitas del estudio de Blázquez, Masclans, Canals (2019) era que el sistema educativo no cubría la demanda de las empresas respecto al conocimiento de nuevas tecnologías de los estudiantes de FP. Este campo de conocimiento no tiene una correspondencia exacta con las competencias definidas en los currículos actuales, Serrano (2020), el conocimiento de las nuevas tecnologías se puede interpretar como la capacidad de autoaprendizaje, de utilizar tecnologías de la información y comunicación y actualizar conocimientos.

Durante mis años de experiencia como docente y profesional, he observado que los estudiantes egresados tienen un bajo dominio de herramientas digitales de uso diario en las empresas, como son las de ofimática, cálculo o de organización. Las herramientas se conocen en un nivel superficial, y una empresa necesita trabajadores habituados tanto a utilizarlas como a autoformarse para incrementar su productividad. Por ejemplo, el correo electrónico ha evolucionado a mensajería instantánea; si bien antes trabajábamos en una red local, ahora se trabaja en la “nube”; si antes se organizaba el trabajo en tareas, ahora se trabaja en grupo con gestores de proyectos basados en el método Kanban.

Multinacionales como Alphabet Inc. (Google), Apple Inc., Canonical Ltd. (Ubuntu) o Microsoft Corp. ponen a disposición de la sociedad herramientas que son utilizadas en las empresas y en las etapas del proceso educativo, sin embargo, su uso no significa su dominio. Estas empresas ofrecen tutoriales y recursos educativos, así como expiden sus propios exámenes y certificados que garantizan su dominio. Esta es una práctica normalizada para acreditar el dominio de una lengua extranjera; algunas instituciones educativas ya presentan a su alumnado a exámenes oficiales para certificar el nivel del idioma.

Vivimos una realidad donde los recursos para aprender y certificar el uso de una nueva tecnología están fuera del aula y a disposición de la sociedad. Entonces, ¿cuál es el papel del profesor? ¿Qué método didáctico ha de utilizar para formar en nuevas tecnologías? ¿Debería plantearse una reforma en el sistema educativo para que se extendiera esta práctica a las herramientas de nuevas tecnologías?

Como docente, una de mis clases está centrada en enseñar una herramienta digital muy especializada. El método didáctico que utilicé al principio era el de presentar las funcionalidades, realizar un ejemplo práctico, mostrar los recursos educativos correspondientes, informarles de que pueden realizar un examen que certifica el dominio de dicha herramienta, pero que mi evaluación consistiría en realizar un ejercicio de simulación. Los resultados que obtenía estaban sesgados, los alumnos que ya utilizaban la herramienta conseguían mejores notas que los que la desconocían, y estos últimos se desmotivan por no dominar la herramienta con la agilidad de los primeros.

No estaba satisfecho con mi método didáctico y procedí a cambiar dos variables. La primera fue el orden: inicié la clase simulando un entorno de trabajo donde el alumno debía realizar una práctica. La segunda variable que cambié fue mi rol: el alumno era el responsable de presentar y utilizar la herramienta. Mi papel era guiarle en el aprendizaje, que comprenda que antes de ejecutar ha de analizar, después confirmar el funcionamiento; y si no funciona, reiniciar el proceso e investigar el motivo del error, así como, y más importante aún, entrenarle en mantener una actitud de resiliencia. Para llevar a cabo este método, ha sido indispensable trabajar en línea, el alumno comparte su pantalla con el resto de la clase, y todos observamos cómo se enfrenta al proceso de auto-aprendizaje.

Aprovechando la oportunidad de esta publicación en FPEmpresa me gustaría invitar a todas las personas que deseen aportar al respecto, que me contacten en el siguiente enlace de LinkedIn. Quisiera preguntar a profesores que método didáctico utilizan para formar en la competencia de auto-aprendizaje y conocimiento de nuevas tecnologías; preguntar a los directores del sistema educativo si consideran viable complementar el sistema actual con certificados externos emitidos por empresas; y, finalmente, preguntar a los gerentes de empresas si esta validación disminuiría su problema de no encontrar profesionales de FP con los conocimientos en nuevas tecnologías.

María José Fernández Campos, directora del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón desde hace once años, ha trabajado como asesora de Formación Profesional, como directora de hotel y como directora de agencia de viajes. Se siente especialmente orgullosa de esta última temporada como directora del CIFP, ya que es el centro de referencia en Asturias de la familia profesional de Hostelería y Turismo.

¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa?

Antes de ser parte de la Junta Directa, el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón ya pertenecía a la asociación. Fue durante el congreso que tuvo lugar en Valencia, cuando varios miembros de la junta me ofrecieron formar parte; junta que, hasta ese momento, no contaba con ninguna mujer. No me resultó difícil aceptar, porque considero que la junta es el pilar fundamental de promoción y desarrollo de cualquier asociación. Además, me interesaba mucho trabajar con un grupo de personas con las que compartir objetivos, para seguir trabajando por y para la Formación Profesional.

¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara la Asociación en los próximos años?

¿Los objetivos ideales? Que todos los centros en los que se imparte Formación Profesional formaran parte de FPEmpresa y que la asociación fuera muy reconocida en todas las administraciones públicas, incluyendo el Ministerio de Educación y Formación Profesional. A corto plazo, me conformo con que sigamos siendo la voz de todos los centros de FP, así como referente a nivel nacional, y sigamos impulsando iniciativas que visibilicen y potencien el sistema de Formación Profesional en nuestro país.

¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?

Creo y espero que sí. Se han conseguido grandes avances, pero creo que hay que seguir teniendo ambición. Se habla, se dice, se escribe mucho de Formación Profesional, pero tiene que ser una gran apuesta, no valen solo las palabras. Para poder seguir construyendo nuestro futuro hay que conseguir que se consolide como uno de los pilares fundamentales del sistema educativo, sin estigmas. Necesitamos que persista la implicación de los agentes sociales, la empresa y la administración. No podemos olvidar que la FP es clave para aumentar la empleabilidad de los jóvenes y la competitividad de las empresas.

¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?

Les preguntaría, directamente, “¿qué hacéis que aún no os habéis asociado a la red de centros de FP más importante de España?”. Bromas aparte, les invitamos a que formen parte de una asociación que mira al futuro, que pretende, sobre todo, visibilizar el trabajo de los centros para la mejora de la Formación Profesional. En solitario, se pueden alcanzar objetivos, pero solo juntos podremos superar los retos venideros.

Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?

El CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón es un centro muy vivo, muy activo, y esto nos ha permitido participar en muchos proyectos, iniciativas y actividades. Destacaría, sobre todo, nuestra implicación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible: la solidaridad y el reciclaje.

Muy activa es nuestra colaboración en campañas como el banco de alimentos con Cruz Roja, con la Fundación Secretariado Gitano, con la Asociación Gijonesa De Caridad Cocina Económica, o participación en proyectos como los Reyes del Norte, con el Hospital Gijón. Además, también destacaría los proyectos Gijón Turismo Responsable, La Gran Cadena de Ecovidrio, COOMIDA de COGERSA y Hostelería por el Clima.

Hemos recibido varios reconocimientos y premios, como la TripleR o el premio en la categoría de entidad educativa, por ser los ganadores como mejor centro para representar Asturias en Europa en el concurso internacional de la Semana Europea de Prevención de Residuos.

Destacaría también el reconocimiento público que hizo el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, al centro, así como a otros centros de FPEmpresa, en el acto de presentación del Plan de Modernización de la Formación Profesional, por nuestra labor solidaria en tiempos de pandemia.

Creatividad, compromiso, trabajo y esfuerzo son sin duda algunos de los ingredientes que no faltan en el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón.

La Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa sigue dando visibilidad a aquellas mujeres que han decidido cursar estudios de Formación Profesional en los que existe una presencia mayoritaria de hombres. Con sus historias, FPEmpresa sigue trabajando en favor de los objetivos marcados por la Alianza STEAM, iniciativa promovida por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, que está destinada a fomentar las vocaciones STEAM en niñas y jóvenes.

De acuerdo con los estudios más recientes del Ministerio de Educación y Formación Profesional (curso 2018-2019), estos son los porcentajes de mujeres que cursan ciclos formativos de grado superior en las familias profesionales de las seis protagonistas de este reportaje: Edificación y Obra Civil, 33%; Imagen y Sonido, 31,6%; Fabricación Mecánica, 9,5%; Electricidad y Electrónica, 5,5%; y Transporte y Mantenimiento de Vehículos, 3,7%.

Con estas cifras en la mano, no es de extrañar que muchas de las mujeres que han optado por estas disciplinas hayan sido las únicas en su clase o las únicas en su lugar de trabajo. No obstante, como ellas mismas indican, esta realidad no les ha desalentado para estudiar aquello que les gustaba, para trabajar en aquello que, muy seguramente, les haría sentirse realizadas.

Blanca Ramírez es la única tornera del Departamento de Motores de IBERIA, en el que trabajan unas 500 personas. Su trabajo consiste en la fabricación y reparación de piezas para motores de aviones. Estudió en el IES Luis Vives de Leganés, donde cursó un CFGS de Programación de la Producción en Fabricación Mecánica y un CFGM de Mecanizado, estudios de los que dice le ha servido “todo, todo, todo”.  Ahora está aquí, en este trabajo, pero incide en el hecho de que estos estudios son muy versátiles y que le han abierto un gran abanico de oportunidades en varios sectores productivos. Para ella, el módulo de FCT fue clave en la adquisición de competencias prácticas y le ayudó a saber cómo sería en realidad el mundo laboral. Al finalizar el CFGS, admite que se le abrieron muchas puertas, hasta el punto de tener “la suerte” de poder elegir en función de condiciones y salario. A modo de anécdota, cuenta que, durante el tiempo de búsqueda de empleo tras finalizar el CFGM, la rechazaron de un trabajo porque, según se enteró después, al jefe “le daba cosa” que saliera a medianoche de su jornada de trabajo. A día de hoy, sigue sin comprender muy bien cómo, aun estando cualificada para el puesto, esa justificación de “sobreprotección” por el hecho de ser mujer fuera la excusa para no haberla contratado. Cuando entró a la empresa era la única mujer en el taller; ahora hay siete. Considera fundamental la labor de orientación y cree necesario que se dé mejor a conocer la oferta formativa de FP, sobre todo en centros de secundaria donde no se imparte. Está segura de que muchas mujeres, si conociesen más a fondo este tipo de profesiones, “se darían cuenta de que está genial”. La fuerza física “ya no es un hándicap”; el mito de que se necesita la fuerza de un hombre para este tipo de trabajos es solo eso, “un mito”.

Laura González es la única, de las tres chicas de su clase, que se dedica al mundo de los rallies. Trabaja como copiloto, además de mecánica, en el equipo femenino Melmac Rallyfactory. Cursó el CFGM de Electromecánica de Vehículos Automóviles y está terminando el CFGS de Automoción en el CIFP Avilés, en Asturias. Está muy contenta con lo que está estudiando porque le sirve de mucho para su día a día en el equipo: reparación del motor, carrocería, seguridad, electricidad, etc. Su sueño es poder dedicarse a esto y “vivir de ello”. Cuenta que cuando empezó en este sector, hace ya algunos años, apenas había mujeres, pero hoy en día, cada vez se ven más, muy buenas pilotos y copilotos (abundan más las copilotos) que compiten a nivel nacional y europeo; estima una presencia femenina en las competiciones de alrededor de un 30% y se muestra convencida de que este porcentaje seguirá aumentando con el tiempo. Salvo algún que otro comentario desafortunado, no se ha encontrado con ninguna traba en su camino por el hecho de ser mujer. Es más, cree que hoy en día “el propio sector se ha ido dando cuenta de que las mujeres tienen ciertas cualidades que favorecen el desarrollo de esta profesión”. No obstante, es de la opinión de que, al final del día, esto es un trabajo como cualquier otro y lo que cuenta es que “destaques por tu esfuerzo, talento y aptitudes, y no porque seas mujer u hombre”. Por ello, se seguirá esforzando y dando lo mejor de sí misma para poder conseguir patrocinadores y así llegar a competir en categorías superiores. Habla de sus referentes femeninos, casualmente alguna amiga suya, que “ya han llegado lejos en este mundillo”, participando, por ejemplo, en el Campeonato de Europa de Rally. Lo tiene claro: “no parará hasta alcanzar su meta”.

Marga González es técnico de sonido, en concreto, de sonido para espectáculos en directo, y, por lo que sabe, es la única de su promoción que se dedica a esta especialidad. Realizó el CFGS de Sonido para Audiovisuales y Espectáculos en el IFP Carlos María Rodríguez de Valcárcel de Madrid hace ya unos años y desde entonces trabaja como autónoma en este sector. Su decisión de cursar estos estudios fue puramente vocacional, porque sabía que quería dedicarse a esto, “es un trabajo muy bonito, te devuelve mucho de lo que tú das”. Recuerda que ver estadios como el Wanda, llenos hasta la bandera, en la última gira de Alejandro Sanz, ver a gente emocionándose con su trabajo, “es de lo más especial que le ha ocurrido en la vida”. No obstante, no pasa por alto que sonido en directo es una de las especialidades más duras, tanto en horas de trabajo como en esfuerzo físico. Además, se requiere una gran capacidad de adaptación a entornos y materiales que cambian de un espectáculo a otro. No quiere que la infravaloren, pero tampoco que la valoren de más sólo por ser mujer, “pasa mucho con el tema físico, levantas cosas pesadas y te felicitan con cierta sorpresa”. No hay nada que felicitar, dice, “está cumpliendo con su trabajo”. No tiene referentes femeninos en los que verse reflejada profesionalmente, y se ríe al escuchar que, quién sabe, igual es ella misma la que se convierte en el referente de futuras generaciones. Son muy pocas las mujeres en esta rama, pero cree que podría haber más de no ser por las “limitaciones que las propias mujeres creen tener para esta profesión”. Para ellas, tiene un mensaje: “la fuerza física se hace, todo lo demás se aprende. Si queremos que no haya diferencia entre hombres y mujeres, seamos nosotras las que demos un paso al frente y hagamos que esa diferencia desaparezca”.

Paula Borrego es técnico de producción y, junto con su compañera de taller, son las únicas dos mujeres de este departamento en la plantilla de la empresa donde trabaja, en Alemania. Se formó en el IES Príncipe Felipe de Madrid y cursó el CFGS de Sistemas Electrotécnicos y Automatizados. A Alemania llegó gracias a las prácticas en empresa, que realizó durante sus estudios, prácticas por las que se siente “muy agradecida”. Al terminar el ciclo, hace ahora dos años, esta empresa alemana de fabricación de paneles solares decidió contratarla. A pesar de que sus estudios no están directamente relacionados con su desempeño profesional actual, sí destaca que ha habido algunos contenidos que “ha podido aprovechar bien”. Su trabajo es cada día diferente, no tiene un puesto fijo y eso ha sido una de las cosas que más le ha gustado de esta empresa, porque le permite seguir aprendiendo. Agradece mucho el trato recibido por la empresa durante este tiempo que ha pasado en ella, “un diez”. Sí que es cierto que, en alguna ocasión, ha tenido que escuchar algún comentario poco afortunado de algún compañero, sobre todo a la hora de tener que hacer cargas, “que, por ser mujer, mejor no”, pero con el tiempo ha decidido “hacer oídos sordos”. Gracias a su experiencia en el país germano, ha podido constatar que en Alemania se valora “mucho más” la Formación Profesional. “No hay color”, dice. Le parece una “pena” que en España aún se peque de “titulitis” en algunas empresas, que siguen valorando más titulaciones universitarias que ciclos formativos de FP. A raíz de la pandemia, está buscando nuevas oportunidades profesionales que le permitan trabajar más desde casa y, de esa forma, poder venir con más frecuencia a España.

Patricia Pérez es delineante industrial y la única mujer a pie de obra en la empresa donde trabaja. Su trabajo consiste en la creación de planos, en 2D y 3D, que después son llevados a taller para su fabricación. Estudió el CFGS de Proyectos de edificación y Obra Civil en el IES Antonio Machado de Alcalá de Henares, y afirma que, a pesar de que los estudios están más orientados a edificación de obra y no tanto a la industrial, le han servido para manejar con maestría las herramientas que utiliza en su día a día. Desconocía la existencia de este ciclo, pero un día, al acercarse al centro a preguntar sobre la oferta formativa, “el conserje le explicó muy bien en qué consistía” y se dijo, “¿por qué no?”. Aún a día de hoy, se acuerda de este conserje; sin saberlo, “le cambió la vida”; una vida que, de no ser por él y el servicio de orientación que le ofreció, dice, “habría sido muy diferente”. Con la llegada de la pandemia, decidió buscar nuevas oportunidades profesionales y encontró, con relativa rapidez, el empleo en la empresa en la que está ahora. Se muestra encantada con el trabajo y con el trato recibido, porque “la valoran mucho como profesional”, a pesar de que, como ella misma admite, “aún está aprendiendo”. Reconoce que la orientación laboral es fundamental, pero, eso sí, “hay que tener iniciativa, moverse y salir a buscar la información”, porque “en casa, parada, no se consigue nada”. Recomienda a otras chicas que consideren los estudios de FP como una alternativa académica, porque “son dos años de esfuerzo y estudio, pero el resultado merece la pena y realmente te da la oportunidad de luchar por mejores condiciones laborales”.

Lucía Jiménez, única chica de su clase, acaba de comenzar sus prácticas de empresa en Helados Alacant. Está terminando el CFGS de Automatización y Robótica Industrial en el IES Cavanilles de Alicante. Confiesa que siente un poco de “nerviosismo” por las primeras semanas de prácticas, en las que tendrá que ir familiarizándose con sus tareas, pero que está segura de que esa sensación “le durará poco” y de que “se adaptará rápido” a sus nuevas responsabilidades. Sus funciones, de forma general, serán el mantenimiento de las máquinas, la programación y la realización de esquemas eléctricos. Confía en que lo que ha estudiado le resulte de utilidad y que pueda poner en práctica todos los conocimientos y competencias adquiridos. Al pensar en los inicios, admite que no sabía muy bien qué hacer, pero lo que sí sabía es que desde pequeña siempre le ha gustado la programación. Encontró este ciclo, le llamó mucho la atención y “se metió de cabeza”, y “no se arrepiente en absoluto”. Ha recibido algún que otro comentario “gracioso” por el hecho de ser la única chica, pero “no iban a maldad”; siempre se ha sentido muy cómoda entre sus compañeros. Hace referencia a un fenómeno que últimamente se está observando en su sector y es que, “precisamente por ser mujer, al haber tan pocas, es un poco más fácil destacar y encontrar trabajo”; fenómeno que le “parece un poco injusto”, porque, dice, “hay que valorar la competencia profesional y no si se es hombre o mujer”. Su referente femenino: su profesora de Integración de Sistemas Automáticos, María Pérez, que siempre ha trabajado por fomentar que cada vez más chicas opten por cursar estos estudios ligados al mundo tecnológico. Para Lucía, su carrera no ha hecho más que empezar y “le ha gustado tanto lo que ha hecho hasta ahora” que su idea es continuar sus estudios de esta rama en la universidad.

Las historias de estas seis mujeres refuerzan la idea central de este reportaje: no hay que tener miedo a estar en minoría, no hay que tener miedo a hacer “lo que sólo los hombres hacen”; solo así, atreviéndose las mujeres, y los hombres, a romper barreras de ideas preconcebidas y estereotipos de género asociados a profesiones y vocaciones, será la sociedad capaz de avanzar en la dirección correcta. Que las mujeres del mundo sean lo que quieran ser, y, por encima de todo, que sean únicas en lo que hacen.

Dentro del compromiso de la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa con la «Alianza STEAM por el talento femenino. Niñas en pie de ciencia», de nuevo se presta especial atención a aquellas mujeres tituladas en Formación Profesional que han elegido desarrollarse profesionalmente en un sector tradicionalmente masculino: Informática y Comunicaciones.

El espíritu de celebración del Día Internacional de la Mujer perdura, y cualquier día resulta propicio para destacar su labor, especialmente cuando esa labor se desarrolla en sectores del tejido productivo donde su presencia es notoriamente escasa.

Según el último informe publicado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Igualdad en cifras MEFP 2021, Aulas por la igualdad (datos correspondientes al curso 2018-2019), las familias profesionales vinculadas a profesiones STEAM presentan una ocupación considerablemente menor que otras disciplinas. En el caso que nos ocupa, la familia profesional Informática y Comunicaciones, presenta los siguientes datos de matriculación de mujeres en los tres niveles de Formación Profesional: FP Básica, 17,4%; FP Grado Medio, 7,6%; y FP Grado Superior, 11,6%.

Estos porcentajes absolutos representan historias reales, historias de mujeres que decidieron optar por esta disciplina “poco femenina”, sin importarles que pudieran verse en amplia minoría en las aulas o, posteriormente, en los centros de trabajo; mujeres que, con su decisión, ayudaron y ayudan a cumplir uno de los objetivos de la Alianza STEAM: conseguir que los porcentajes citados aumenten año tras año.

Thais Camuñez Mercado estudió un CFGM en Sistemas Microinformáticos y Redes en el Institut de Lliçà y un CFGS en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, Videojuegos y Ocio Digital en el Institut Tecnològic de Barcelona. Está trabajando en Movetia como desarrolladora de aplicaciones móviles para los sistemas operativos iOS y Android. A ella, desde pequeña, le interesó la tecnología, principalmente los ordenadores, los móviles y los videojuegos; desde los 14 años empezó a investigar sobre programación de aplicaciones y se dio cuenta de que quería dedicarse a ello. Destaca que su entorno familiar le ha apoyado siempre en su decisión de estudiar Formación Profesional. Fue su hermana la que, tras haber realizado estudios de FP, le recomendó esta rama, al considerar que era más idónea para alcanzar su meta profesional.

Lo mismo le sucedió a Isabel González Jiménez, titulada del CFGS de Sistemas Informáticos y Telecomunicaciones por el IES Universidad Laboral de Albacete y actualmente Técnica de Sistemas en Fibratown. Ya desde bien pequeña le interesaban las nuevas tecnologías y ella, al igual que Thais, ha recibido el apoyo de su entorno más cercano. En concreto, de su madre, que siempre se ha esforzado muchísimo en que ella pudiera estudiar lo que le gustaba. Por ello, dice, le estará eternamente agradecida.

Sin embargo, el inicio de la historia de Nahiara Maeso Sánchez en esta disciplina, dentro de la Formación Profesional, no contó con todo el apoyo que ella habría esperado. Nahiara, tras finalizar el bachillerato, decidió ir a la universidad. No obstante, pasado algún tiempo, decidió dejarla y realizar estudios de FP. En ese momento, pensó, y con el tiempo se ha dado cuenta de que no se equivocaba, que estos estudios iban a ser más acordes a lo que a ella le gustaba realmente y que le iban a preparar mejor para el mercado laboral. Desafortunadamente, su entorno más cercano no estaba del todo de acuerdo con su decisión; veían la Formación Profesional como una alternativa para “fracasados”. Tuvo que “pelear” mucho, pero finalmente ganó la batalla, cursó sus estudios y se tituló en el CFGS en Desarrollo Web por el CIFP Carlos III de Cartagena. Hoy en día, trabaja como consultora junior en la empresa Everis-NTT Data.

El caso de Natalia Jiménez Crespo fue un poco diferente. Ella, si bien ha contado siempre con el apoyo incondicional de su familia, afirma que cuando acabó el bachillerato, y aprobó la selectividad, no tenía nada claro qué carrera realizar. Estaba completamente “perdida”, no sabía qué era lo que le haría sentirse realizada profesionalmente y, lo más importante, no sabía qué era lo que le haría más feliz. Un día, en el instituto, le informaron sobre unos ciclos formativos de FP y le parecieron muy interesantes. Valoró las salidas profesionales y se dio cuenta de que este era un sector con gran potencial. Se animó a probar y, para su grata sorpresa, descubrió un mundo “sorprendente”. Se tituló en el CFGS en Administración de Sistemas Informáticos en el Asunción de Nuestra Señora de Ávila y en el CFGS en Sistemas de Telecomunicaciones e Informática en el IES Vasco de la Zarza, también de Ávila. Está trabajando en estos momentos en Deimos Space como administradora de sistemas y seguridad de la información. La historia de Natalia es el claro ejemplo de que la orientación académica y profesional, bien ejecutada, sí funciona.

Los datos constatan que poder contar con el apoyo de las personas del entorno contribuye favorablemente al éxito de una carrera académica o profesional. A la hora de destacar personas clave en las distintas etapas formativas y profesionales, todas lo tienen claro.

Thais habla de su profesora de informática y tecnología de la ESO, Carme Solé, que la motivó y la animó en su decisión de estudiar FP. Además, gracias a la intervención de su profesora, que solicitó un cambio de horarios de las asignaturas de informática y francés, impartidas a la misma hora, pudo continuar cursando informática. En su trabajo, destaca a su compañero Alejandro Morón y le agradece el apoyo mostrado en sus primeros meses en la empresa. A Nahiara le gustaría resaltar el apoyo de sus tutoras del ciclo, que la respaldaron y ayudaron en todo momento. Para Isabel y Natalia, el apoyo de sus actuales compañeros de trabajo ha sido fundamental para hacer más fácil su desarrollo profesional.

Respecto a cómo incentivar a las niñas y jóvenes para que cursen estudios tradicionalmente asociados con hombres, cada una propone distintas alternativas que comparten este objetivo común.

Thais es de la opinión de que los estudios no hacen distinción entre hombres y mujeres. Lo importante es que el profesorado imparta sus asignaturas de forma que estimule y motive al alumnado a aprender e interesarse por ellas. Nahiara apuesta por la realización de un mayor número de charlas, cursos y eventos formativos que visibilicen a la mujer en este sector, que, dice, podrían ayudar a más mujeres a estudiar y trabajar en estas disciplinas. Isabel hace un llamamiento a todas las niñas o jóvenes que se interesan por la tecnología y les lanza un mensaje cargado de fuerza y convicción: “si te gusta, y quieres, puedes hacerlo; es sólo cuestión de actitud, nunca te rindas”. Por su parte, Natalia hace alusión a la necesidad de visibilizar más referentes femeninos, en los que mujeres del sector dieran a conocer su experiencia y compartieran con las más jóvenes su pasión por el mundo tecnológico. Además, considera fundamental conseguir que la motivación sea un elemento clave en las etapas formativas.

Al inicio del informe del Ministerio de Educación y Formación Profesional, anteriormente mencionado, aparece una cita de Ruth Bader Ginsburg (m. 1933–2020) – jueza y jurista estadounidense que se destacó por su trabajo en la lucha por la igualdad legal de género – que resulta idónea para el cierre de este reportaje: “Serás aquello que quieras ser, siempre que trabajes con perseverancia y pasión en tu sueño. No permitas que nadie se interponga en tu camino para ser la mujer que desees”.

La Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa reafirma su compromiso con la Alianza STEAM y presenta, con motivo del Día Internacional de la Mujer, ocho historias reales de mujeres que desempeñan profesiones tradicionalmente asociadas con hombres y que cuentan cómo ha sido su experiencia.

Hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Día, también, de las mujeres STEAM.

Según datos de la UNESCO, solo el 35% del alumnado matriculado en estudios vinculados a disciplinas STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts & Maths), en todo el mundo, son mujeres. Según la Comisión Europea, solo el 17% de los empleos del sector tecnológico en la Unión Europea, uno de los sectores con mayor empleabilidad y con mejores retribuciones, están ocupados por mujeres. En España, según el Ministerio de Educación y Formación Profesional, la escasa presencia femenina se refleja, sobre todo, en algunas familias profesionales de FP, como Fabricación Mecánica (9,4%) o Electricidad y Electrónica (4,8%).

En el Día Internacional de la Mujer, FPEmpresa ratifica su apoyo a la Alianza STEAM, iniciativa impulsada por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, y da voz a ocho mujeres que ejemplifican la situación actual de estas profesiones y el papel de la mujer en ellas.

Ángeles Villora Martínez estudió el CFGS de Aeromecánica en el CIFP Aguas Nuevas de Albacete. Trabaja en Pratt and Whitney Canadá, líder mundial aeroespacial en motores de aviación, dando soporte y asistencia técnica a clientes de todo el mundo como parte del equipo de reparaciones móviles. Siempre tuvo especial interés en el mundo de la aviación y vio en la FP una forma amena de combinar teoría y práctica, que podría prepararla mejor para los retos del mundo laboral.

Resalta que el apoyo de su madre fue decisivo para comenzar estos estudios; el resto de su entorno también la ha apoyado siempre y se siente muy orgulloso de ella. Sabe lo que es la superación; en la primera compañía donde trabajó, empezó como auxiliar de mantenimiento y, con mucho esfuerzo, llegó a convertirse en la primera mujer jefa de equipo. Al hablar sobre su experiencia profesional, considera que ser mujer en un mundo de hombres hace que todo se magnifique; si se hace algo mal, eres malísima (“¡claro, eres mujer!”), pero, si se hacen las cosas bien, se sobresale inevitablemente. Para llegar a ese punto, cree que es necesario esforzarse el doble, trabajando duro y dando siempre lo mejor. De su centro de estudios, el CIFP Aguas Nuevas, recuerda con especial cariño a los profesores y compañeros, quienes dice que, con su pequeña aportación, han hecho de ella la persona que es ahora. Se muestra convencida al afirmar que la sociedad en general debe trabajar por un mundo sin sesgos ni prejuicios y que esa es la única manera de ser completamente libres a la hora de elegir una profesión.

Alba Noelia Sánchez Castro estudió el CFGS de Electromedicina Clínica en el CIFP Canastell de Alicante. Trabaja como técnico de electromedicina en el Grupo Empresarial Electromédico.

Recuerda que desde “chiquitilla” le ha gustado “trastear los equipos” y que “nació con un destornillador en la mano” por la influencia de su padre. Siempre consideró que con la FP se aprende más y que tiene más salidas frente a otras alternativas académicas; en las prácticas en empresa se realizan evaluaciones y cabe la posibilidad de que se realice una contratación posterior. En su caso particular, se ha encontrado con profesores o conocidos que ponían en duda su capacidad para dedicarse a la electromedicina, al pensar que los equipos médicos que debía reparar eran muy pesados para ella por ser mujer. Nunca hizo mucho caso a esos comentarios y cree que todo el mundo, sin distinción, puede trabajar de lo que quiera. Agradece especialmente el apoyo de sus padres y de sus profesores de academia, Nuria y Eugenio. En el CIFP Canastell, se sintió muy arropada y tanto el profesorado como compañeros la trataron como a una más. Anima a las jóvenes a que prueben, sin miedo; solo así sabrán si les gustan de verdad estas disciplinas.

Cristina Calvo Fabián estudió el CFGS de Mantenimiento de Instalaciones Térmicas y de Fluidos y en la actualidad está cursando el CFGS de Eficiencia Energética, ambos en el IES San Roque de Badajoz. Desempeña su labor profesional en el servicio técnico de averías y mantenimiento en la empresa Heatcool Event, donde comenzó a trabajar a raíz de las prácticas realizadas durante sus estudios de FP.

Valora mucho el apoyo recibido de su familia y profesores, que siempre han estado ahí para todo lo que ha necesitado. Manifiesta no haber encontrado ninguna traba en su carrera académica y profesional por el hecho de ser mujer. De hecho, la contrataron prácticamente al terminar las prácticas, hace casi dos años, y está muy contenta en la empresa, en la que le dan muchas facilidades para formarse y seguir progresando. La escasa presencia femenina en estas profesiones la atribuye a los estereotipos que muchas veces se asocian a las mujeres que realizan estos trabajos. Como posible solución, propone dar más visibilidad a estos perfiles en los centros educativos, sobre todo en los cursos de educación secundaria. En cualquier caso, insiste en la idea de estudiar lo que a una le guste y tener claro que las mujeres son igual de válidas que los hombres para desempeñar profesiones STEAM.

Elvira Elizabeth Yapura Beltrán estudió el CFGS de Proyectos de Obra Civil en el CE Ave María San Cristóbal de Granada. En la actualidad, trabaja en el departamento de delineación, realizando labores de gestión de datos y delineación de proyectos de obra civil, en la empresa Betancourt Ingenieros.

Ya desde que estaba en Bolivia, tenía interés por esta rama profesional. De hecho, fue allí donde inició los estudios de ingeniería civil, pero, una vez en España, no pudo convalidarlos. Cuando vio anunciada la oferta formativa del CE Ave María San Cristóbal sobre el CFGS de Obra Civil, supo que era justo lo que estaba buscando, tanto por lo que le ofrecía académicamente como por las salidas que tenía al finalizar. Se siente afortunada de haber contado siempre con el apoyo de su familia y de su entorno más cercano; de sus profesores, que le transmitieron no sólo conocimiento, sino pasión por la profesión; y de sus compañeros, por la ayuda y el apoyo que siempre le han brindado. Confiesa no haber encontrado trabas en su carrera por el hecho de ser mujer, aunque sí aprecia que hay menos mujeres estudiando y trabajando en este sector. Alienta a las jóvenes a que tomen conciencia del enorme potencial laboral que ofrece el sector tecnológico y a que conozcan en detalle el abanico de estudios y salidas profesionales STEAM.

Eva Palacios Faci estudió el CFGS de Automoción en el INS Caparella de Lleida. Trabaja en Grupo Motor Tarrega Trucks 360 S.L.U., como parte del equipo de asesoramiento al cliente y recepción de vehículos del taller. De la FP destaca el módulo de FCT (Formación en Centros de Trabajo), que da la oportunidad de darse a conocer en una empresa y de adquirir la tan solicitada experiencia laboral.

Eligió esta rama por dos razones, fundamentalmente: la primera, por haber pasado los veranos en el camión de su padre; la segunda, porque sentía que este ciclo ofrecía más oportunidades en el mundo laboral. Piensa que el apoyo de su familia, profesores y compañeros, tanto de estudio como de trabajo, le ha facilitado mucho el día a día, y le da ganas de seguir adelante y superar todo lo que venga. Se siente valorada e integrada. Si tuviera que destacar a una persona, ese sería el Sr. Francisco Verú, el jefe de taller, que siempre le anima a seguir creciendo profesionalmente. Invita a las chicas a las que les gusten las profesiones STEAM a que luchen por su sueño y que no se sientan infravaloradas en un mundo laboral donde predominan los hombres, porque las mujeres pueden ser iguales o mejores que ellos.

Sara Martín Pinillos estudió el CFGS de Energías Renovables en el CISER (Centro Integrado de Formación Profesional Superior en Energías Renovables) de Imárcoain, centro en el que también se encuentra cursando el CFGS de Centrales Eléctricas a distancia. Trabaja como Técnico de laboratorio en el departamento de fotovoltaica en el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER).

Apasionada de la ciencia desde niña, eligió estudios relacionados con la electricidad gracias al profesorado que tuvo en la ESO y en el bachillerato. Las energías renovables le parecieron una gran oportunidad; amante de la naturaleza y de la electricidad, pensó: “¡esto es lo mío!”. Además de su padre, con quien comparte su pasión por la ciencia, de su madre, su ejemplo a seguir, y de sus hermanos, destaca que una de las personas que más le ha apoyado en su carrera profesional es su pareja, que siempre le ha animado a luchar por lo que quería. Cuando se enfrentaba a comentarios que ponían en duda su capacidad por el mero hecho de ser mujer, decidía hacer oídos sordos y recordar de qué era capaz; eso la ayudaba a no venirse abajo. Para ella, es de vital importancia superar los estereotipos por los que nos vemos influidas desde la infancia y no rendirse; hay que romper el techo de cristal y llegar a una paridad real, siendo totalmente libres de elegir, sin que la elección, sea cual sea, esté mal vista por la sociedad.

Marta Campos Peiró estudió el CFGS de Mecatrónica Industrial en el IES Almussafes de Valencia y, actualmente, cursa Ingeniería Mecánica en la Universitat Politècnica de València. Trabaja en la oficina técnica de la empresa Gaequip, en el diseño de equipos industriales.

Eligió estos estudios porque en solo dos años podría formarse como Técnico Superior en Mecatrónica y adquirir formación totalmente enfocada al mercado laboral y a las necesidades de las empresas. A pesar de que este no era el camino que sus padres hubieran esperado que tomara, la han apoyado incondicionalmente y asegura que no lo podría haber conseguido sin ellos. Siempre les estará agradecida. Al hablar sobre su experiencia laboral, afirma que no se ha encontrado ninguna traba por el hecho de ser mujer, aunque en ocasiones sí ha debido demostrar su valía con hechos y explicaciones, mientras que, a sus compañeros, con la misma experiencia, no les ha hecho falta demostrar nada. En esas ocasiones, ha sido clara y rotunda con sus argumentos y, aunque esa reacción le hiciera parecer una mujer seria, esta ha sido, dice, la mejor manera de plantar cara. Recomienda el sector STEAM a las mujeres porque en él pueden desarrollar ideas ingeniosas y realizar proyectos de envergadura. Se muestra convencida de que no hay trabajos para mujeres u hombres, solo hay trabajos para profesionales.

Marta Latorre Martín estudió el CFGS de Automatización y Robótica Industrial en los Salesianos de Zaragoza y el CFGS de Mecatrónica Industrial en el CPIFP Corona de Aragón. Trabaja en la empresa Geysehn, como parte del equipo de mantenimiento y desmontaje de armarios eléctricos.

Le ha gustado desde siempre la tecnología, pero, a la hora de decidir una carrera universitaria, las asignaturas le parecían demasiado “aburridas”, todo demasiado teórico. La Robótica, en cambio, sí logró captar su atención. Comparte ese interés con su padre, que, al igual que el resto de su entorno, siempre la ha ayudado y apoyado. En general dice no haber encontrado ninguna dificultad en los estudios por ser mujer; más bien al revés, la gente siempre se ha mostrado muy contenta al ver que una mujer se decidiera por grados superiores así, en los que no se suele apreciar mucha presencia femenina. La única vez que dice haberse sentido discriminada, aunque resulte difícil de demostrar, fue en una entrevista de trabajo para un puesto de mecánica, en la que le hicieron entender que estaría “perdida” montando cosas en el taller. De cualquier manera, para ella lo fundamental es estudiar lo que a una le guste; y si gusta, hay que ir a por ello.

Estas ocho historias comparten un denominador común, que sin duda es uno de los secretos del éxito académico y profesional de sus protagonistas: el apoyo incondicional de su familia y entorno más cercano. Además, todas ellas coinciden también en otra cuestión de suma relevancia: la escasez de referentes femeninos en los que las nuevas generaciones puedan verse reflejadas. El relato de estas historias pretende cumplir esa función: mostrar referentes reales que permitan superar estereotipos y que animen a las jóvenes a luchar por ser lo que quieran ser.

Juan Antonio Aguilar es profesor de Formación Profesional desde el curso 83-84. Antes de comenzar su labor como docente era empresario; viene de una familia de empresarios: su padre, Artes Gráficas; su madre, papelería, librería y juguetes. Ha desarrollado su labor como docente y ponente en multitud de organismos y ámbitos. Ha sido mentor en la Confederación de Empresarios y miembro de FPEmpresa desde sus inicios como proyecto de innovación. Le apasiona los trabajos colaborativos y trabajar con ONG y asociaciones en temáticas tan variadas como marketing y comercio internacional, medio ambiente, despoblación, atención a la infancia, drogodependencias, etc. Se considera un aprendiz de todo y maestro de nada; disfruta de cada momento vivido y de las relaciones humanas.

¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa? 

Me gustan los retos. Además, creí en el potencial de esta asociación desde sus inicios como proyecto de innovación. Disfruto con cada momento que paso al lado de tan excelentes profesionales y personas.

¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara la Asociación en los próximos años?

A corto plazo, me gustaría que alcanzáramos el millar de centros asociados. Eso nos consolidaría aún más si cabe como punto de referencia principal de la Formación Profesional en España y en Europa.

¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?

La Formación Profesional es una de las más potentes soluciones a varias de los retos que nos está tocando vivir como sociedad: desempleo juvenil, desarrollo empresarial, mejora de las condiciones socio-económicas del entorno, fomento de las vocaciones empresariales, innovación, etc. El momento de la Formación Profesional es ahora.

¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?

Los animaría a que vinieran a conocernos, o, mejor dicho, a recibirnos, a asistir a nuestras actividades y a escuchar nuestro testimonio. Somos la voz de los centros de Formación Profesional en nuestro país y queremos escucharlos a todos.

Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?

Destacaría los proyectos de innovación en los que estoy inmerso desde que empecé como profesor disruptivo e inconformista, y, sobre todo, como profesor que, como decía el querido Sampedro, quiere a sus alumnos. Para mí, esa es la única metodología educativa posible.

Juan José González Cifuentes es el director del CIFP Aguas Nuevas (Albacete) y el vocal coordinador de FPEmpresa en Castilla-La Mancha. Tras cuatro años como jefe de departamento, llegó a la dirección del CIFP Aguas Nuevas en el año 2009. Durante estos últimos años, ha liderado el desarrollo del centro hasta convertirlo en un centro de referencia nacional en el ámbito de las enseñanzas aeronáuticas en aviación civil y militar.

¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa?

En el momento de la creación de la Asociación, éramos el único CIFP de la región y, ya desde entonces, manteníamos un firme compromiso para con la FP. Creo en la Formación Profesional; he estado toda mi vida laboral ligada a ella.

¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara la Asociación en los próximos años?

Fundamentalmente, consolidarla en cada Comunidad Autónoma. Conseguir una representación de al menos cinco centros asociados en cada provincia. Convertirla, también, en un órgano de consulta en cada Comunidad; un papel que ya desempeña para el Ministerio de Educación y Formación Profesional.

¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?

Sí, por supuesto, estoy convencido. Las regulaciones que está sacando el Ministerio de Educación y Formación Profesional, al fusionar la FP reglada con la FP para el empleo, harán que aumenten los recursos para el equipamiento de cada centro donde se impartan estas enseñanzas.

¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?

Es muy importante trabajar en red. Trabajar en Formación Profesional implica trabajar en red, para acceder a los recursos y soluciones inmediatas, que ya se han implementado en otros centros más avanzados, tanto a nivel regional, nacional, europeo – a través de EfVET, la asociación europea de centros de FP – o incluso a nivel mundial – a través de la WFCP. En definitiva, trabajar en red te permite disfrutar de innumerables ventajas y compartir información de gran valor.

Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?

En el caso del CIFP Aguas Nuevas, destacaría la certificación de las enseñanzas de Formación Profesional de mantenimiento de aeronaves, en la estructura de aviación civil y también de aviación militar. Esto supone que nuestro alumnado, mediante la licencia que obtiene, es certificador del mantenimiento de aeronaves. Por otro lado, resaltaría también el desarrollo e implementación del CFGS de Energías Renovables de un modo esponsorizado, a través de Dualiza – tras haber ganado dos proyectos en la Convocatoria de Ayudas Dualiza – y la empresa multinacional española Ingeteam. Nos complace haber desarrollado un espíritu innovador extrapolable a todas las familias profesionales que tiene el centro.

Pablo Peñalver es profesor de Administración de Empresas en el centro asociado a FPEmpresa IES Consaburum, de Consuegra (Toledo). Imparte Simulación Empresarial y Contabilidad y Fiscalidad en el Ciclo Formativo de Grado Superior de Administración y Finanzas. Forma parte de FP Innovación, un proyecto de innovación en FP que, junto con Dualiza Bankia, organiza y lidera el Hackathon FP PRO, destinado al alumnado de Formación Profesional.

¿Cuáles son los elementos clave del Hackathon FP PRO?

El Hackathon FP PRO es un punto de encuentro educativo donde se inician proyectos innovadores, se desarrollan nuevas ideas y se establecen contactos importantes. Nuestro objetivo es centrarnos en los problemas reales de nuestro alumnado; queremos resolverlos de forma activa; queremos mejorar la sociedad. El alumnado de FP, haciendo uso de su talento e ingenio, deberá resolver retos de forma innovadora, adoptando el rol de knowmad (nómada del conocimiento). En 2 días y medio desarrollarán en remoto todo el trabajo a realizar y contarán, a tiempo completo, con una red de mentores en materia de innovación, TIC, emprendimiento, marketing o finanzas. Además, recibirán píldoras formativas de 30 minutos orientadas para ser directamente aplicadas en el proyecto. En definitiva, queremos que los problemas reales del alumnado de FP sean resueltos por parte del propio alumnado.

¿De dónde surge la idea de llevar a cabo el Hackathon FP PRO?

En FP Innovación trabajamos la innovación desde cuatro pilares fundamentales, que dependen del docente: nuevas metodologías, nuevos recursos, nuevos espacios y nueva organización. Todo ello para garantizar la mejor formación de nuestro alumnado. La clave es el desarrollo de las soft skills como creatividad, alfabetización digital, adaptación, personal branding, cooperación, motivación, etc. El Hackathon FP PRO es un evento breve, pero intenso, que se sustenta en nuestros cuatro pilares fundamentales y permite al alumnado experimentar de forma integral el desarrollo de un proyecto, de inicio a fin, así como poner en práctica las cualidades trabajadas en el aula.

La idea surge tras haber celebrado dos eventos de similares características con logros excepcionales: un hackathon de alumnos entre 4 centros y un hackathon de profesores de FP. Sentimos la necesidad de ofrecer esta experiencia formativa única al alumnado de FP; creemos fundamental que la viva y que sea consciente de la importancia de trabajar en esta modalidad hackathon.

¿Qué elementos diferenciales destacarías de este Hackathon FP PRO?

Destacaría seis elementos: experiencia, realismo, carácter express, trabajo remoto, agilidad y actitud. La experiencia que tenemos tras haber realizado recientemente el hackathon para profesorado de FP, con resultados y valoraciones excelentes. El realismo del evento, al tratarse de un caso de innovación abierta en el que el alumnado de FP se enfrenta a sus problemas reales, convertidos en retos. El carácter express concentra presión, pasión y ganas de aprender en periodo muy corto de tiempo; dura poco, pero exige mucho. El trabajo remoto, ya sea COVID-19 o Filomena, está anticipando de forma acelerada la cuarta revolución industrial; cuanto antes nos acostumbremos a trabajar en equipos virtuales, mejor. La agilidad viene marcada por el uso de metodologías ágiles, desde la generación de la idea hasta el desarrollo de la solución. Por último, la actitud, la forma de comportarse ante el actual mercado laboral, es el elemento fundamental para innovar y ser competitivo.

¿Cuáles son las claves para motivar al alumnado a que participe en este tipo de iniciativas?

Un hackathon es una experiencia tan espectacular, que poder participar es un premio en sí mismo. Ahora bien, si queremos destacar las claves que motiven al alumnado, son estas:

  • Tú decides todo. El alumnado decide todo. La formación del equipo, el reto a resolver, la solución, su prototipado, etc. Tú y solo tú. Y detrás de todo eso, tu talento, tu capacidad para crear, coordinar, cooperar, construir y comunicar.
  • Podrás empaparte de píldoras formativas breves, concretas y con todo lo necesario para hacer frente al reto y avanzar en cada una de las fases. La red de mentores te aportará la mejor guía para que puedas desarrollar la idea que tienes en mente de un producto, servicio o software.
  • Conocer a verdaderos hackers, a mentes inquietas y disruptivas, a personas que actúan por pasión y diversión, que aportan, que suman, que innovan y que resuelven.
  • Estar en tu elemento. Potencia eso que te hace especial; aporta tu valor.

¿Qué frutos recoge el alumnado tras la participación? ¿Qué habilidades y competencias mejora?

A corto plazo: la experiencia. Anticipo que será dura, que tiene momentos de subida y momentos de bajada. En 60 horas vives un proyecto de emprendimiento, con todo lo que ello supone. En el mundo de “ahí fuera”, o estás en modo innovación o comprometes tu futuro.

A medio plazo: la constatación de la importancia del desarrollo de habilidades blandas. Creatividad, comunicación, cooperación y confianza, las 4Cs del emprendimiento.

¿Algo más que quisieras destacar?

Sí, un mensaje a profesores y alumnos de FP de España, de alguien que ha participado en 3 Hackathones entre marzo y mayo 2020: juntos podemos con todo. FP Innovación te plantea una actividad diferente, un evento que hay que vivir, para creer más en ti, para que des lo máximo y para que entres en el camino de ser un profesional del siglo XXI, un knowmad. Sin miedo al cambio, sin miedo a la innovación, sin miedo al error. Profesorado de FP, pero PRO; alumnado de FP, pero PRO. Os esperamos.

Juan Antonio Borrego Sánchez, profesor de Formación y Orientación Laboral en el IES Extremadura Montijo, toma el relevo, a la buena labor realizada por Baltasar Hidalgo Fernández, como vocal coordinador de FPEmpresa en Extremadura.

Nació en Badajoz y actualmente vive a caballo entre esta ciudad y un pequeño pueblo de la provincia de Cáceres, Montánchez. Tiene una Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Extremadura, así como un MBA por la ITAE Escuela de Negocios de Extremadura. Comenzó su carrera profesional en el sector privado, pero no tardó mucho en recibir su primera oportunidad para ejercer de docente. Tras dos años impartiendo clase en ITAE, decidió preparase las oposiciones para el cuerpo de Secundaria, donde escogió la especialidad de Formación y Orientación Laboral (FOL). En la actualidad, desempeña su labor en el IES Extremadura Montijo (Badajoz) y manifiesta una gran satisfacción por haber decidido dar el salto a la docencia.

¿Qué te atrae de la Formación Profesional?

La capacidad de formar a futuros profesionales; de comenzar los cursos con personas “con mentalidad de estudiante” y terminar el ciclo formativo con personas “con mentalidad profesional”, logrando así estimular el tejido productivo de la zona y, con ello, el avance socioeconómico de la región.  Es esa vinculación estrecha que debe tener la FP con el mundo empresarial lo que me atrae tanto de estas enseñanzas.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la FP en los próximos años?

Los retos de la FP reglada están, en mi opinión, unidos a los retos del mundo empresarial privado. La inclusión de robótica, programación informática, inteligencia artificial, Big Data, así como la necesaria inteligencia emocional, son aspectos que las empresas deben tener en cuenta para subsistir hoy en día y, por tanto, los ciclos formativos de FP deben adaptarse a estas circunstancias para aportar una contribución real tanto a las personas como a la sociedad.

Las empresas necesitan adaptarse a las capacidades económicas del mercado, lo que implica que necesitan disponer de trabajadores multifuncionales y con facilidad de adaptación a los cambios. Es precisamente esta capacidad de adaptación la que debemos trabajar en los ciclos formativos.

¿Qué destacas del centro donde impartes?

En el IES Extremadura impartimos ciclos formativos de las familias profesionales de Administración y Gestión y de Electricidad y Electrotecnia. Concretamente, los CFGS de Administración y Finanzas y de Sistemas Eléctricos y Automatizados, y los CFGM de Gestión Administrativa y de Instalaciones Eléctricas y Automáticas (tanto en modalidad presencial como a distancia). Además, también ofertamos FP Básica de Electricidad y Electrotecnia.

Somos conscientes de la necesidad de dar mayor auge a la energía solar como elemento transformador del sector energético, más especialmente en Extremadura, donde la energía solar debe ser estratégica por sus cualidades geográficas. Por eso, y unido a otros institutos, tanto regionales como de otras Comunidades Autónomas, estamos dentro de un proyecto para la implantación de placas solares en los institutos, estudiando su eficacia y eficiencia y sus posibilidades reales de implantación. Disponemos, además, de la carta Erasmus+ y colaboramos activamente con organizaciones municipales y regionales. Como última y más reciente colaboración, varios profesores del Departamento de Electricidad, con conocimientos en impresión en 3D, diseñaron, crearon y donaron pantallas protectoras a personal sanitario tanto de Montijo como de Badajoz durante los momentos más duros de la pandemia.

¿Cuáles son los objetivos que quieres alcanzar como coordinador de Extremadura?

Siguiendo la línea de trabajo desarrollada con tanto acierto y motivación por mi compañero y anterior coordinador Baltasar Hidalgo, me propongo dos objetivos generales. En primer lugar, dar a conocer en mayor profundidad a FPEmpresa, intentando llegar a los principales focos de FP de la región. En segundo lugar, aunar las potencialidades de los centros educativos que imparten Formación Profesional en Extremadura. La riqueza económica de la región solo será posible si los centros que van a formar a los futuros profesionales están unidos y comparten recursos y proyectos. Ahí es donde FPEmpresa debe estar como vehículo de mediación esencial.

¿Por qué crees que es importante formar parte de FPEmpresa?

Las restricciones presupuestarias, debidas a la crisis sanitaria actual, harán una inevitable mella en la Formación Profesional; unir fuerzas se antoja esencial. Si queremos ser el verdadero motor de la economía del país, el profesorado y los centros de FP debemos ofrecer la formación más óptima en función de los distintos escenarios que vayan surgiendo. Debemos pensar en lo global desde lo local. De ahí la importancia de formar parte de la Asociación y trabajar tanto dentro de ella como desde nuestros centros.