María Huertas, directora de proyectos de la Fundación Exit

En los últimos años se han multiplicado las iniciativas dirigidas a jóvenes que han vivido trayectorias educativas frágiles o marcadas por la desconexión. A pesar de estos esfuerzos, sigue sin consolidarse un elemento clave para impulsarlas de verdad, la involucración activa del tejido empresarial.

En un contexto donde la demanda de perfiles profesionales no deja de crecer, resulta llamativo que tantas personas sigan sin acceder a oportunidades laborales. Esta paradoja no responde a la falta de talento, sino a un desajuste profundo. Mientras muchos empleadores aseguran no encontrar los perfiles que necesitan, una parte importante de la población en edad formativa carece de un primer acceso al mercado de trabajo, en gran medida porque no cuenta con referentes cercanos ni con información clara sobre las opciones reales que ofrece cada sector.

Ante esta realidad, se vuelve imprescindible construir puentes que les acerquen al mundo laboral desde etapas tempranas. Las empresas pueden tener un impacto enorme mediante charlas, visitas a centros de trabajo, talleres prácticos o mentorías. Estos encuentros permiten descubrir vocaciones, romper prejuicios y mostrar cómo se construye una carrera profesional. A veces una simple conversación con un profesional abre una puerta que nunca se había planteado dentro del aula.

Formación: aprender en entornos reales y actualizados

Una vez el joven identifica un área que le motiva, resulta fundamental que pueda formarse en un entorno alineado con las necesidades reales del mercado laboral. Aquí la implicación de las empresas adquiere nuevamente un papel fundamental, formación práctica en empresas, facilitando el acceso a equipamiento actualizado, participando en la elaboración de contenidos formativos o compartiendo conocimiento técnico.

En industrias en constante transformación, como la energía, la hostelería o la movilidad, esta conexión entre los centros de FP y las organizaciones asegura que el alumnado incorpore competencias ajustadas a la realidad profesional. Cuando el aula se complementa con la empresa, el aprendizaje se vuelve más práctico, contextualizado y orientado a la inserción.

Inserción laboral: acompañar el salto final hacia el empleo

La fase de acceso es el momento en el que la formación y la motivación se transforman en una oportunidad tangible. Para quienes no cuentan con red de contactos, este paso suele ser especialmente difícil. Muchas personas necesitan apoyo adicional para preparar entrevistas, construir su currículum o enfrentarse por primera vez a un proceso de selección.

Las organizaciones pueden facilitar este proceso mediante dinámicas de entrevistas breves o asesoramiento en la mejora del perfil profesional. Cuando empresas, centros y entidades sociales trabajan de forma coordinada, el tránsito hacia el empleo se vuelve más seguro y las opciones de incorporación aumentan de manera notable.

Un ejemplo significativo es el programa Creamos Oportunidades en Hostelería y Turismo de la Fundación Mahou San Miguel, en el que Fundación Exit es su partner estratégico. Este programa ha alcanzado una tasa de permanencia del 85% y del 90% de inserción laboral, acompañando a más de 3.200 alumnos en sus doce ediciones. Su impacto crece gracias a la colaboración con 14 escuelas de hostelería y 700 establecimientos, convertidos en espacios reales de aprendizaje.

Corresponsabilidad para construir oportunidades reales

La mejora de la empleabilidad y la reducción de la vulnerabilidad juvenil requieren una mirada compartida. No es una responsabilidad exclusiva de los centros educativos o de las entidades sociales. Requiere también la participación del tejido empresarial. La Formación Profesional, en sus distintas modalidades, está en una posición privilegiada para liderar esta conexión, pero solo puede hacerlo si existe un compromiso real por parte de todos los actores implicados.

Acompañar a una persona que parte de una posición de desventaja va más allá de facilitar un empleo. Supone generar confianza, guiar el aprendizaje y reconocer que el talento también se construye. Cuando las organizaciones se implican de forma constante, no solo generan impacto social, sino que fortalecen sus propios equipos incorporando perfiles diversos y comprometidos. Impulsar este vínculo con el entorno productivo abre caminos de desarrollo personal y, al mismo tiempo, refuerza el tejido económico, contribuyendo a una sociedad más cohesionada y con más oportunidades para todos.

Gerardo Ortega se formó como Ingeniero Industrial y, tras pasar más de 5 años en el sector privado como responsable de Formación y del Centro de Investigación y Ensayos de una multinacional del sector de la Automoción, comenzó en 2007 como docente en el IES Aguas Vivas de Guadalajara, dentro de la familia profesional de Transporte y Mantenimiento de Vehículos. Después de esta primera etapa en el centro, trabajó 14 años en el IES Jorge Manrique de Motilla del Palancar, los últimos 5 como director, hasta que obtuvo plaza en el CIFP Aguas Nuevas. Después de un curso aquí, ha sustituido tras su jubilación a Juan José González, anterior vocal coordinador de FPEmpresa en Castilla-La Mancha, en el cargo de director del CIFP Aguas Nuevas y vocal territorial.

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: Creo que todos se concentran en las nuevas tecnologías aplicadas al futuro desarrollo profesional de nuestro alumnado. Como docente de formación profesional, puedo observar que cualquiera de las familias profesionales de nuestro sistema educativo tiene un reto en las nuevas tecnologías. Mires donde mires hay avances tecnológicos casi a diario que conllevan asociados mejoras en los procesos productivos que es necesario incorporar al sistema educativo.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R: Es difícil mencionar solo uno. Podría mencionar la implantación del Curso de Especialización de Fabricación Inteligente en el IES Jorge Manrique en colaboración con la multinacional MAHLE, gracias a la participación en proyectos de Innovación del MEFPyD y en la confianza de la dirección General de FP en Castilla-La Mancha. Y por supuesto destacaría, dentro de la formación de nuestro alumnado, ver la cara de satisfacción de algunos de nuestros alumnos al ganar los CLM-SKILLS y participar posteriormente en los SPAIN SKILLS donde algunos de ellos han alcanzado el podio.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: Somos un centro que apuesta por la innovación educativa. Actualmente participamos en 7 proyectos de innovación de la convocatoria de 2023 del MEFPyD. Todos ellos son importantes, cada uno dentro de sus objetivos. También desde hace años estamos certificados, según la normativa europea EASA Parte 147, para impartir las enseñanzas de Formación Profesional de mantenimiento de aeronaves en la estructura de aviación civil, lo que permite a nuestro alumnado, mediante la licencia que obtiene, certificar el mantenimiento de aeronaves. Actualmente, también hemos tenido que duplicar el CFGS de Energías Renovables debido a su alta demanda, un CF que está esponsorizado por la multinacional RES.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Creo que hay dos dificultades actuales a la hora de ejercer como docente, especialmente en Formación Profesional. Primero mantenerse actualizado en las novedades del sector en el que impartes docencia, lo que implica muchas horas de autoformación a nivel personal; y segundo, la carga burocrática actual que hace que el tiempo disponible sea limitado.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Si hablas con alguien de los que cursó o impartió docencia en la antigua FPI y FPII, te comenta que esas enseñanzas estaban más enfocadas al desarrollo profesional en el sector en el que estuvieras matriculado o enseñando. Actualmente, las enseñanzas de Formación Profesional también se centran en desarrollo de un segundo idioma, la iniciativa empresarial y la competencia digital. Creo que la Formación Profesional actual es una adaptación a los nuevos tiempos.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: El perfil de los estudiantes de FP cada vez es más diverso. Actualmente, dependiendo de los ciclos formativos que quieran estudiar, recibimos alumnado procedente de ESO, principalmente a los grados medios, pero en los grados superiores vamos recibiendo cada vez más alumnado de bachillerato e incluso egresados universitarios que demandan una formación más práctica relacionada con su formación universitaria y que les especialice en un determinado sector.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Castilla-La Mancha con respecto a la Formación Profesional?

R: Castilla-La Mancha siempre ha sido considerada una región ligada al sector primario. Cada vez son más las empresas ligadas al sector industrial que se están instalando en nuestra región y, acto seguido, demandan técnicos que se forman en la Formación Profesional. Por eso, en los últimos años, la FP de Castilla-La Mancha está desarrollando estrategias que involucran a las empresas en la formación de nuestro alumnado y que está sirviendo para que algunos ciclos como los de Aeronáutica del CIFP Aguas Nuevas tengan pleno empleo.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: Cuando estuve como director del IES Jorge Manrique nos asociamos a FPEmpresa porque vimos una oportunidad de encuentro entre centros y empresas que podía crear una simbiosis para ayudar al desarrollo de proyectos. Ahora, como director del CIFP Aguas Nuevas, tengo la oportunidad de participar de una manera más activa para impulsar y fomentar la Formación Profesional a través del intercambio de experiencias y buenas prácticas entre los centros que componen la Asociación.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: FPEmpresa es el nexo necesario entre administración, empresas y centros educativos. La FP no puede ser algo estático que espere que las cosas se desarrollen por sí solas.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: El CIFP Aguas Nuevas fue uno de los centros germen de FPEmpresa y, como tal, siempre ha estado implicado en su desarrollo. Es un auténtico placer poder ahora participar en su Junta Directiva.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Creo que realmente la Formación Profesional va a ser el futuro para una gran parte del alumnado presente y futuro. Cada vez más, es vista como una formación que te prepara para un entorno real y en el que las empresas se fijan para encontrar a sus futuros empleados.

Paco González es actualmente vocal territorial de FPEmpresa en Cataluña y director de la Escola del Treball de Lleida. Su trayectoria profesional comenzó con estudios de FP de Electricidad y en Ingeniería Técnica, aunque su vinculación con la formación profesional va mucho más allá. En 1987, tras superar unas oposiciones, se incorporó como maestro de taller. Más adelante, cuando se suprimió la sección de FP de su centro, pasó a ejercer como profesor de Tecnología en secundaria, lo que en aquel momento parecía marcar el rumbo definitivo de su carrera docente.

Sin embargo, su trayectoria dio un giro cuando, tras cinco años como jefe de estudios, fue invitado a formar parte del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universitat de Lleida, como responsable de la formación del profesorado de FP y Tecnología. Fue allí donde tomó conciencia de que, si realmente quería mejorar como docente, debía ampliar su formación. Por ello, decidió estudiar Psicología y Psicopedagogía.

En 2006 asumió un nuevo reto como coordinador territorial de Formación Profesional en los Servicios Territoriales de Educación de Lleida. Cuando su comisión no fue renovada, tomó una decisión firme: no volvería a la ESO, y centraría su futuro profesional en la Formación Profesional.

Esa elección le llevó de forma natural a la Escola del Treball de Lleida, donde ha ejercido de miembro del equipo directivo como Jefe de Relaciones con las Empresas, y desde el curso 2022, como director del centro. Curiosamente, ha acabado dirigiendo el mismo instituto donde, en 1977, comenzó sus estudios de FP. “Después de pensar durante muchos años que no duraría más de unos cuantos cursos en un mismo lugar, la vida me ha llevado de vuelta al lugar donde todo empezó”, comenta como curiosidad.

 

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: Hay dos ámbitos dentro de la educación que siempre me han interesado especialmente.

El primero es la comprensión del alumnado. Estudié Psicología y, más tarde, Psicopedagogía porque sentía la necesidad de entender mejor a los adolescentes: saber qué les influye, cómo piensan, cómo sienten. Cuando uno empieza como docente, tiende a pensar que los alumnos son como él, pero pronto te das cuenta de que cada persona tiene su propio mundo, sus intereses, sus ritmos. Lo que te apasiona a ti no tiene por qué motivar a los demás. Por eso decidí formarme más a fondo: para poder acompañarlos mejor y orientarlos con mayor sensibilidad y eficacia.

El segundo tema que siempre me ha apasionado es el aprendizaje en sí mismo. Me preocupa que los alumnos no solo aprueben, sino que realmente aprendan. He experimentado con métodos de evaluación donde no ponía nota, sino que señalaba qué estaba bien, qué debía mejorar y qué conocimientos eran imprescindibles. Muchos alumnos me preguntaban “¿pero esto qué nota es?” Y yo les respondía: “Lo importante no es la nota, sino si lo has aprendido o no. Si no sabes lo básico, no puedes seguir avanzando.” Para mí, lo esencial es que aprendan, no que pasen de curso con una calificación.

Y finalmente, el tercer gran eje de mi vocación es la Formación Profesional. Hace más de 20 años que tengo claro que el futuro de nuestra sociedad pasa por una FP fuerte, conectada con la realidad del mundo laboral y capaz de ofrecer oportunidades reales. Ha costado que esta idea se generalice, pero creo que, por fin, estamos en ese momento de madurez en el que la FP recibe el reconocimiento que merece. Y eso me motiva cada día.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: Sí, en los últimos años he notado un cambio claro en el perfil del alumnado. Muchos jóvenes llegan al centro con una madurez que se va alcanzando más tarde y con un alto grado de protección familiar. Tengo la sensación de que hay una preocupación muy extendida entre las familias por asegurar la felicidad de sus hijos, y en ese intento, a veces se evita cualquier situación que pueda suponerles un esfuerzo o frustración. Evidentemente, todos queremos que nuestros hijos sean felices, pero también deben entender que las cosas cuestan, que la vida requiere compromiso, constancia y esfuerzo. Y creo que ahí estamos perdiendo una parte fundamental del proceso educativo: la cultura del esfuerzo.

Curiosamente, este perfil cambia cuando el alumnado entra en contacto con la empresa. Allí, la mayoría demuestra una actitud más madura y responsable. Muchos de nuestros estudiantes tienen una necesidad real de trabajar, y eso les hace comprometerse de forma muy seria con su formación en entornos laborales reales.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R: Sinceramente, creo que el momento que más me emocionará todavía está por llegar. La Formación Profesional es un proyecto en constante evolución: hay que mantenerla, mejorarla y adaptarla cada día. Ahora mismo me siento muy orgulloso del centro: de las instalaciones, de la estrecha relación que hemos construido con las empresas, y del hecho de que las instituciones confíen en nuestro trabajo. Solo llevo dos años como director, pero este camino lo empezamos mucho antes, con años de esfuerzo colectivo para transformar la Escola del Treball en lo que es hoy.

Me emocionaré, seguramente, el día que me detenga y mire hacia atrás con calma, y vea todo lo que hemos conseguido. Porque cuando estás inmerso en la tarea diaria, a menudo no te das cuenta del impacto que estás generando. También es muy emocionante cuando antiguos alumnos te saludan por la calle, se acuerdan de ti, y te agradecen lo vivido. Ese reconocimiento, el que nace de las personas, es el más sincero y el que más te toca.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: En la Escola del Treball de Lleida estamos llevando a cabo múltiples iniciativas, pero hay algunas que creo que nos definen especialmente.

En primer lugar, destacaría nuestro modelo de aprendizaje basado en proyectos, una metodología que aplicamos de forma transversal en muchos ciclos formativos. No solo la aplicamos internamente, sino que hemos formado a otros centros en su implementación, lo que nos ha convertido en un referente en este ámbito.

También es muy relevante todo el trabajo que hacemos en torno al fomento del talento y la emprendeduría. Organizamos la Semana de la Emprendeduría, el Concurso de Proyectos Emprendedores, el Acto de Inicio de Curso, los Premios a los Mejores Proyectos, la Quincena de Networking entre ciclos o la Jornada de Job Dating, entre otras iniciativas. Estas actividades crean una red de colaboración, creatividad y orientación profesional que conecta a nuestro alumnado con el entorno laboral real.

Otro pilar esencial es la relación con las empresas. Contamos con una carta y catálogo de servicios que estructura esa colaboración, y lo más destacable es que un 55% del alumnado de segundo curso participa en FP Dual intensiva. Es una cifra muy superior a la media española, que está en torno al 3%. Estos estudiantes hacen 1.000 horas de prácticas en empresa, con contrato laboral, salario y alta en la Seguridad Social. Este modelo fortalece su formación, mejora su empleabilidad y vincula de forma directa la escuela con el tejido productivo.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar nuestro sistema de comunicación interna y externa, que es ágil, moderno y muy eficaz. Nos permite coordinar el trabajo de los equipos docentes, compartir buenas prácticas y mantener una comunicación fluida con las familias, el alumnado y las empresas.

En conjunto, todo esto responde a un mismo objetivo: ofrecer una Formación Profesional de calidad, conectada con la realidad y orientada al futuro.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Lo que más me ha costado es aceptar que no todos los compañeros entienden que ser profesor es un servicio. A veces, por dedicar tiempo a preparar mejor las clases o atender al alumnado, he escuchado cosas como: “¿Para qué haces eso si cobras lo mismo?”. Y eso duele, porque creo que esta es la profesión más bonita del mundo… pero también la más dura si no la sientes.

Con el tiempo entendí que no era tonto por implicarme, sino coherente con lo que creo: cuando estaba de professor a la ESO, servía a los alumnos y familias; ahora, en FP, también sirvo a las empresas, que necesitan buenos profesionales. Por eso, mi objetivo es que los alumnos aprendan de verdad, que les guste estudiar. Y eso solo se consigue si hacemos que el aprendizaje tenga sentido, que sea funcional y despierte su curiosidad.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: La FP ha cambiado radicalmente desde que yo estudiaba. Hoy es una formación mucho más conectada con la realidad laboral. De hecho, cuando mi hijo decidió ser profesor, le animé a que se dedicara a la FP, porque estoy convencido de que el futuro está aquí.

Antes, a muchas empresas les daba igual lo que estudiaras en el instituto; hoy, necesitan personal cualificado, y saben que la FP ofrece esa preparación práctica y actualizada. La gran diferencia es esa: ahora la FP va de la mano del tejido empresarial. Hay empresas que ya lo han entendido y otras que pronto lo harán. La FP ya no es una vía secundaria, es una opción estratégica para el futuro profesional y para el desarrollo económico.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Cataluña o Lleida con respecto a la Formación Profesional?

R: El principal reto en Lleida es asegurar capital humano cualificado para que las empresas quieran invertir y establecerse en el territorio. Hace años, las empresas decidían su ubicación en función del coste del suelo o los impuestos. Hoy eso ya no es suficiente: necesitan personal formado desde el primer día.

Lleida tiene un potencial enorme, con recursos y materia prima de gran valor, pero muchas veces se exporta en lugar de transformarse aquí. Para revertir eso, necesitamos que las empresas se instalen en el territorio, y eso solo será posible si contamos con profesionales bien preparados.

No podemos permitirnos tener personas en paro por falta de cualificación. El paro en Lleida no es especialmente alto, pero muchas empresas siguen sin poder cubrir puestos clave. Ahí es donde la Formación Profesional tiene un papel esencial.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: Conocimos FPEmpresa hace ya muchos años, aunque al principio nos costó entrar. Cuando finalmente el centro se inscribió, la dirección del centro asistió al Congreso en Gijón. Desde aquel momento, no hemos faltado a ningún encuentro y siempre hemos animado a otros centros a sumarse.

Lo que nos convenció fue la posibilidad de conectar con otros centros, compartir experiencias y crecer juntos. Eso es fundamental. Lleida es un entorno pequeño, y para encontrar referentes en las familias profesionales tienes que salir fuera. FPEmpresa te da esa red de contactos, ese acceso a centros punteros de toda España. Y eso, para un centro que quiere mejorar, no tiene precio.

En 2012 empezamos con un centro exclusivamente de FP. En 2016 aún no teníamos ni las instalaciones ni los proyectos que hoy forman parte de nuestra identidad. En menos de una década hemos transformado el centro, somos centro de excelencia, y lo hemos logrado observando, aprendiendo y colaborando con otros centros que ya estaban muy avanzados.

FPEmpresa nos ha permitido conocer buenas prácticas, inspirarnos, hacer visitas y descubrir posibilidades que ni imaginábamos. Si no sales de tu entorno, no ves todo lo que se puede hacer. Y FPEmpresa es precisamente eso: una ventana abierta al crecimiento, al intercambio y a la mejora continua.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: Para nuestro centro, era muy importante tener presencia en la Junta Directiva de la asociación. Hasta hace poco, esa representación la asumía Olga, y cuando ella dejó el cargo el curso pasado, fui la persona que la substituyo.

Formar parte de la Junta Directiva implica una gran responsabilidad. FPEmpresa es una asociación con mucha proyección, y no basta con trabajar: hace falta tener visión, generar contactos y aportar ideas que permitan seguir creciendo. Las personas que forman parte de la Junta no solo dedican horas —que son muchas—, sino que, además, tienen talento. Tienen la capacidad de crear, innovar y anticiparse.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Estoy convencido de que el futuro de nuestra sociedad pasa, necesariamente, por una Formación Profesional fuerte y consolidada. La FP es la base sobre la que se sostiene el desarrollo económico, el empleo de calidad y, en consecuencia, el bienestar de las personas.

Si queremos sueldos dignos, estabilidad laboral y la posibilidad de disfrutar de una buena calidad de vida, necesitamos una FP conectada con el tejido productivo, moderna, flexible y capaz de responder a los retos tecnológicos y sociales del presente y del futuro.

Una sociedad que apuesta por la FP está apostando por la igualdad de oportunidades, por la innovación y por el crecimiento sostenible. Por eso, no imagino el futuro sin una Formación Profesional en el centro del sistema educativo y económico.

En Aragón sólo hay 3 centros que, entre su oferta formativa, tengan la Familia Profesional de Edificación y obra civil y, en Huesca, únicamente el CPIFP Pirámide. Allí, Sonia Gil, vocal coordinadora de FPEmpresa en Aragón, lleva 7 años ejerciendo como directora, aunque sus inicios en el centro se remontan a hace más de 20 años, cuando fue docente impartiendo clases en el Ciclo de Grado Superior de Proyectos de Edificación o jefa de departamento estratégico.

Estudió arquitectura técnica, trabajo como aparejadora y, después, entró en el mundo de la educación. “Cuando estudiaba no pensaba que me fuese a dedicar a esto, pero entonces tampoco conocía la Formación Profesional”, dice. Desde que descubrió esta opción y eligió seguir ese camino, asegura que ha resultado ser de lo más gratificante.

 

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: El tema de las metodologías que se utilizan en el aula me parece súper interesante. La manera de enseñar ha cambiado mucho, porque los alumnos también han cambiado, de manera que debemos adaptarnos a esta nueva generación.  A veces hablamos de las nuevas metodologías como algo ya establecido, pero hay un montón de profesores que hacen cosas muy chulas en las aulas, que utilizan su propio método, y esto me parece muy interesante.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R:  Bueno, siempre prefiero quedarme con la parte personal. Mi centro está en una ciudad pequeña, Huesca, y eso hace que la relación con el alumnado sea muy cercana, ya que luego es fácil encontrarnos con ellos en nuestro día a día.

Para mí resulta muy emocionante encontrarte con tus alumnos al cabo de los años y ver las personas en las que se han convertido: cómo han creado sus empresas, han formado familias… y que nos hagan partícipes de sus vidas.

Cada curso pasan por el centro alumnos de cursos anteriores que han salido a estudiar fuera de la ciudad y aprovechan las vacaciones para visitarnos y contarnos cómo les va. Esa parte más personal, que sobrepasa lo meramente académico, es, para mí, lo más emocionante de este trabajo.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: EL CPIFP Pirámide es centro de excelencia en el ámbito de las energías renovables. Al ser un tema transversal, que puede verse desde distintas familias profesionales de las que se imparten en nuestro centro, hace que se desarrollen proyectos que llegan a varios ciclos. Por ejemplo, se está trabajando en la eficiencia energética del centro mediante la monitorización de todos los consumos que tenemos en el centro. También se está trabando en la tecnología del hidrógeno, desde el departamento de química.

Y más desde lo humano, tenemos un proyecto muy chulo, desde el departamento de Actividades Físicas y Deportivas, que trabaja con sus alumnos haciendo aprendizaje servicio organizando actividades para los chavales de todos los centros de secundaria de la ciudad. Cada curso vienen un día a nuestro centro a hacer una práctica deportiva de una actividad que previamente se ha trabajado en sus aulas (orientación, mini-voley, acrosport o atletismo) dentro de un evento que organizan los alumnos del ciclo Enseñanza y animación sociodeportiva. De esta forma, hacen una práctica deportiva y conocen en qué consiste un ciclo de estas características.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Como docente creo que una de las principales dificultades que nos podemos encontrar es el trato con el alumnado. Los profesores de los centros de FP hemos cursado carreras técnicas (en mi caso Arquitectura técnica), que no incluyen una parte pedagógica, que no enseñan a enseñar, y esto es algo que, de alguna manera, tenemos que sacar de dentro e ir aprendiendo. No sólo a enseñar cuestiones técnicas, sino también a relacionarnos con el alumnado.

Y como directora, el momento más complicado es el momento de la pre-inscripción, con grupos que a veces no tienen la matrícula que se espera, a pesar de que el tejido empresarial está buscando este perfil profesional.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Aragón con respecto a la Formación Profesional?

R: El reto de la distribución de la población en la comunidad es importante. Frente a una gran ciudad como Zaragoza, el resto de la comunidad está ocupada por localidades pequeñas (incluida Huesca) y mucho medio rural. Los alumnos se deben desplazar para realizar sus estudios, y no hay un buen sistema de transporte que les permita quedarse en sus localidades.

Esto hace que los centros de Zaragoza sean cada vez más grandes, con más alumnado y que a los centros del medio rural nos cueste llenar las aulas, incluso a veces mantener las aulas abiertas. Frente a esto, las empresas están solicitando personal para poder crecer, e incluso mantenerse abiertas.

Por otro lado, en los últimos años se ha multiplicado la oferta formativa que hay en Aragón, a todos los niveles, tanto de FP como universitario, y la población en Aragón no crece, por lo que resulta difícil completar algunas aulas.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Ha cambiado mucho desde que yo empecé. Todo el tema tecnológico ha cambiado un montón: antes llegábamos con la presentación y si tenías un PowerPoint ya era súpermoderno, y ahora el PowerPoint se ha quedado obsoleto.

Las metodologías también han cambiado mucho: quien venga a dar clase pensando que se va a poner delante de la pizarra a explicar y los chavales van a estar atentos, que se olvide porque eso ya no pasa. Hay que utilizar otro sistema.

Y, por otro lado, el alumnado también ha cambiado. Son alumnos que han crecido con la tecnología a su alcance, han trabajado por proyectos en sus colegios, y en muchos casos llegan a la Formación Profesional cansados de un sistema que a veces, en secundaria, no se adapta a estos nuevos alumnos.

Frente a esto, me parece que el panorama actual es el mejor que hemos tenido en los últimos años. La percepción social de la Formación Profesional ha cambiado, los centros se han modernizado y el profesorado, en su mayoría, quiere hacer cosas innovadoras y frente a esto, más alumnos se deciden por estos estudios.

P: ¿Crees que la FP se adapta rápido a esos cambios?

R: Sí, mucho. El contacto directo que existe con las empresas a través de la formación en empresa hace que los profesores sintamos esa necesidad de actualización.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: La oportunidad de aprender: en los centros se hacen cosas muy chulas, pero a veces no las vemos, las desconocemos. Conocer otros centros nos da esa oportunidad de ver como se están haciendo las cosas en otros centros, para aprender o para confirmar lo que hacemos en el nuestro.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: FPEmpresa cumple el papel de nexo de unión entre todos los centros.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: Marta Rivas, que era la coordinadora territorial de Aragón, iba a pasar a la vicepresidencia, y me propuso ocupar ese puesto. Me pareció una buena idea y aquí estoy.

Los centros integrados de Aragón trabajamos mucho en red, nos reunimos trimestralmente, entonces tenemos buena relación. Marta y yo ya nos conocíamos estas reuniones y así me lo propuso.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Me imagino una formación con alumnos que solicitan la plaza por vocación, porque se trata de formación dignificada y valorada socialmente, con un montón de alumnos en lista de espera para querer entrar a los ciclos

También me imagino la orientación que se da a los chavales en secundaria orientada a familias profesionales, sin plantearnos universidad o FP, sino distintos sectores profesionales.

Jefa de Estudios en el CIFP de los Sectores Industrial y de Servicios La Laboral de Gijón, vocal coordinadora de FPEmpresa en Asturias y profesora de FOL. Gloria Ordás se diplomó en Relaciones Laborales por la Universidad de Oviedo y tiene un Máster en Prevención de Riesgos Laborales.

Ha participado activamente en la transformación de su centro de IES a CIFP y ha visto cómo se ha ido implantando la familia de Comercio y Marketing. Este curso, imparte IPE1 en el Ciclo de Mecanizado y EIE en el Ciclo de Instalaciones Frigoríficas y de Climatización, y a día de hoy, puede afirmar que el CIFP La Laboral es como su segunda casa.

 

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: Como profesora de FOL, doy mucha importancia a las habilidades socioemocionales y a las soft skills: creatividad, pensamiento crítico, empatía, comunicación, motivación trabajo en equipo… En definitiva, competencias que nos hacen más humanos y que nunca podrán ser reemplazadas por la inteligencia artificial.

Creo en la educación emocional y la gestión de las emociones y la importancia de estar bien en el trabajo para hacerlo bien. También apuesto por entornos de aprendizaje diferentes a los tradicionales: la innovación es fundamental en la nueva FP y la utilización de metodologías activas y participativas.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R: Afronto cada nuevo curso con emoción, me apunto a todos los retos que se me presentan, forman parte de mi ADN. En los últimos cursos hemos implantado en el centro el aula de emprendimiento, participamos como centro en Proyectos de innovación, Programa Hable (bilingüe), Erasmus +, Centro de excelencia, participación en competiciones Skills, aula Ateca… El reto de este curso ha sido la implantación de la nueva FP Dual en la modalidad general e intensiva.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Los principales desafíos o dificultades es la adaptación a la nueva normativa, la integración de la tecnología en el aula o la utilización de aulas virtuales. Una asignatura pendiente es la formación del profesorado.  Todo ello requiere dedicación y tiempo.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Creo que el panorama de FP es que tiende a mejorar día a día. Se está construyendo un sistema de FP flexible que hace realidad la formación a lo largo de la vida. También atiende a las competencias que demandan las empresas.

Lo que más ha cambiado es la implicación de las empresas, las estancias del alumnado en la empresa desde el primer curso, los módulos de Digitalización y Sostenibilidad, el fomento del Emprendimiento y que se ha implantado el módulo de inglés en todos los Ciclos.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: La Formación Profesional está en ascenso en cuanto al alumnado que elige esta opción. Va desapareciendo la consideración de ser una opción de segunda frente al bachillerato y los estudios universitarios. Esto se debe a la calidad de la formación impartida, el contacto real con la empresa y a la alta y rápida inserción laboral.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Asturias con respecto a la Formación Profesional?

R: En estos momentos en Asturias se amplía la oferta con nuevos ciclos y cursos de especialización. Para el curso 25-26 se ofertan casi 13.000 plazas para primeros cursos en todos los grados (básico, medio y superior). El gobierno del Principado apuesta por la Formación Profesional.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: Me parece fundamental el poder intercambiar experiencias con centros de otras CCAA y poder realizar proyectos y actividades conjuntas con el profesorado y con el alumnado.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: Creo que es un papel fundamental ya que impulsa y potencia la FP a través de la creación de una red de centros donde se comparten experiencias y buenas prácticas. También es un interlocutor con el sector empresarial y facilita la inserción laboral de los titulados a través de su bolsa de empleo.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: He llegado de la mano de María José Fernández Campos (ex directora del CIFP de Hostelería de Gijón), que apostó por mí y pensó que podría continuar con su gran labor dentro de FPEmpresa. Es para mí un orgullo ser la vocal de mi CCAA.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Me la imagino como una opción de calidad para alumnado y familias. Una formación en la que participan activamente las empresas y además los centros educativos den una respuesta a las necesidades del sector productivo con una formación rigurosa y actualizada. Una formación conectada con el mercado laboral que facilite la inserción laboral del alumnado.

Cristina Caballero, vicesecretaria de FPEmpresa y directora del CPIFP El Arenal, cursó la Reforma de las Enseñanzas Medias y, tras trabajar como auxiliar administrativa en el Pabellón de España durante la Expo 92 y conocer el ámbito social, realizó los estudios universitarios de Graduado Social. Aun así, a día de hoy se considera “100% de FP”.

Tras graduarse, aprobó sus oposiciones de Formación y Orientación Laboral, siendo su primer destino de prácticas un centro de la Línea de la Concepción en Sevilla, donde acabó siendo jefa de estudios. Más tarde, como segundo y definitivo destino, se trasladó al, entones, IES El Arenal en Dos Hermanas, donde continúa a día de hoy. Allí ha sido jefa de estudios y jefa de departamento de FOL, y, desde que en 2021 el centro se convirtió en Centro Público Integrado de Formación Profesional, ocupa el puesto de directora.

 

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: Lógicamente, como Directora de Centro Integrado, todo lo que tenga que ver con Formación Profesional. Estoy especialmente obsesionada con los proyectos de innovación y con Erasmus+. Y si hay algún tema que me preocupa en particular es la orientación. Es una pena ver cómo llegan muchos alumnos sin vocación, iniciando estudios que no les interesan para nada, lo que disminuye su compromiso y acelera el abandono, con el perjuicio que eso conlleva para el sector productivo.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R: Pues no es sólo un momento. Tengo la suerte de que en el CPIFP El Arenal se imparten dos Grados D de Formación Profesional Básica. No hay nada más emocionante que llegue la ceremonia de graduación y vengan a tu memoria los primeros días de esos alumnos, desafiando las normas, intentando recuperar el “estatus” que traen -en muchos casos- de sus centros de origen, midiendo fuerzas entre iguales. Alumnado con baja autoestima, con familias cansadas de luchar y que titulan, que siguen estudiando o se incorporan al mundo laboral. No todos lo consiguen, es cierto, pero con uno de éstos que lo consiga, ya habrá merecido la pena. Siempre digo que la FP salva vidas y no exagero. Hay casuísticas muy diferentes, pero ver a esos chicos, que fueron desahuciados del sistema, confiar en ellos mismos, y a sus padres llorando de la emoción porque les ven felices, es un regalo.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: Afortunadamente, en el CPIFP El Arenal hay un equipo de profesores en el que es muy difícil distinguir entre interinos, funcionarios en comisión de servicio o con destino definitivo. Una vez que llegan al centro, todos se implican por igual. Esto nos permite tirarnos a la piscina con múltiples proyectos. Actualmente, estamos inmersos en siete proyectos de innovación del Ministerio de Educación, proyecto de Agrupación de Centros, Erasmus+ (KA 121VET, KA 131HED y KA210), impartimos 6 Certificados Profesionales y somos centro Acredita de la Junta de Andalucía. Además, varios profesores tienen proyectos de innovación de la Junta de Andalucía a nivel particular. Teniendo en cuenta que somos 54 profesores en el Consejo Asesor, creo que no está nada mal.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Como señalaba antes, la falta de vocación. Durante muchos años he impartido el módulo de Gestión de la Prevención en el CFGS de Prevención de Riesgos Profesionales. Y, a pesar de la importancia de los Técnicos Intermedios, es una profesión bastante desconocida. Cuesta que confíen en ti y en que lo que les estás explicando tendrá sentido. Normalmente, eso ocurría en el mes de febrero o marzo. Entonces, ya estaban preparados para aprender y era una gozada.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Aunque siempre vamos más lentos que el sector productivo, es cierto que cada vez los medios de los que disponemos son mejores. Y con ello no quiero decir que la dotación y los espacios que tenemos en nuestro centro sean los necesarios. En cuanto al profesorado, está mucho más capacitado y con voluntad de actualización, y la formación permanente ya es un imprescindible.

Y, obviamente, la dualización es el gran cambio. En este caso, son los centros educativos los que van más rápidos que las empresas, a los que aún les cuesta asumir su misión formadora, sobre todo a las micro-PYMES y PYMES, que son la mayoría con las que trabajamos. Ese es otro aspecto en el que debería invertirse mayores recursos por parte de las administraciones públicas.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: Un cambio que recuerdo sobremanera fue el establecimiento de los cupos de acceso. La apuesta por el alumnado que venía de 4º ESO y de 2º Bachillerato sacó de las aulas a trabajadores que, en muchos casos, ya conocían el sector o que tenían una edad y una madurez que hacía más fácil el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con la bajada de la media de edad y el desconocimiento del mundo laboral, el profesorado tuvo que aprender, de nuevo, a enseñar. Hoy todo es más fácil, pero recuerdo aquella época complicada para los compañeros.

Si tengo que señalar qué ha cambiado en las aulas, es exactamente lo mismo que ha cambiado en la sociedad: la juventud vive en el mundo de la inmediatez. La reflexión, la profundización en los conceptos, la importancia de las palabras y términos técnicos, el esfuerzo añadido, el respeto hacia los conocimientos y la experiencia del profesorado son aspectos que cada vez están más ausentes. Sobre todo, por la creencia, aún bastante generalizada, de que en la FP “no se estudia”. Nos lleva bastante convencerles de que están aquí para profesionalizarse. Algunos no lo tienen claro.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Sevilla y/o Andalucía con respecto a la Formación Profesional?

R: Es imprescindible crear más Centros Públicos Integrados de Formación Profesional, adecuar la oferta formativa a las necesidades de las empresas del entorno, invertir en mejora de espacios y dotaciones, desarrollo normativo más ágil, modernización de instalaciones, dotar de mayores recursos temporales al profesorado para la prospección de empresas y seguimiento de la formación del alumnado y mejorar el apoyo a las empresas en su labor formadora. Y, en otro orden de cosas, acciones sistemáticas de orientación hacia las profesiones (y no hacia la FP como estudios) en secundaria y bachillerato. Es decir, debemos dejar de preguntar qué quieres estudiar y empezar a preguntar a qué profesión, de todas estas que existen, te quieres dedicar el día de mañana.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: Como directora de Formación Profesional encontré en FPEmpresa lo que necesitaba. El amor por la FP. El aprendizaje entre iguales, la falta de interés personal, el respeto hacia las enseñanzas y un espacio en el que todo el mundo se siente identificado. No lo había encontrado antes de esta manera. Es una voluntad colectiva de dignificar la Formación Profesional, es la voz de los que muchas veces, en los centros educativos, no son reconocidos.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: Creo que ha dado visibilidad a la Formación Profesional. La asociación ya estaba mucho antes de que el Ministerio y muchas Consejerías autonómicas pusieran “y Formación Profesional” en sus nombres. Su papel como interlocutor con las administraciones, la facilitación de recursos y oportunidades a los centros asociados, ese interés enorme por crear RED entre los centros, tener un ideario compartido sobre el presente y lo que debe ser el futuro de la FP… El papel que juega es fundamental y, actualmente, no hay ninguna asociación ni agente que pueda compararse a esto.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: Antes destaqué la importancia, para mí, del aprendizaje entre iguales. Y, como prueba de ello, está la relación que tengo con directores de otros centros con Formación Profesional de la provincia de Sevilla y con los de Centros Públicos Integrados de Formación Profesional de Andalucía. Y entre ellos, y de manera muy estrecha, con Luis Jesús Ruiz, mi antecesor como vicesecretario de la Asociación. Cuando él dejó el cargo me propuso a la Asociación para ocupar su puesto, y aunque reconozco que me pilló totalmente desprevenida, no puedo estar más contenta. Agradezco enormemente la confianza, tanto de él como de la Junta Permanente.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Me gustaría que fuese más flexible, más accesible, con las empresas apostando por la formación haciendo equipo con los centros educativos. En cualquier caso, y lo más importante, es que la Formación Profesional tiene futuro.

Joaquín Escriche compagina su labor como vicedirector del CIPFP Mislata con la de vocal coordinador de FPEmpresa en la Comunidad Valenciana. Ingeniero en informática, comenzó su trayectoria en una consultora, aunque a Escriche siempre le llamó la atención el mundo de la docencia. “Siempre me ha motivado la educación, las relaciones humanas, el enseñar… y la FP tiene la particularidad de aunar lo mejor del mundo educativo con lo mejor del entorno empresarial”, afirma.

Desde que obtuvo su plaza por oposición, ha trabajado siempre en centros con Formación Profesional. En su segundo año llegó al CIPFP Mislata, donde ha desarrollado una sólida trayectoria: comenzó en el equipo de calidad, pasó a ser vicesecretario, jefe de estudios y, finalmente, vicedirector. Tras más de dos décadas en el centro, con todos los cambios que en él se han desarrollado, se considera con orgullo un auténtico “mislatero”

Pregunta: ¿Qué es lo que más te interesa en el mundo de la educación?

Respuesta: Lo más bonito e interesante de la educación es poder ayudar a las personas a encontrar su camino profesional, darles una salida y reconducir sus trayectorias vitales. Es algo que me parece apasionante y gratificante.

En los más jóvenes, participas de su proceso de maduración: cuando, con el paso del tiempo, los encuentras en puestos de responsabilidad y sientes la satisfacción haber participado en el proceso de transformación de su vida.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: Sin duda, en estos momentos destacaría nuestro papel como Centro de Excelencia en Ciberseguridad. Es un proyecto amplio, con múltiples líneas de desarrollo: transformación metodológica, digitalización, innovación, formación del profesorado a nivel estatal… También estamos trabajando en el diseño curricular vinculado a la ciberseguridad, Además aspiramos a participar en un CoVe (Centros de Excelencia Profesional, junto a asociaciones empresariales, universidades de distintos países) y seguimos participando en distintos proyectos de innovación y emprendimiento de distintas administraciones. Se están generando múltiples iniciativas valiosas.

P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?

R: Uno de los mayores retos en FP, especialmente en informática, es mantenerse actualizado. Es un ámbito en constante evolución. A diferencia de otras materias, donde los contenidos básicos no varían tanto, en informática los cambios son continuos.

Otro reto importante ha sido adaptarse a los continuos cambios legislativos, que a menudo implican modificar metodologías, enfoques pedagógicos o la organización de los ciclos. Estos cambios obligan al profesorado a repensar constantemente cómo enseñar y cómo conectar mejor con el alumnado, lo que requiere flexibilidad y capacidad de adaptación.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Sí que ha cambiado, y muy a positivo. La FP ahora ha conseguido tener la reputación y la consideración que se merece como salida profesional, tanto por parte de las empresas como por parte de las administraciones. Lo que tenemos ahora es un incremento de alumnado, mucho interés por las familias… Antes éramos el patito feo: todo el mundo tenía que explicar lo que era la FP o lo que era un módulo, y ahora es al revés.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: No es distinto de lo que se percibe en la sociedad, y nosotros tenemos que evolucionar en ese sentido. Ahora tenemos estudiantes mucho más digitales, nativos tecnológicos, muy influenciados por redes sociales y nuevos entornos digitales. El gran cambio que se avecina es la incorporación de la inteligencia artificial, que ya forma parte del día a día del alumnado. Nuestra tarea es enseñarles a utilizarla de manera crítica y productiva en todos los módulos. La velocidad del cambio tecnológico es mucho mayor que la del sistema educativo, y debemos adaptarnos.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta la Comunidad Valenciana con respecto a la Formación Profesional?

R: Uno de los principales retos es la consolidación de la nueva ley de FP, aunque es un reto compartido con el resto de Comunidades Autónomas. También me parece fundamental revalorizar los ciclos de grado medio, una opción muy válida pero que requiere un mayor apoyo, especialmente desde las empresas, ya que el alumnado suele llegar con menor madurez.

Otro reto importante es la implantación efectiva de la formación en empresa tanto en primer curso como en segundo. Ahora debemos lograr que las empresas también valoren la presencia del alumnado desde primero. Como siempre los cambios llevan su tiempo .

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: El CIPFP Mislata fue el socio número 1, uno de los que creó los orígenes de la Asociación, y yo lo viví desde el equipo directivo: cómo todo ha ido creciendo, cómo ha ido consolidándose, cómo ha ido teniendo el prestigio que tiene… en su momento nos pareció una idea muy potente, no había asociaciones de centros de FP. El tiempo ha confirmado que fue una iniciativa acertada.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: Debe ser como un órgano consultivo para las administraciones, incluso puede marcar líneas estratégicas, identificar tendencias, puede adelantarse a muchos de los retos del sistema… Tiene una visión global de la FP a nivel estatal, lo que la convierte en una herramienta para orientar políticas educativas.

P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?

R: Al haber vivido el proyecto desde dentro y formar parte del equipo directivo del CIPFP Mislata, que ya formaba parte de la junta, consideré que era una buena oportunidad que el centro siguiera en la junta directiva. Además, el proyecto de FPEmpresa me parece una muy buena iniciativa: tener una voz coordinada respecto a la educación de la FP me parece que es algo positivo.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: En el futuro, creo que la Formación Profesional va a seguir ganando ese prestigio que le corresponde. Es una enseñanza ágil, porque un ciclo lo normal son dos años y está cercana al tejido empresarial y enfocada a la empleabilidad. Mientras logre seguir conectada con las necesidades reales de las empresas, seguirá cumpliendo su misión: formación de calidad, colaboración con el entorno productivo e inserción laboral.

Química orgánica, Gemma Olmo es la vicesecretaria de FPEmpresa y ha trabajado más de 12 años en su sector, hasta que, en 2009, entró en el mundo de la educación: siempre le había atraído y comenzó su carrera como docente directamente en la Formación Profesional. “Me gustó mucho porque realmente aplicaba en el aula lo que yo había hecho en la empresa”, asegura.

Entró en la Escola del Treball de Barcelona en 2011, y sus conocimientos en el sector químico, farmacéutico y su control de la normativa ISO y gestión directiva la han llevado a ser coordinadora de calidad, jefa de estudios, subdirectora y, desde octubre de 2024, directora.

Pregunta: ¿Cuáles son algunos de los temas que más te interesan en el mundo de la educación?

Respuesta: De la educación me ha gustado mucho trasladar la realidad de la empresa al centro. Creo que todos los profesores de Formación Profesional tendríamos que haber trabajado en la industria, compaginar estos 2 mundos. Cuando era tutora me centraba en comunicar la realidad de la empresa y sus necesidades. Cuando trabajaba en la empresa y era jefa de laboratorio, tenía alumnos en prácticas que me venían de los institutos. Lo he vivido desde los 2 lados. Por esto, lo que más me interesa es darles a los alumnos una visión del futuro profesional y la trayectoria que tienen por delante.

P: ¿Cuál es el momento en tu carrera dentro de la FP que más te ha emocionado?

R: El final de curso, cuando se van y, al pasar el tiempo, vienen alumnos que habían estudiado aquí a verte. Los ves crecer, te cuentan dónde están trabajando… Cada final de curso para mí es emocionante con los alumnos.

P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?

R: Claro, pero es que es lo normal y natural. ¿Soy yo igual que mi madre cuando tenía mi edad? No. Es absurdo pensar que los alumnos son iguales o que todos somos iguales en todas las edades. ¿Cómo vamos a juzgar si los alumnos son iguales si nadie es igual? Ni lo serán en el futuro.

¿Que son más inmaduros? Sí, y todos somos más inmaduros. ¿Que tienen otros intereses? Sí. ¿Que miran mucho el móvil? ¿Es que no lo miramos nosotros? Mira en el metro cuánta gente lleva el móvil en la mano, yo la primera. Entonces, que los alumnos hayan cambiado es una evidencia. Si no hubieran cambiado, iríamos para atrás. Tienen sus peligros, como antes había otros. Yo creo que son bastante mejores que nosotros en muchos aspectos.

P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?

R: Aquí llevamos catorce proyectos del Ministerio adelante. Llevamos muchos porque también somos muchos y tenemos mucho músculo en todo el tema de innovación y tecnología. Estamos trabajando en proyectos de excelencia, estamos trabajando en un COVE internacional… Como centro, somos pioneros en todo lo que sea proyectos de innovación.

Ahora queremos trabajar en EdTWomenDays, que es el proyecto de captación de talento femenino. Como centro politécnico, el 70% de nuestro alumnado son chicos. Al final estamos trabajando por una igualdad, y la igualdad pasa por tener igualdad de oportunidades.  Este proyecto consiste en orientar a las chicas, sobre todo a edades tempranas en quinto y sexto de primaria y primero de la ESO que realizamos en el centro. Vienen grupos y están en el taller de madera y construyen un llavero, o hacen impresión 3D, o trabajan con la electricidad… Quizás estas chicas no escojan estos estudios en el futuro, pero es un altavoz.

La profesión no tiene género, pero hay oficios que están sectorizados, como el de peluquería, estética… En estas profesiones hay más chicas. Si tenemos una sociedad en que un sector está al 100% formado por un colectivo, mujer u hombre, quizás estás perdiendo un 50% de capital de talento. Quizás esta persona tiene un talento inherente para la electrónica o para informática y no lo desarrolla porque no lo escoge. Las alumnas han de escoger libremente, y para escoger libremente has de verlo. Al final, consiste en normalizarlo.

P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?

R: Con todos estos años, la Formación Profesional ha evolucionado y ha ganado prestigio. La sociedad es Formación Profesional: hacen falta bomberos, hacen falta electricistas, hacen falta técnicos de industrias… El gran mercado laboral es Formación Profesional. Como sociedad, hemos de tener todos los puestos ocupados, y ha de haber un equilibrio entre lo que necesita la industria y lo que necesitamos socialmente, que pasa por hacer una muy buena formación y una muy buena orientación.

P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta Barcelona y/o Cataluña con respecto a la Formación Profesional?

R: Tenemos el reto de la movilidad, que los alumnos estén preparados para moverse a distintas zonas. El reto es ir actualizándose continuamente y estar preparados para ir haciendo saltos.

La bajada demográfica es un reto que afrontamos y, sobre todo, siendo una comunidad muy industrializada, la Formación Profesional no ha avanzado lo suficiente en épocas anteriores, como resultado, tenemos muchas industrias que están envejecidas. Los jóvenes pueden llegar a ser muy buenos trabajadores en los sectores industriales, en tecnología y fabricación mecánica, electrónica… Pero las empresas se han de renovar. Tienen que estar preparadas para que les lleguen chavales de 16, 17, 18 años en prácticas y formarlos. No te puedes quejar de que tus trabajadores tengan 55 años y no contratar chavales de 20.

P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?

R: Ver que, con las diferencias existentes entre Comunidades Autónomas, tenemos los mismos problemas. El ver cómo trabajan y los proyectos de las distintas comunidades es súper enriquecedor. Te da los contactos, te da la oportunidad de trabajar en red, que es fundamental. Los congresos de FPEmpresa son una fuente de intercambio brutal.

P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?

R: Una asociación sin ánimo de lucro, llevada por gente que ha reunido a más de 700 centros de formación. Eso es una fuerza muy grande. Es un capital de conocimiento inmenso. Cuando trabajamos como islas no sacamos nada adelante. Yo no sé si a nivel de Europa hay una asociación de centros educativos tan grande en la que trabajar colaborativamente.

P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?

R: Muy prometedor. Siempre se dice la frase de “la FP está de moda”. Las modas son pasajeras, y la FP es una necesidad esencial como sociedad; por lo tanto, ha de tener el valor que le corresponde.

Creo que va a seguir ganando prestigio. Yo creo que el futuro de FP es bueno porque sigue creciendo. El futuro es esperanzador.

Artículo escrito por Antonio Hernández Lobo, Director del IES Rey Don García y miembro del Consejo Escolar de La Rioja.

Con la apertura del periodo de preinscripción en Formación Profesional en La Rioja, vuelve a instalarse una pregunta que no deberíamos dejar pasar por alto: ¿por qué seguimos arrastrando prejuicios sobre esta vía educativa? ¿Por qué seguimos cargando con tantos estigmas hacia esta vía educativa? A pesar de los avances, la Formación Profesional continúa siendo vista por muchos como una segunda opción, como el plan alternativo para quienes no se ajustan al modelo académico convencional. Una mirada injusta y, sobre todo, desactualizada.

Hoy, más que nunca, la Formación Profesional se ha consolidado como una herramienta clave para el desarrollo económico, la inclusión social y la lucha contra la despoblación, desde el desarraigo territorial, en muchos casos. Los datos hablan por sí solos: más del 90% de los titulados en Formación Profesional encuentran empleo pocos meses después de terminar sus estudios. Y modalidades como la FP dual —que combina aprendizaje en centros educativos y empresas— han demostrado ser altamente eficaces para la inserción laboral. ¿Qué otra oferta formativa garantiza una conexión tan directa con el mundo del trabajo?

Apostar por esta vía educativa no solo es necesario, es urgente. No podemos seguir imponiendo un único itinerario educativo que, en muchos casos, encorseta a nuestros jóvenes y les limita las oportunidades reales de realización profesional. La sociedad necesita, de manera imperiosa, perfiles técnicos cualificados: soldadores, técnicos de laboratorio, especialistas en energías renovables, profesionales del sector agroalimentario. No dentro de unos años. Ahora. El futuro no se construye únicamente con universitarios. Se construye con talento diverso, con profesionales bien formados, motivados y comprometidos con su entorno. Y en muchos casos, ese talento se forja en las aulas —y talleres— de la Formación Profesional en nuestros centros educativos.

Es momento de dejar de mirar de reojo a la FP y empezar a mirarla de frente, con respeto y con visión de futuro. Porque si de verdad queremos una La Rioja más próspera, más equitativa y más viva, la formación profesional debe ocupar, de una vez por todas, el lugar que se merece. La FP no resta. Suma. Suma empleo, desarrollo, autoestima y oportunidades reales para cientos de jóvenes riojanos que desean, simplemente, trabajar en lo que les gusta y hacerlo bien.

El desafío es doble: institucional y cultural. Desde las administraciones públicas y desde el sector empresarial, se requiere seguir fortaleciendo una FP moderna, flexible, adaptada a los cambios tecnológicos y a las necesidades del tejido productivo. Pero también necesitamos un cambio de mentalidad: dejar atrás ese clasismo educativo que sigue condicionando decisiones y perpetuando jerarquías que ya no tienen sentido.

Ha llegado el momento de mirar de frente a la Formación Profesional. Con respeto. Con ambición. Y con visión de futuro. Porque si de verdad aspiramos a una Rioja más próspera, equitativa y viva, la FP debe ocupar, de una vez por todas, el lugar central que merece en nuestro sistema educativo.

Manuel Maldonado, vocal coordinador de la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa en Ceuta y Melilla, es jefe de estudios principal y de FP en el IES Almina de Ceuta.

La actividad laboral de Manuel Maldonado comienza en el IES Almina en el año 1995, donde ha desarrollado su carrera profesional, además de haber sido estudiante de FP del centro en el pasado. Asimismo, Maldonado mantiene un fuerte vínculo con la Básica, enseñanza principal sobre la que imparte docencia.

Durante los años en los que ha trabajado en el IES Almina, Manuel Maldonado ha desempeñado diferentes funciones como profesor y jefe de departamento. También, ha sido ponente en dos Congresos de FP de FPEmpresa y CaixaBank Dualiza: 2021 (Toledo) y 2019 (Gijón).

Manuel Maldonado mantiene un especial interés por el campo de la innovación educativa y el desarrollo de proyectos. Con este motivo, en su centro han establecido un grupo fijo de trabajo dentro del departamento de Transporte y Mantenimiento de Vehículos con 5 profesores, entre los que se encuentra el vocal de FPEmpresa.

P: ¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa?

R: Hace años que conozco la Asociación y siempre he intentado estar presente en encuentros como el Congreso de FP que se celebra cada año. Al ser de Ceuta, donde en ocasiones nos sentimos un poco aislados, intentamos mantener el mayor contacto posible con otros centros y compañeros. De hecho, en Ceuta somos siete centros educativos y cada uno ofertamos formación distinta, por lo que es difícil conocer otras inquietudes y pensamientos dentro de nuestra zona.

Con esta perspectiva, siempre he considerado relevante que Ceuta y Melilla tengan una participación activa dentro de la Junta. De esta forma, la distancia física que nos separa puede reducirse tratando de dar mayor visibilidad a nuestras dos ciudades autónomas. Sin duda, ese ha sido el detonante principal, sumado al valor que tiene y se merece la Formación Profesional.

P: ¿Cómo compaginas tu actividad en tu centro de Formación Profesional con la labor en la Asociación?

R: Mi incorporación en la Junta Directiva es reciente, aunque siempre intento compaginar las actividades propias con mi trabajo, por lo que seguiré poniéndome poco a poco al día del funcionamiento de la Asociación al tiempo que aprendiendo de mis compañeros de otras comunidades autónomas y compartiendo experiencias.

P: ¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara FPEmpresa en los próximos años?

R: Mi primer objetivo es conseguir que los centros de Ceuta y Melilla se asocien y vean la necesidad de estar unidos para los objetivos venideros. El siguiente, y más importante si cabe, es seguir visibilizando la FP y crear distintas redes de colaboración entre los centros, así como dar a conocer nuestras acciones para dar importancia a lo que se hace. Un reconocimiento muy merecido para los centros.

P: ¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara FPEmpresa en los próximos años?

R: Poder reafirmar la Asociación como interlocutor ante las administraciones y empresas sería un objetivo real a cumplir en los próximos años. Otro sería crear una red por familias profesionales donde poder compartir inquietudes. Este tipo de nexo podría conducir a visitar para conocer las diferentes formas que tenemos de trabajar, así como, por ejemplo, crear nuevos grupos de innovación.

P: ¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?

R: Sin duda alguna estamos en un momento muy importante para la FP. Actualmente recibimos una visión distinta y somos primera opción de estudio para muchas personas. Pero, si es cierto que todavía nos quedan algunos muros que derribar, aunque estamos en el camino correcto.

Creo que, si seguimos trabajando en esta línea, podemos hacer cambiar de mentalidad a muchas madres y padres de que la FP es una salida académica real y que, incluso, da paso a los estudios universitarios. Cabe dejar claro que la FP no es sólo para aquellas personas a las que no les ha ido nada bien en la ESO.

P: ¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?

R: Es realmente necesario estar en contacto permanente con otros centros para así conseguir aunar criterios, sumar conocimientos y tejer una red de contactos y conocimientos entre centros, que puede resultar de gran ayuda en ciertos momentos. Como dicho el dicho: “la unión hace la fuerza”.

P: Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?

R: El IES Almina es un centro bastante inquieto en cuanto a proyectos e iniciativas. Por destacar algunas, hablaría de dos fundamentalmente. Una sería ‘Relatos Comparti2’, que ha sido una experiencia que se ha dado a conocer en el Congreso de Gijón. En la misma hemos compartido vivencias del alumnado del Grado Básico de Mantenimiento de Vehículos junto a estudiantes del centro de educación especial de Ceuta, en el que nuestro alumnado eran mentores de los chicos con otras capacidades a los que tutorizaron para enseñarles a estos sus conocimientos en mecanizado básico.

Otro proyecto en el que hemos estado inmersos ha sido ‘La Almineta’, seleccionado en una convocatoria de Ayudas Dualiza. Esta iniciativa ha cambiar los hábitos alimenticios del alumnado con la transformación de una vieja rulot en una food truck, donde únicamente se han servido desayunos, teniendo en cuenta que el IES Almina no cuenta con una cafetería para el alumnado. ‘La Almineta’ ha sido llevado a cabo con alumnado de Grado Básico de Cocina y Restauración, junto al Grado Básico de Mantenimiento de Vehículos y los Grados Medios de Electromecánica de Vehículos y de Carrocería.

P: ¿Qué subrayarías de la oferta de estudios de FP en tu comunidad autónoma?

R: A pesar de ser un pequeño territorio (Ceuta 19km2 y Melilla 12km2) la oferta educativa es muy amplia. Entre las dos ciudades tenemos 14 centros educativos donde se imparten enseñanzas regladas de FP. Realizando un sumatorio, en Ceuta se disponen de 15 Grados Básicos y 14 en Melilla; 21 Grados Medios en Ceuta y 18 en Melilla; 25 Grados Superiores en Ceuta y 22 en Melilla; y, también, 4 Ciclos de Especialización en Ceuta y 3 en Melilla.

Con una población entre las dos ciudades de 170.000 habitantes, pensamos que la oferta formativa es bastante amplia abarcando a un gran número de estudiantes. Esto no quita que, normalmente, todos los años se nos quedan unas amplias listas de espera, sobre todo en algunos ciclos concretos estando, en muchos casos, estos ciclos duplicados e incluso triplicados.