María José Fernández Campos, directora del CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón desde hace once años, ha trabajado como asesora de Formación Profesional, como directora de hotel y como directora de agencia de viajes. Se siente especialmente orgullosa de esta última temporada como directora del CIFP, ya que es el centro de referencia en Asturias de la familia profesional de Hostelería y Turismo.
¿Por qué decidiste implicarte como parte de la Junta Directiva de FPEmpresa?
Antes de ser parte de la Junta Directa, el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón ya pertenecía a la asociación. Fue durante el congreso que tuvo lugar en Valencia, cuando varios miembros de la junta me ofrecieron formar parte; junta que, hasta ese momento, no contaba con ninguna mujer. No me resultó difícil aceptar, porque considero que la junta es el pilar fundamental de promoción y desarrollo de cualquier asociación. Además, me interesaba mucho trabajar con un grupo de personas con las que compartir objetivos, para seguir trabajando por y para la Formación Profesional.
¿Qué objetivos te gustaría que alcanzara la Asociación en los próximos años?
¿Los objetivos ideales? Que todos los centros en los que se imparte Formación Profesional formaran parte de FPEmpresa y que la asociación fuera muy reconocida en todas las administraciones públicas, incluyendo el Ministerio de Educación y Formación Profesional. A corto plazo, me conformo con que sigamos siendo la voz de todos los centros de FP, así como referente a nivel nacional, y sigamos impulsando iniciativas que visibilicen y potencien el sistema de Formación Profesional en nuestro país.
¿Crees que es un momento clave para la Formación Profesional? ¿Por qué?
Creo y espero que sí. Se han conseguido grandes avances, pero creo que hay que seguir teniendo ambición. Se habla, se dice, se escribe mucho de Formación Profesional, pero tiene que ser una gran apuesta, no valen solo las palabras. Para poder seguir construyendo nuestro futuro hay que conseguir que se consolide como uno de los pilares fundamentales del sistema educativo, sin estigmas. Necesitamos que persista la implicación de los agentes sociales, la empresa y la administración. No podemos olvidar que la FP es clave para aumentar la empleabilidad de los jóvenes y la competitividad de las empresas.
¿Qué le dirías a los centros de FP que todavía no han dado el paso de asociarse?
Les preguntaría, directamente, “¿qué hacéis que aún no os habéis asociado a la red de centros de FP más importante de España?”. Bromas aparte, les invitamos a que formen parte de una asociación que mira al futuro, que pretende, sobre todo, visibilizar el trabajo de los centros para la mejora de la Formación Profesional. En solitario, se pueden alcanzar objetivos, pero solo juntos podremos superar los retos venideros.
Por otro lado, ¿cuál es el proyecto, iniciativa o actividad que se ha llevado a cabo en tu centro que más destacarías?
El CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón es un centro muy vivo, muy activo, y esto nos ha permitido participar en muchos proyectos, iniciativas y actividades. Destacaría, sobre todo, nuestra implicación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible: la solidaridad y el reciclaje.
Muy activa es nuestra colaboración en campañas como el banco de alimentos con Cruz Roja, con la Fundación Secretariado Gitano, con la Asociación Gijonesa De Caridad Cocina Económica, o participación en proyectos como los Reyes del Norte, con el Hospital Gijón. Además, también destacaría los proyectos Gijón Turismo Responsable, La Gran Cadena de Ecovidrio, COOMIDA de COGERSA y Hostelería por el Clima.
Hemos recibido varios reconocimientos y premios, como la TripleR o el premio en la categoría de entidad educativa, por ser los ganadores como mejor centro para representar Asturias en Europa en el concurso internacional de la Semana Europea de Prevención de Residuos.
Destacaría también el reconocimiento público que hizo el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, al centro, así como a otros centros de FPEmpresa, en el acto de presentación del Plan de Modernización de la Formación Profesional, por nuestra labor solidaria en tiempos de pandemia.
Creatividad, compromiso, trabajo y esfuerzo son sin duda algunos de los ingredientes que no faltan en el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón.
Blanca Ramírez es la única tornera del Departamento de Motores de IBERIA, en el que trabajan unas 500 personas. Su trabajo consiste en la fabricación y reparación de piezas para motores de aviones. Estudió en el IES Luis Vives de Leganés, donde cursó un CFGS de Programación de la Producción en Fabricación Mecánica y un CFGM de Mecanizado, estudios de los que dice le ha servido “todo, todo, todo”. Ahora está aquí, en este trabajo, pero incide en el hecho de que estos estudios son muy versátiles y que le han abierto un gran abanico de oportunidades en varios sectores productivos. Para ella, el módulo de FCT fue clave en la adquisición de competencias prácticas y le ayudó a saber cómo sería en realidad el mundo laboral. Al finalizar el CFGS, admite que se le abrieron muchas puertas, hasta el punto de tener “la suerte” de poder elegir en función de condiciones y salario. A modo de anécdota, cuenta que, durante el tiempo de búsqueda de empleo tras finalizar el CFGM, la rechazaron de un trabajo porque, según se enteró después, al jefe “le daba cosa” que saliera a medianoche de su jornada de trabajo. A día de hoy, sigue sin comprender muy bien cómo, aun estando cualificada para el puesto, esa justificación de “sobreprotección” por el hecho de ser mujer fuera la excusa para no haberla contratado. Cuando entró a la empresa era la única mujer en el taller; ahora hay siete. Considera fundamental la labor de orientación y cree necesario que se dé mejor a conocer la oferta formativa de FP, sobre todo en centros de secundaria donde no se imparte. Está segura de que muchas mujeres, si conociesen más a fondo este tipo de profesiones, “se darían cuenta de que está genial”. La fuerza física “ya no es un hándicap”; el mito de que se necesita la fuerza de un hombre para este tipo de trabajos es solo eso, “un mito”.
Laura González es la única, de las tres chicas de su clase, que se dedica al mundo de los rallies. Trabaja como copiloto, además de mecánica, en el equipo femenino Melmac Rallyfactory. Cursó el CFGM de Electromecánica de Vehículos Automóviles y está terminando el CFGS de Automoción en el CIFP Avilés, en Asturias. Está muy contenta con lo que está estudiando porque le sirve de mucho para su día a día en el equipo: reparación del motor, carrocería, seguridad, electricidad, etc. Su sueño es poder dedicarse a esto y “vivir de ello”. Cuenta que cuando empezó en este sector, hace ya algunos años, apenas había mujeres, pero hoy en día, cada vez se ven más, muy buenas pilotos y copilotos (abundan más las copilotos) que compiten a nivel nacional y europeo; estima una presencia femenina en las competiciones de alrededor de un 30% y se muestra convencida de que este porcentaje seguirá aumentando con el tiempo. Salvo algún que otro comentario desafortunado, no se ha encontrado con ninguna traba en su camino por el hecho de ser mujer. Es más, cree que hoy en día “el propio sector se ha ido dando cuenta de que las mujeres tienen ciertas cualidades que favorecen el desarrollo de esta profesión”. No obstante, es de la opinión de que, al final del día, esto es un trabajo como cualquier otro y lo que cuenta es que “destaques por tu esfuerzo, talento y aptitudes, y no porque seas mujer u hombre”. Por ello, se seguirá esforzando y dando lo mejor de sí misma para poder conseguir patrocinadores y así llegar a competir en categorías superiores. Habla de sus referentes femeninos, casualmente alguna amiga suya, que “ya han llegado lejos en este mundillo”, participando, por ejemplo, en el Campeonato de Europa de Rally. Lo tiene claro: “no parará hasta alcanzar su meta”.
Marga González es técnico de sonido, en concreto, de sonido para espectáculos en directo, y, por lo que sabe, es la única de su promoción que se dedica a esta especialidad. Realizó el CFGS de Sonido para Audiovisuales y Espectáculos en el IFP Carlos María Rodríguez de Valcárcel de Madrid hace ya unos años y desde entonces trabaja como autónoma en este sector. Su decisión de cursar estos estudios fue puramente vocacional, porque sabía que quería dedicarse a esto, “es un trabajo muy bonito, te devuelve mucho de lo que tú das”. Recuerda que ver estadios como el Wanda, llenos hasta la bandera, en la última gira de Alejandro Sanz, ver a gente emocionándose con su trabajo, “es de lo más especial que le ha ocurrido en la vida”. No obstante, no pasa por alto que sonido en directo es una de las especialidades más duras, tanto en horas de trabajo como en esfuerzo físico. Además, se requiere una gran capacidad de adaptación a entornos y materiales que cambian de un espectáculo a otro. No quiere que la infravaloren, pero tampoco que la valoren de más sólo por ser mujer, “pasa mucho con el tema físico, levantas cosas pesadas y te felicitan con cierta sorpresa”. No hay nada que felicitar, dice, “está cumpliendo con su trabajo”. No tiene referentes femeninos en los que verse reflejada profesionalmente, y se ríe al escuchar que, quién sabe, igual es ella misma la que se convierte en el referente de futuras generaciones. Son muy pocas las mujeres en esta rama, pero cree que podría haber más de no ser por las “limitaciones que las propias mujeres creen tener para esta profesión”. Para ellas, tiene un mensaje: “la fuerza física se hace, todo lo demás se aprende. Si queremos que no haya diferencia entre hombres y mujeres, seamos nosotras las que demos un paso al frente y hagamos que esa diferencia desaparezca”.
Paula Borrego es técnico de producción y, junto con su compañera de taller, son las únicas dos mujeres de este departamento en la plantilla de la empresa donde trabaja, en Alemania. Se formó en el IES Príncipe Felipe de Madrid y cursó el CFGS de Sistemas Electrotécnicos y Automatizados. A Alemania llegó gracias a las prácticas en empresa, que realizó durante sus estudios, prácticas por las que se siente “muy agradecida”. Al terminar el ciclo, hace ahora dos años, esta empresa alemana de fabricación de paneles solares decidió contratarla. A pesar de que sus estudios no están directamente relacionados con su desempeño profesional actual, sí destaca que ha habido algunos contenidos que “ha podido aprovechar bien”. Su trabajo es cada día diferente, no tiene un puesto fijo y eso ha sido una de las cosas que más le ha gustado de esta empresa, porque le permite seguir aprendiendo. Agradece mucho el trato recibido por la empresa durante este tiempo que ha pasado en ella, “un diez”. Sí que es cierto que, en alguna ocasión, ha tenido que escuchar algún comentario poco afortunado de algún compañero, sobre todo a la hora de tener que hacer cargas, “que, por ser mujer, mejor no”, pero con el tiempo ha decidido “hacer oídos sordos”. Gracias a su experiencia en el país germano, ha podido constatar que en Alemania se valora “mucho más” la Formación Profesional. “No hay color”, dice. Le parece una “pena” que en España aún se peque de “titulitis” en algunas empresas, que siguen valorando más titulaciones universitarias que ciclos formativos de FP. A raíz de la pandemia, está buscando nuevas oportunidades profesionales que le permitan trabajar más desde casa y, de esa forma, poder venir con más frecuencia a España.
Patricia Pérez es delineante industrial y la única mujer a pie de obra en la empresa donde trabaja. Su trabajo consiste en la creación de planos, en 2D y 3D, que después son llevados a taller para su fabricación. Estudió el CFGS de Proyectos de edificación y Obra Civil en el IES Antonio Machado de Alcalá de Henares, y afirma que, a pesar de que los estudios están más orientados a edificación de obra y no tanto a la industrial, le han servido para manejar con maestría las herramientas que utiliza en su día a día. Desconocía la existencia de este ciclo, pero un día, al acercarse al centro a preguntar sobre la oferta formativa, “el conserje le explicó muy bien en qué consistía” y se dijo, “¿por qué no?”. Aún a día de hoy, se acuerda de este conserje; sin saberlo, “le cambió la vida”; una vida que, de no ser por él y el servicio de orientación que le ofreció, dice, “habría sido muy diferente”. Con la llegada de la pandemia, decidió buscar nuevas oportunidades profesionales y encontró, con relativa rapidez, el empleo en la empresa en la que está ahora. Se muestra encantada con el trabajo y con el trato recibido, porque “la valoran mucho como profesional”, a pesar de que, como ella misma admite, “aún está aprendiendo”. Reconoce que la orientación laboral es fundamental, pero, eso sí, “hay que tener iniciativa, moverse y salir a buscar la información”, porque “en casa, parada, no se consigue nada”. Recomienda a otras chicas que consideren los estudios de FP como una alternativa académica, porque “son dos años de esfuerzo y estudio, pero el resultado merece la pena y realmente te da la oportunidad de luchar por mejores condiciones laborales”.
Lucía Jiménez, única chica de su clase, acaba de comenzar sus prácticas de empresa en Helados Alacant. Está terminando el CFGS de Automatización y Robótica Industrial en el IES Cavanilles de Alicante. Confiesa que siente un poco de “nerviosismo” por las primeras semanas de prácticas, en las que tendrá que ir familiarizándose con sus tareas, pero que está segura de que esa sensación “le durará poco” y de que “se adaptará rápido” a sus nuevas responsabilidades. Sus funciones, de forma general, serán el mantenimiento de las máquinas, la programación y la realización de esquemas eléctricos. Confía en que lo que ha estudiado le resulte de utilidad y que pueda poner en práctica todos los conocimientos y competencias adquiridos. Al pensar en los inicios, admite que no sabía muy bien qué hacer, pero lo que sí sabía es que desde pequeña siempre le ha gustado la programación. Encontró este ciclo, le llamó mucho la atención y “se metió de cabeza”, y “no se arrepiente en absoluto”. Ha recibido algún que otro comentario “gracioso” por el hecho de ser la única chica, pero “no iban a maldad”; siempre se ha sentido muy cómoda entre sus compañeros. Hace referencia a un fenómeno que últimamente se está observando en su sector y es que, “precisamente por ser mujer, al haber tan pocas, es un poco más fácil destacar y encontrar trabajo”; fenómeno que le “parece un poco injusto”, porque, dice, “hay que valorar la competencia profesional y no si se es hombre o mujer”. Su referente femenino: su profesora de Integración de Sistemas Automáticos, María Pérez, que siempre ha trabajado por fomentar que cada vez más chicas opten por cursar estos estudios ligados al mundo tecnológico. Para Lucía, su carrera no ha hecho más que empezar y “le ha gustado tanto lo que ha hecho hasta ahora” que su idea es continuar sus estudios de esta rama en la universidad.
Thais Camuñez Mercado estudió un CFGM en Sistemas Microinformáticos y Redes en el Institut de Lliçà y un CFGS en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, Videojuegos y Ocio Digital en el Institut Tecnològic de Barcelona. Está trabajando en Movetia como desarrolladora de aplicaciones móviles para los sistemas operativos iOS y Android. A ella, desde pequeña, le interesó la tecnología, principalmente los ordenadores, los móviles y los videojuegos; desde los 14 años empezó a investigar sobre programación de aplicaciones y se dio cuenta de que quería dedicarse a ello. Destaca que su entorno familiar le ha apoyado siempre en su decisión de estudiar Formación Profesional. Fue su hermana la que, tras haber realizado estudios de FP, le recomendó esta rama, al considerar que era más idónea para alcanzar su meta profesional.
Lo mismo le sucedió a Isabel González Jiménez, titulada del CFGS de Sistemas Informáticos y Telecomunicaciones por el IES Universidad Laboral de Albacete y actualmente Técnica de Sistemas en Fibratown. Ya desde bien pequeña le interesaban las nuevas tecnologías y ella, al igual que Thais, ha recibido el apoyo de su entorno más cercano. En concreto, de su madre, que siempre se ha esforzado muchísimo en que ella pudiera estudiar lo que le gustaba. Por ello, dice, le estará eternamente agradecida.
Sin embargo, el inicio de la historia de Nahiara Maeso Sánchez en esta disciplina, dentro de la Formación Profesional, no contó con todo el apoyo que ella habría esperado. Nahiara, tras finalizar el bachillerato, decidió ir a la universidad. No obstante, pasado algún tiempo, decidió dejarla y realizar estudios de FP. En ese momento, pensó, y con el tiempo se ha dado cuenta de que no se equivocaba, que estos estudios iban a ser más acordes a lo que a ella le gustaba realmente y que le iban a preparar mejor para el mercado laboral. Desafortunadamente, su entorno más cercano no estaba del todo de acuerdo con su decisión; veían la Formación Profesional como una alternativa para “fracasados”. Tuvo que “pelear” mucho, pero finalmente ganó la batalla, cursó sus estudios y se tituló en el CFGS en Desarrollo Web por el CIFP Carlos III de Cartagena. Hoy en día, trabaja como consultora junior en la empresa Everis-NTT Data.
El caso de Natalia Jiménez Crespo fue un poco diferente. Ella, si bien ha contado siempre con el apoyo incondicional de su familia, afirma que cuando acabó el bachillerato, y aprobó la selectividad, no tenía nada claro qué carrera realizar. Estaba completamente “perdida”, no sabía qué era lo que le haría sentirse realizada profesionalmente y, lo más importante, no sabía qué era lo que le haría más feliz. Un día, en el instituto, le informaron sobre unos ciclos formativos de FP y le parecieron muy interesantes. Valoró las salidas profesionales y se dio cuenta de que este era un sector con gran potencial. Se animó a probar y, para su grata sorpresa, descubrió un mundo “sorprendente”. Se tituló en el CFGS en Administración de Sistemas Informáticos en el Asunción de Nuestra Señora de Ávila y en el CFGS en Sistemas de Telecomunicaciones e Informática en el IES Vasco de la Zarza, también de Ávila. Está trabajando en estos momentos en Deimos Space como administradora de sistemas y seguridad de la información. La historia de Natalia es el claro ejemplo de que la orientación académica y profesional, bien ejecutada, sí funciona.
Ángeles Villora Martínez estudió el CFGS de Aeromecánica en el CIFP Aguas Nuevas de Albacete. Trabaja en Pratt and Whitney Canadá, líder mundial aeroespacial en motores de aviación, dando soporte y asistencia técnica a clientes de todo el mundo como parte del equipo de reparaciones móviles. Siempre tuvo especial interés en el mundo de la aviación y vio en la FP una forma amena de combinar teoría y práctica, que podría prepararla mejor para los retos del mundo laboral.
Alba Noelia Sánchez Castro estudió el CFGS de Electromedicina Clínica en el CIFP Canastell de Alicante. Trabaja como técnico de electromedicina en el Grupo Empresarial Electromédico.
Cristina Calvo Fabián estudió el CFGS de Mantenimiento de Instalaciones Térmicas y de Fluidos y en la actualidad está cursando el CFGS de Eficiencia Energética, ambos en el IES San Roque de Badajoz. Desempeña su labor profesional en el servicio técnico de averías y mantenimiento en la empresa Heatcool Event, donde comenzó a trabajar a raíz de las prácticas realizadas durante sus estudios de FP.
Elvira Elizabeth Yapura Beltrán estudió el CFGS de Proyectos de Obra Civil en el CE Ave María San Cristóbal de Granada. En la actualidad, trabaja en el departamento de delineación, realizando labores de gestión de datos y delineación de proyectos de obra civil, en la empresa Betancourt Ingenieros.
Eva Palacios Faci estudió el CFGS de Automoción en el INS Caparella de Lleida. Trabaja en Grupo Motor Tarrega Trucks 360 S.L.U., como parte del equipo de asesoramiento al cliente y recepción de vehículos del taller. De la FP destaca el módulo de FCT (Formación en Centros de Trabajo), que da la oportunidad de darse a conocer en una empresa y de adquirir la tan solicitada experiencia laboral.
Sara Martín Pinillos estudió el CFGS de Energías Renovables en el CISER (Centro Integrado de Formación Profesional Superior en Energías Renovables) de Imárcoain, centro en el que también se encuentra cursando el CFGS de Centrales Eléctricas a distancia. Trabaja como Técnico de laboratorio en el departamento de fotovoltaica en el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER).
Marta Campos Peiró estudió el CFGS de Mecatrónica Industrial en el IES Almussafes de Valencia y, actualmente, cursa Ingeniería Mecánica en la Universitat Politècnica de València. Trabaja en la oficina técnica de la empresa Gaequip, en el diseño de equipos industriales.
Marta Latorre Martín estudió el CFGS de Automatización y Robótica Industrial en los Salesianos de Zaragoza y el CFGS de Mecatrónica Industrial en el CPIFP Corona de Aragón. Trabaja en la empresa Geysehn, como parte del equipo de mantenimiento y desmontaje de armarios eléctricos.