El IES Federica Montseny de Burjassot, centro socio de FPEmpresa, ha reorganizado durante el curso 2025-26 el ciclo de Grado Medio de Instalaciones de Telecomunicaciones para situar los proyectos en el centro del aprendizaje. La propuesta integra 28 horas semanales en un bloque común de trabajo, superando la división horaria por módulos y acercando la formación a las dinámicas del entorno profesional.

El ciclo ya utilizaba el aprendizaje basado en proyectos (ABP) tanto en primero como en segundo curso. El cambio consiste en adaptar también la organización del tiempo y la coordinación docente a esta metodología, de modo que el alumnado pueda avanzar en cada reto con continuidad y aplicar conjuntamente conocimientos de diferentes ámbitos.

La iniciativa parte de una realidad del sector: una instalación o una intervención técnica exige combinar conocimientos, planificar tareas, resolver problemas y comprobar resultados. Con este enfoque, el centro busca que el aprendizaje siga la lógica de los encargos profesionales y que los contenidos se integren en las necesidades de cada proyecto.

Un bloque común de 28 horas semanales

La nueva organización mantiene fuera del bloque de proyectos únicamente el módulo de Inglés en primero y el módulo optativo en segundo. El resto del tiempo se articula en torno a los retos que debe resolver el alumnado, con la participación coordinada del equipo docente.

En primer curso, los proyectos se desarrollan mediante retos progresivos. El alumnado analiza un problema, busca soluciones, planifica el trabajo, realiza la instalación o intervención y comprueba los resultados. Cada proyecto cuenta con un docente coordinador que orienta la intervención del resto del profesorado.

Además, los proyectos se contextualizan en una empresa del sector e incorporan de forma transversal los contenidos de seguridad en el trabajo y del mundo laboral correspondientes al módulo de Itinerario Personal para la Empleabilidad I.

En segundo curso, la dinámica se organiza mediante retos semanales. El alumnado recibe un encargo, distribuye las tareas de forma cooperativa, desarrolla una propuesta y presenta y defiende los resultados. La sostenibilidad y la digitalización se integran también en este proceso.

El itinerario culmina con el trabajo de Itinerario Personal para la Empleabilidad II y Proyecto Intermodular, en el que el alumnado debe idear, planificar y construir un prototipo que reúna las competencias adquiridas durante el ciclo.

El propio centro como espacio de aprendizaje

Durante el curso 2025-2026, esta metodología se ha concretado en actuaciones sobre necesidades reales del instituto. Entre ellas se encuentran la instalación de la red LAN de un aula, la adecuación del sistema de megafonía, la mejora de la videovigilancia para el control de accesos y aparcamiento y la reparación del alumbrado de emergencia.

Estas intervenciones han permitido aplicar los conocimientos técnicos del ciclo a instalaciones del propio centro. Al mismo tiempo, han exigido trabajar la organización de tareas, la toma de decisiones, la comunicación y la resolución de problemas en equipo.

La reorganización busca dar continuidad y coherencia a los proyectos, facilitando que el profesorado acompañe al alumnado a lo largo de su desarrollo. Con esta propuesta, el IES Federica Montseny avanza hacia una Formación Profesional en la que aprender implica utilizar los conocimientos de forma autónoma e integrada para responder a situaciones profesionales concretas.

El proyecto “Ampliación de competencias profesionales a través de un proyecto editorial”  del CIPFP Ciudad del Aprendiz ha sido seleccionado en la IX Convocatoria de Ayudas Dualiza, impulsada por CaixaBank Dualiza y FPEmpresa, con el objetivo de reforzar la formación del alumnado de Artes Gráficas a través de proyectos reales conectados con las necesidades del sector.

La iniciativa nace en un contexto especialmente difícil para el centro. La DANA que arrasó la zona sur de Valencia el 29 de octubre se llevó la vida de Miguel Bonilla, profesor que estaba desarrollando con su alumnado un proyecto editorial basado en la creación de un poemario ilustrado. A pesar de la pérdida, el centro decidió seguir adelante con la docencia y con el proyecto, convirtiéndolo en una oportunidad para ampliar competencias, fortalecer el aprendizaje y responder a una realidad concreta del tejido productivo.

El proyecto parte de una necesidad detectada en el sector de las artes gráficas en Valencia, formado mayoritariamente por pymes y micropymes. Estas empresas demandan cada vez más profesionales con una visión global del proceso industrial, capaces de desenvolverse en preimpresión, impresión y postimpresión, en lugar de perfiles especializados únicamente en una de estas fases.

Ante esta realidad, el centro se planteó abrir el currículo de los ciclos de grado medio para que el alumnado pudiera conocer el proceso gráfico en su conjunto. Para ello, ha trabajado junto a empresas colaboradoras en la elaboración de un currículo adaptado a las necesidades reales del sector, desarrollado a través de proyectos editoriales reales, aprendizaje entre iguales, transferencia de conocimiento y formación del profesorado mediante estancias en empresa.

Aprender el proceso editorial completo

En la iniciativa ha participado alumnado de los tres ciclos de grado medio de Preimpresión Digital, Impresión Gráfica y Postimpresión y Acabados. El objetivo ha sido que los estudiantes puedan realizar de forma autónoma trabajos editoriales completos, comprendiendo cada una de las fases que intervienen en la producción gráfica.

El proyecto ha permitido reorganizar el taller, señalizar los espacios, hacer visibles las normas de seguridad y mejorar la autonomía del alumnado en un entorno de trabajo más próximo al de una empresa. Siempre con la supervisión del profesorado, los estudiantes han podido asumir tareas de producción editorial y trabajar de forma coordinada dentro de equipos.

La metodología también ha supuesto un cambio en la forma de programar y trabajar los módulos. Frente a una organización más aislada de los contenidos, el centro ha comenzado a avanzar hacia una dinámica basada en retos profesionales, donde las distintas competencias se integran en proyectos reales.

La colaboración con entidades del entorno ha sido clave. La Imprenta Comunicación Gráfica y el CIPFP Ciutat de l’Aprenent han participado en la formación del alumnado a través de FCT, mientras que en este proyecto han dado un paso más para formar conjuntamente a los estudiantes en los procesos de preimpresión, impresión y acabados del producto editorial. Estas entidades han puesto sus instalaciones y equipos humanos al servicio del alumnado, han contribuido al diseño del currículo y han transmitido conocimiento tanto en el aula como en la empresa.

Además, Kalosini, S.L. (Editorial Olé) ha proporcionado ISBN y difusión, mientras que la librería Nöstlinger ha trabajado en la difusión del proyecto, su presentación y el desarrollo de actividades en la Feria del Libro de Valencia junto al alumnado.

Uno de los hitos destacados del proyecto ha sido la producción del poemario y de cuentos infantiles elaborados junto al ciclo superior de Educación Infantil de La Florida Cicles. Estos cuentos fueron creados desde cero, y el alumnado llegó a ofrecer un taller de cuentacuentos en la Feria del Libro de Valencia, donde varias personas se interesaron por adquirirlos.

La ayuda de CaixaBank Dualiza y FPEmpresa ha permitido contar con un taller editorial actualizado, con maquinaria similar a la que existe en las empresas del sector. Esta inversión ha facilitado el aprendizaje del proceso completo, la transmisión de conocimiento entre iguales y la actualización metodológica del centro.

El impacto del proyecto se ha percibido tanto a nivel académico como personal. El alumnado llega mejor preparado a la empresa, gana confianza en sí mismo, conoce el proceso industrial en su conjunto y se siente capaz de aportar sus conocimientos en un entorno profesional.

Además, la iniciativa ha contribuido a visibilizar la Formación Profesional y el sector editorial, poniendo de manifiesto la necesidad de contar con técnicos bien formados. El centro recibe de forma habitual peticiones de empresas que buscan alumnado en formación o recién graduado para incorporarse a sus cadenas de trabajo, aunque no siempre logra cubrir todos los puestos demandados.

El proyecto no termina con la producción del poemario y de los cuentos infantiles. La intención del centro es continuar trabajando mediante esta metodología, desarrollar nuevos proyectos editoriales y funcionar como una empresa editorial dentro del entorno formativo.

Centro San Viator Sopuerta, centro socio de FPEmpresa, participa en LeadHER, un proyecto Erasmus+ que busca reducir la brecha de género en las carreras vinculadas a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y fomentar una tecnología más inclusiva desde las aulas.

La iniciativa parte de una realidad todavía desigual: las mujeres representan solo el 18 % de los especialistas TIC en España. Entre las causas se encuentran los estereotipos, la falta de referentes femeninas y una formación docente que rara vez incorpora la perspectiva de género.

Para dar respuesta a este reto nace LeadHER, un proyecto europeo de 30 meses en el que participan ocho organizaciones de cuatro países. Forman parte del consorcio INOVA+, el Agrupamento de Escolas José Estêvão y UMAR, de Portugal; Know and Can y la 93.ª Escuela Secundaria “Alexander Teodorov-Balan”, de Bulgaria; la Universidad de Ciencias Aplicadas Haaga-Helia, de Finlandia; y, por parte de España, la Basque International Research Association (BIRA) y Centro San Viator Sopuerta.

El proyecto plantea un marco docente basado en tres componentes principales. Por un lado, programas de mentoría en los que mujeres del ámbito TIC entran en las aulas para acercar su experiencia al alumnado. Por otro, un Toolbox y un curso de 25 horas dirigido al profesorado. Además, LeadHER incorpora DigiSphere, un programa de actividades pensado para implicar a las familias en el proceso.

Cambiar los estereotipos desde las aulas

Centro San Viator lidera, junto a BIRA, la implementación y el pilotaje del proyecto, que se desarrollará en dos rondas y a lo largo de dos cursos escolares.

En cada país participarán al menos 100 estudiantes de Educación Primaria y otros 100 de Secundaria, tanto chicas como chicos. Esta participación mixta responde a una idea clave del proyecto: cambiar los estereotipos requiere implicar a todo el alumnado, no solo a las niñas y jóvenes.

El impacto esperado de LeadHER va más allá de los centros piloto. Cada país contará con un grupo de trabajo de políticas, y el curso docente se propondrá para los catálogos oficiales de formación. El objetivo final es generar un marco replicable en otros centros europeos, de forma que la experiencia pueda extenderse a nuevos contextos educativos.

Desde Centro San Viator subrayan la importancia de avanzar hacia una tecnología más inclusiva. La tecnología no es neutra: refleja las decisiones, perspectivas y experiencias de quienes la diseñan. Por ello, garantizar la presencia de mujeres en su creación no es solo una cuestión de representación, sino una condición para desarrollar productos más igualitarios, seguros y libres de sesgos.

Con su participación en LeadHER, Centro San Viator refuerza su compromiso con una educación que combata los estereotipos de género y abra nuevas posibilidades para que las niñas y jóvenes no se vean únicamente como usuarias de la tecnología, sino también como creadoras, investigadoras e innovadoras capaces de diseñar el futuro.

WorldSkills Shanghái 2026 ha dejado el mejor resultado de la historia para la delegación española: una medalla de bronce y cinco Medallas de Excelencia. Un balance conseguido por un equipo formado por 34 competidores que participaron en 31 especialidades y que se midieron con algunos de los mejores jóvenes profesionales del mundo.

Entre la representación española hubo una importante presencia de centros socios de FPEmpresa. Un total de 20 centros asociados participaron en la competición, llevando hasta Shanghái especialidades tan diferentes como Cocina, Electrónica, Mecanizado CNC, Control Industrial, Estética, Carpintería, Tecnología de la Moda o Administración de Sistemas en Red.

En concreto, estuvieron representados el CIFP Juníper Serra, CIFP Joan Taix, CPIFP Hurtado de Mendoza de Granada, IES Universidad Laboral de Zamora, CIFP Juan de Herrera de Valladolid, CIFP Politécnico de Murcia, CIFP Tolosaldea LHII, CIFP Virgen de la Candelaria, CIFP Virgen de Las Nieves, Comenius Centre Educatiu, IES Cotes Baixes, IES El Pla, IES Bernat de Guinovart, IES Federico García Lorca, IES Geneto, IES Bartolomé Pérez Casas, Institut Carles Vallbona, IES Salvador Victoria de Monreal del Campo, CPIFP Bajo Aragón de Alcañiz y CIFP Politécnico de Santiago de Compostela.

El bronce conseguido por Juan García Ortiz, estudiante del IES Bartolomé Pérez Casas, en Tecnología de la Moda, se sumó a las Medallas de Excelencia obtenidas por la delegación española y puso el broche a una competición en la que la clasificación final cuenta solo una parte de la historia.

Porque competir en un WorldSkills significa también meses de preparación, jornadas contra el reloj, capacidad para resolver situaciones inesperadas y diferencias mínimas que pueden separar a un participante de un reconocimiento internacional.

Así lo han vivido varios de los estudiantes de nuestros centros socios. En el caso de Carla Almarcha Villaescusa, del IES El Pla de Alicante, apenas tres puntos la separaron de la Medalla de Excelencia en Beauty Therapy. La alumna recuerda Shanghái como una experiencia «inolvidable» y especialmente intensa, en la que tuvo que enfrentarse incluso a situaciones para las que no se había preparado específicamente. Una de ellas fue la depilación con hilo, técnica que tuvo que aprender en apenas dos días para afrontar una de las pruebas.

También muy cerca de uno de los reconocimientos quedó Teodor Mitrea Dumitrescu, del IES Cotes Baixes de Alcoy en Control Industrial. Con 693 puntos y la 12.ª posición mundial, terminó a solo siete puntos del Diploma Mundial. Su tutor resume una de las claves de una competición de este nivel: pequeños detalles y el tiempo necesario para resolverlos pueden acabar marcando una gran diferencia.

Una sensación similar se llevó de Shanghái el participante del Comenius Centre Educatiu en Electrónica, que finalizó a 50 puntos de la Medalla de Excelencia. Más allá de la puntuación, destaca la oportunidad de observar cómo trabajan competidores de otros países, aprender de ellos y establecer nuevas amistades. «Un pequeño detalle o un contratiempo te puede dejar fuera de tu objetivo», explica.

Pero el camino hasta llegar a ese momento comienza mucho antes de que arranque el cronómetro.

Meses de preparación desembocan en pruebas donde precisión, rapidez y capacidad de adaptación pueden marcar la diferencia entre los mejores especialistas del mundo

Para David Iniesta Orenes, del CIFP Politécnico de Murcia, la preparación para competir en Mecanizado CNC incluyó el trabajo con el software Mastercam, prácticas en el propio centro y jornadas específicas de formación y familiarización con empresas colaboradoras de WorldSkills Spain. Junto a su tutor, Esteban García Vivancos, participó además en una competición amistosa con el representante de Portugal celebrada en Aveiro antes de viajar a Shanghái.

Una preparación que persigue mucho más que dominar una técnica. En Cotes Baixes, durante meses se reprodujeron situaciones similares a las que posteriormente podían aparecer en competición. El objetivo era que el participante adquiriera un método de trabajo ordenado y fuera capaz de combinar rapidez, precisión y capacidad de reacción ante cualquier imprevisto. Ya en Shanghái, tuvo que enfrentarse al cableado y comprobación de señales, programación de PLC y HMI, puesta en marcha de instalaciones y diagnóstico de fallos mientras competía contra el reloj.

La capacidad para adaptarse se convirtió también en uno de los grandes aprendizajes de Carla Almarcha. Tras seis meses de entrenamiento, encontrarse con procedimientos que no trabajaba habitualmente obligó a cambiar el plan sobre la marcha. Lejos de detenerla, la experiencia terminó reforzando una de las ideas con las que regresa de Shanghái: la necesidad de seguir superándose como profesional.

La exigencia adquiere otra dimensión en modalidades como Electrónica. Iván, tutor del Comenius Centre Educatiu explica que las pruebas reproducen buena parte del proceso real de creación de un producto electrónico. Los participantes deben diseñar y comprobar circuitos, montar componentes, utilizar equipos de medida, trabajar con microcontroladores y conseguir que sensores, motores, luces, pantallas y sistemas de comunicación funcionen conjuntamente. En Shanghái, algunos de los ejercicios estuvieron relacionados con sistemas de automatización y vivienda inteligente, desde el control de iluminación hasta puertas, persianas o climatización.

El reto, por tanto, no consiste únicamente en demostrar conocimientos aislados. Hay que interpretar un problema, diseñar una solución, construirla, programarla, detectar posibles errores y conseguir que todo funcione correctamente dentro del tiempo establecido.

A esa exigencia técnica se suma otra de las grandes dimensiones de WorldSkills: la oportunidad de compartir experiencia con jóvenes profesionales procedentes de numerosos países. Para el participante de Comenius, observar otras formas de trabajar le ha permitido regresar con «una nueva perspectiva» y con más ganas de continuar aprendiendo. El intercambio internacional también estuvo presente antes de Shanghái para el Politécnico de Murcia con la competición amistosa celebrada junto al representante portugués.

Y detrás de cada participante existe además un equipo. Profesores, tutores, expertos y empresas forman parte de una preparación que puede extenderse durante meses. Desde Cotes Baixes destacan especialmente la labor del experto nacional de Control Industrial, José María Delgado, y del experto autonómico Roberto Álvarez. «Este tipo de resultados y experiencias no son únicamente fruto del participante, sino de todo el equipo que hay detrás», señala el tutor del centro.

Las experiencias de Comenius Centre Educatiu, IES El Pla, CIFP Politécnico de Murcia e IES Cotes Baixes son algunas de las historias que deja la participación de los 18 centros socios de FPEmpresa presentes en WorldSkills Shanghái 2026. A ellas se suma el testimonio visual de otros centros, como el IES Geneto, que también ha compartido imágenes de su paso por la competición.

Para muchos de estos jóvenes, sin embargo, Shanghái no representa el final del camino. El participante de Comenius ya mira hacia EuroSkills Düsseldorf 2027. También lo hace Cotes Baixes, que quiere aprovechar todo lo aprendido para llegar al campeonato europeo mejor preparado. Y Carla Almarcha tiene igualmente clara su siguiente meta después de haberse quedado a tres puntos de la Medalla de Excelencia.

Shanghái deja clasificaciones y reconocimientos, pero también meses de entrenamiento convertidos en experiencia, errores de los que aprender y nuevos objetivos. Ahora, con Düsseldorf 2027 ya en el horizonte, toca volver a entrenar y seguir dando pasos hacia el siguiente reto.

  • La iniciativa apoyará proyectos de centros educativos que acerquen la Formación Profesional a estudiantes y familias y contribuyan a despertar vocaciones en sectores con alta demanda de talento.
  • El plazo de presentación de solicitudes permanecerá abierto del 5 al 26 de octubre de 2026.

CaixaBank Dualiza y la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa han abierto el plazo de inscripción de una nueva edición de la Convocatoria Dualiza-Orienta, una iniciativa destinada a apoyar acciones innovadoras de orientación hacia la FP, contribuyendo a un mayor conocimiento de las oportunidades académicas y profesionales que ofrece.

La convocatoria busca respaldar proyectos que se desarrollen durante el primer semestre de 2027, entre el 1 de enero y el 30 de junio, y que ayuden a que alumnado y familias puedan tomar decisiones formativas informadas, conectadas con sus intereses y con las necesidades de los sectores productivos.

Podrán participar centros educativos públicos o privados de todo el país que impartan grados D o E de Formación Profesional y estén inscritos en el Registro Estatal de Centros Docentes no Universitarios, ya sea de manera individual o en colaboración con otros centros educativos, empresas, asociaciones, administraciones u otras entidades del entorno.

La directora de CaixaBank Dualiza, Paula San Luis, ha destacado que “la orientación sigue siendo una herramienta fundamental para que cada estudiante pueda descubrir las oportunidades que tiene a su alcance y construir un proyecto profesional acorde con sus capacidades e intereses. Con esta convocatoria queremos seguir apoyando a los centros educativos para que desarrollen iniciativas innovadoras que acerquen la Formación Profesional a los jóvenes y les permitan conocer, de forma práctica y cercana, las múltiples oportunidades que ofrece”.

Por su parte, el presidente de FPEmpresa, Luis García Domínguez, ha señalado que “la orientación es clave para que los estudiantes puedan tomar decisiones formativas con toda la información necesaria. Los centros de Formación Profesional tienen una responsabilidad creciente en esta labor y convocatorias como Dualiza-Orienta permiten impulsar proyectos innovadores, fortalecer el trabajo de los orientadores y acercar la realidad de la FP a estudiantes, familias y profesorado”.

La convocatoria se enmarca en el papel estratégico que la Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional otorga a la orientación académica y profesional como elemento fundamental para acompañar a las personas a lo largo de sus itinerarios formativos y laborales.

Entre los objetivos de esta nueva edición figura dar a conocer la FP como un itinerario formativo de calidad y alta empleabilidad, reforzar la colaboración entre centros educativos y empresas, visibilizar profesiones con elevada demanda de profesionales cualificados y promover experiencias de orientación directas y vivenciales que permitan al alumnado descubrir nuevas vocaciones.

Asimismo, se prestará especial atención a iniciativas relacionadas con sectores industriales, tecnológicos y STEM, así como a aquellas que fomenten la igualdad de oportunidades y contribuyan a reducir los estereotipos de género asociados a determinadas profesiones y estudios.

Las acciones podrán adoptar formatos muy diversos, incluyendo talleres para orientadores, actividades desarrolladas junto a empresas, encuentros con antiguos alumnos, visitas a entornos profesionales, recursos audiovisuales, experiencias inmersivas o proyectos que faciliten un mejor conocimiento de las oportunidades que ofrece la Formación Profesional.

Las solicitudes podrán presentarse entre el 5 y el 26 de octubre de 2026 a través de la página web de CaixaBank Dualiza.

Con esta nueva edición de Dualiza-Orienta, CaixaBank Dualiza y FPEmpresa refuerzan su compromiso con una orientación más innovadora, cercana y conectada con la realidad social y productiva, facilitando que más jóvenes conozcan las oportunidades que ofrece la Formación Profesional y puedan tomar decisiones informadas sobre su futuro académico y profesional.

Para cualquier consulta adicional, las personas interesadas pueden dirigirse al correo electrónico orientacionactiva@fpempresa.net.

El proyecto Digital Water Learning Hub, coordinado por el IES Beatriu Fajardo de Mendoza de Benidorm, centro socio de FPEmpresa, ha finalizado en julio de 2026 tras 24 meses de trabajo conjunto, consolidándose como una experiencia de referencia en innovación educativa y transferencia de conocimiento en el ámbito de la Formación Profesional aplicada a la gestión del agua urbana.

La iniciativa ha contado con la participación del Institut Pere Martell de Tarragona y de la empresa del ciclo integral del agua Fomento Agrícola de Castellón (FACSA). Juntos han desarrollado una propuesta formativa orientada a acercar al alumnado a la gestión digitalizada del ciclo urbano del agua, un ámbito en el que la tecnología resulta clave para mejorar la eficiencia, reducir pérdidas y optimizar recursos.

El objetivo principal del proyecto ha sido el desarrollo e implantación de una plataforma digital colaborativa en la nube, que permite el uso compartido de plantas piloto sensorizadas entre los centros educativos y la empresa participante.

Esta plataforma recrea un centro de control remoto de infraestructuras hidráulicas, desde el que el alumnado puede monitorizar, analizar datos reales y simular la gestión de redes de abastecimiento y estaciones de bombeo sin necesidad de desplazarse.

Gracias a este entorno de aprendizaje, los estudiantes han podido trabajar con variables clave como caudales, presiones o niveles, desarrollando competencias relacionadas con la eficiencia hídrica, la reducción de pérdidas y la optimización energética.

Formación aplicada a los retos del sector del agua

El proyecto ha incorporado metodologías activas basadas en retos y ha fomentado prácticas colaborativas entre alumnado de distintos centros, acercando la formación a situaciones reales del sector.

Uno de los logros más destacados de Digital Water Learning Hub ha sido la transferencia directa de conocimiento desde la empresa FACSA hacia los equipos docentes y el alumnado. Esta colaboración ha contribuido a actualizar contenidos y metodologías formativas en línea con las demandas actuales del sector del agua.

El proyecto responde a un contexto en el que la digitalización se ha convertido en un factor clave para la gestión eficiente de las infraestructuras hidráulicas. La necesidad de formar técnicos cualificados en nuevas tecnologías aplicadas al agua urbana refuerza el valor de iniciativas como esta, que conectan directamente la Formación Profesional con los desafíos reales del entorno productivo.

Además, el enfoque flexible del proyecto y el uso de tecnologías digitales permiten que Digital Water Learning Hub se presente como un modelo replicable en otros centros de Formación Profesional. Los recursos didácticos generados, así como la propia plataforma, seguirán siendo utilizados por futuras promociones de estudiantes y podrán ampliarse con la incorporación de nuevos centros y entidades colaboradoras.

El éxito de la iniciativa pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre el ámbito educativo y el tejido empresarial para afrontar los retos de la digitalización y la sostenibilidad. En este sentido, los socios del proyecto han mostrado su voluntad de continuar trabajando conjuntamente en nuevas iniciativas de innovación y transferencia de conocimiento.

El proyecto Digital Water Learning Hub ha sido financiado a través de la convocatoria de 2023 de ayudas destinadas a la realización de proyectos de innovación e investigación aplicadas y transferencia del conocimiento en la Formación Profesional del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea – Next Generation EU.

El proyecto EcoClassrooms for Social Learning, del Colegio Santiago Apóstol (centro socio de FPEmpresa), plantea una nueva forma de repensar los espacios educativos desde la sostenibilidad, la inclusión y las metodologías centradas en el alumnado.

La iniciativa, enmarcada en la convocatoria KA210-VET, cuenta con una duración de 24 meses y un presupuesto total de 60.000 euros. Su objetivo principal es diseñar y producir un aula innovadora que responda a las necesidades pedagógicas actuales y que, al mismo tiempo, incorpore criterios medioambientales en su construcción.

El proyecto parte de una reflexión sobre la disposición tradicional de las aulas, que sigue siendo muy similar en buena parte de la Unión Europea: filas de pupitres frente al escritorio del docente y una pizarra o pantalla interactiva. Según recoge la propuesta, esta organización responde a modelos de aula surgidos en el siglo XIX y apenas ha evolucionado, a pesar de los avances producidos en el ámbito pedagógico.

Frente a esta realidad, EcoClassrooms for Social Learning propone crear un espacio educativo alineado con metodologías como la Comunidad de Aprendizaje, basada en el aprendizaje dialógico y la pedagogía centrada en el estudiante. El proyecto también toma como referencia la Teoría del Aprendizaje Social de Lev Vygotsky, la Zona de Desarrollo Próximo y la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner.

Aulas diseñadas para aprender, participar y cuidar el entorno

Una de las principales motivaciones del proyecto es diseñar un aula que refleje la pedagogía que hay detrás del proceso de aprendizaje, del mismo modo que las aulas Montessori responden a una determinada visión educativa. A ello se suma un segundo objetivo: que estos espacios sean respetuosos con el medio ambiente, utilizando materiales sostenibles o reciclados frente al uso habitual de plásticos en mesas y sillas.

El proyecto también incorpora la ergonomía como un elemento esencial, teniendo en cuenta la gran cantidad de horas que el alumnado pasa sentado en el centro educativo. De esta forma, el diseño del aula busca favorecer una postura adecuada durante las actividades educativas.

Además, las tres organizaciones socias trabajan con alumnado con menos oportunidades, por lo que la propuesta incluye una dimensión clara de inclusión. Por un lado, el proyecto pretende poner a disposición de estos estudiantes tecnología STEM de vanguardia, como el diseño e impresión 3D, el corte láser y el diseño web en WordPress. Por otro, busca que el alumnado pueda transformar su propio entorno educativo según sus necesidades, reforzando así su empoderamiento, autoconfianza y autoestima.

La iniciativa también persigue construir metodologías innovadoras basadas en el enfoque STEM, las teorías pedagógicas mencionadas y una metodología práctica que sitúe al alumnado en el centro de su proceso de aprendizaje. Además, las tres escuelas participantes quieren desarrollar un proyecto con una fuerte perspectiva emprendedora, en colaboración con empresas reales, para impulsar la proactividad, la resiliencia, la creatividad y el trabajo colaborativo en un escenario próximo al mundo real.

Entre los objetivos de EcoClassrooms for Social Learning se encuentran crear la simulación de una start-up operativa, fomentar la conciencia medioambiental, desarrollar un nuevo marco pedagógico basado en el aprendizaje social, construir metodologías docentes multidisciplinares e innovadoras, promover la inclusión y la diversidad, mejorar las competencias digitales mediante el diseño 3D y la aplicación de la inteligencia artificial, reforzar el uso de la lengua inglesa, reducir el absentismo y el abandono escolar, y fortalecer el sentimiento de pertenencia a la Unión Europea.

La implementación del proyecto contempla diferentes fases, entre ellas la gestión general de la iniciativa, actividades formativas vinculadas al aprendizaje dialógico, la sostenibilidad medioambiental y las inteligencias múltiples, el diseño del Eco-Classroom for Social Learning, la producción del prototipo, las pruebas, la elaboración de la versión final, la simulación de la start-up y las acciones de comunicación y difusión.

Como resultados esperados, el proyecto prevé la creación de un marco pedagógico basado en el aprendizaje social y las inteligencias múltiples, la adquisición de formación ambiental sobre el diseño y la producción de aulas, el aumento de la creatividad y la proactividad, la mejora de competencias digitales, mayores niveles de inclusión y participación, la producción del aula ecológica para el aprendizaje social, la mejora de las competencias en lengua inglesa, la reducción del absentismo y del abandono escolar, y un sentimiento más sólido de pertenencia europea.

El Institut Jaume Mimó, centro socio de FPEmpresa, ha reforzado su apuesta por la orientación profesional y el emprendimiento en Formación Profesional a través de iniciativas que acercan al alumnado a la realidad del entorno laboral.

Durante el pasado mes de marzo, el centro celebró la Semana de la Orientación, una programación dirigida a ofrecer al alumnado experiencias vinculadas con el mundo profesional. Entre las actividades desarrolladas destacó el Mimó Work Market, un evento en el que empresas colaboradoras de la cartera de prácticas del centro realizaron entrevistas al alumnado, permitiéndoles vivir una experiencia real de contacto con responsables de selección.

La iniciativa nació en el año 2019 como respuesta a la necesidad de tender un puente directo, cercano y eficiente entre el alumnado de Formación Profesional del Institut Jaume Mimó y las empresas de la zona con necesidades de captación de talento. Con el paso de las ediciones, el Mimó Work Market se ha consolidado como un evento anual de referencia dentro del calendario académico del centro.

El proyecto funciona con un formato de feria de talento y speed-dating profesional. Las empresas colaboradoras instalan sus estands en las instalaciones del centro y el alumnado participa en entrevistas breves, organizadas previamente mediante una agenda de citas con responsables de selección.

Entrevistas reales en un entorno seguro

Uno de los elementos diferenciales del Mimó Work Market es que se desarrolla dentro del propio centro educativo. Esto permite que los alumnos y alumnas afronten sus primeras entrevistas de trabajo en un entorno seguro, cercano y cómodo, acompañados por el equipo docente.

La iniciativa persigue varios objetivos. Por un lado, facilitar la inserción laboral del alumnado y la consecución de plazas para sus prácticas en modalidad de FP Dual. Por otro, ofrecer una capacitación práctica que les permita poner a prueba sus habilidades comunicativas en entrevistas laborales reales. Además, el evento acerca la realidad del tejido empresarial al centro educativo y visibiliza el valor técnico de los perfiles profesionales de Formación Profesional.

El Mimó Work Market destaca también por su carácter colaborativo. La planificación, el diseño, la comunicación y la gestión logística del evento corren a cargo del alumnado de 2º curso del Ciclo Formativo de Grado Superior de Marketing y Publicidad, que aplica de forma real las competencias de su titulación.

El profesorado también tiene un papel activo en el desarrollo de la iniciativa, acompañando al alumnado en la preparación previa, asesorándolo durante la jornada y guiándolo para que pueda aprovechar al máximo la experiencia desde el punto de vista pedagógico y emocional.

Junto al Mimó Work Market, el Institut Jaume Mimó también llevó a cabo una Jornada Emprendedora, concebida como un espacio para fomentar el espíritu emprendedor entre el alumnado mediante ponencias de emprendedores y emprendedoras que compartieron sus experiencias reales.

Además, el centro prepara la primera edición de la FIRA MIMÓ ECO SOCIAL, en la que alumnado de diferentes ciclos formativos expondrá proyectos vinculados a la sostenibilidad y al módulo de IPO 2, desarrollados mediante la metodología de design thinking. La jornada contará también con talleres y charlas impartidas por empresas colaboradoras.

Desde su primera edición en 2019, el Mimó Work Market ha registrado un crecimiento sostenido en la participación empresarial. En las últimas dos ediciones, el centro ha contado con entre 19 y 23 empresas participantes, una respuesta que refleja el interés del entorno productivo por colaborar con la Formación Profesional.

La dirección del centro confirma que la iniciativa volverá a celebrarse en febrero de 2027, dando continuidad a su compromiso de generar nuevas oportunidades profesionales para el alumnado y de fortalecer el papel del Institut Jaume Mimó como centro clave para la empleabilidad en su territorio.

El proyecto ArteSana, desarrollado por alumnado de Formación Profesional de Grado Básico de BHIP Ortzadar CPES, centro socio de FPEmpresa, ha obtenido el 2º premio en la categoría Tecnología y Valores de los Premios Ikasenpresa 2026, un reconocimiento a una iniciativa que combina emprendimiento, fabricación digital y compromiso social.

ArteSana nace en el marco de Ikasenpresa, iniciativa de emprendimiento de FP Euskadi, y muestra cómo esta apuesta puede convertirse, desde los centros, en una oportunidad real para que el alumnado de Grado Básico desarrolle proyectos innovadores y experimente todas las fases de una iniciativa emprendedora.

La cooperativa diseña y fabrica pendientes y complementos de moda mediante impresión 3D multicolor y corte láser. El proceso se desarrolla en el GarageLAB de Ortzadar, espacio de innovación y fabricación digital apoyado por Euskaltel Fundazioa y Fundación Orange, que permite acercar al alumnado tecnologías y entornos de aprendizaje vinculados a la realidad profesional.

Cada pieza está inspirada en mujeres artistas que han utilizado el arte como forma de expresión, resiliencia y sanación, e incorpora un mensaje sobre su historia y significado. La iniciativa suma además una clara dimensión social de la mano de Iñurri, asociación dedicada al acompañamiento y divulgación en torno al cáncer.

Emprender también desde la FP Básica

Uno de los elementos diferenciales de ArteSana es precisamente el protagonismo del alumnado de FP de Grado Básico. El grupo tractor está formado por jóvenes de Soldadura y Calderería en un itinerario adaptado a 3 años, acompañado por alumnado de otros tres ciclos de Grado Básico de Ortzadar.

A través del proyecto, el alumnado han participado en el diseño, fabricación, organización y comunicación de la cooperativa, desarrollando competencias emprendedoras, digitales, técnicas y sociopersonales dentro de un reto real.

ArteSana se desarrolla desde el contexto de aprendizaje ETHAZI de FP Euskadi y encuentra en Ikasenpresa el contexto para trasladar el emprendimiento del aula a una experiencia real. Su participación en la Feria Ikasenpresa permitió al alumnado presentar sus productos, explicar su propósito y defender públicamente su iniciativa.

El 2º premio en Tecnología y Valores de Ikasenpresa 2026 reconoce precisamente una de las claves de ArteSana: utilizar la tecnología no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para crear, emprender y generar impacto social.

El proyecto refleja así un ecosistema de colaboración: FP Euskadi impulsa el emprendimiento a través de Ikasenpresa; Ortzadar lo convierte en una oportunidad educativa para la FP Básica; el GarageLAB, apoyado por Euskaltel Fundazioa y Fundación Orange, aporta el entorno tecnológico; e Iñurri conecta el aprendizaje con una realidad social.

ArteSana demuestra que la FP Básica también puede ser un espacio para emprender, innovar y generar impacto, cuando se combinan oportunidades, tecnología, colaboración y confianza en las capacidades del alumnado.

El IES Federica Montseny de Burjassot, centro socio de FPEmpresa, celebró el pasado 10 de diciembre el III Hackathon Intercentros de Emprendimiento, una iniciativa impulsada por la Comisión de Emprendimiento del centro que convirtió sus instalaciones en un espacio de creatividad, colaboración e innovación.

El proyecto nace como evolución del Hackathon de Emprendimiento que el IES Federica Montseny venía realizando con alumnado de Grado Superior. Desde la Comisión de Emprendimiento se planteó dar un paso más y abrir la experiencia a otros centros educativos, con el objetivo de reunir en un mismo espacio a estudiantes de distintas familias profesionales.

En esta tercera edición participaron, junto al IES Federica Montseny, el CIPFP de Cheste, el IES Honori García (también centro socio) y el IES L’Eliana. La propuesta permitió al alumnado salir de su entorno habitual, conocer otras realidades profesionales y comprobar el valor de trabajar con personas con conocimientos, experiencias y formas de pensar diferentes.

La jornada, de participación voluntaria, estuvo dirigida preferentemente a estudiantes de segundo curso de ciclos formativos, que ya habían cursado IPE II y contaban con una base de conocimientos para afrontar el reto con mayores herramientas.

Desde primera hora, los participantes llegaron al IES Federica Montseny acompañados por el profesorado coordinador de sus centros. Los equipos, previamente organizados, se diseñaron con un enfoque interdisciplinar, buscando que estuvieran formados por alumnado procedente de diferentes familias profesionales.

Un reto real para aprender haciendo

El Aula Teca se transformó durante toda la jornada en un espacio de innovación y creación. Antes de comenzar, el alumnado recibió las indicaciones necesarias sobre la metodología de trabajo, con una introducción al Design Thinking y a las metodologías ágiles.

A partir de ese momento, los equipos tuvieron que enfrentarse a un problema real planteado por una empresa y trabajar contrarreloj para encontrar una solución innovadora y viable. Durante el proceso, analizaron las necesidades de los usuarios, definieron el problema, generaron ideas y las transformaron en propuestas concretas.

Para avanzar en el reto, utilizaron herramientas como el mapa de empatía, el Canvas y la creación de prototipos, hasta llegar al momento final de la jornada: la preparación y presentación del pitch ante el jurado.

Cada equipo contó además con un mentor, cuya función fue acompañar al grupo durante el proceso, resolver dudas, ayudarles a avanzar y controlar los tiempos. El mentor no ofrecía las soluciones, sino que guiaba a los equipos para que encontraran su propio camino.

Esta dinámica permitió que el alumnado asumiera el verdadero protagonismo de la actividad, tomando decisiones, organizándose, gestionando desacuerdos y aprendiendo de los errores mientras avanzaba hacia una solución común.

El objetivo del Hackathon va más allá del aprendizaje de herramientas propias del emprendimiento. Desde la Comisión de Emprendimiento del IES Federica Montseny se busca que este tipo de experiencias ayuden al alumnado a desarrollar competencias fundamentales tanto para emprender como para desenvolverse en una empresa como futuros profesionales.

Durante la jornada se trabajaron habilidades como el trabajo en equipo, la comunicación, la creatividad, la resolución de problemas y conflictos, la toma de decisiones, la gestión del tiempo, la adaptación a situaciones nuevas, la iniciativa y la capacidad de defender y comunicar una propuesta.

Después de una intensa mañana de trabajo, cada equipo presentó ante el jurado la solución desarrollada, explicó el problema detectado, defendió su propuesta y trató de convencer a los expertos de su viabilidad. El jurado estuvo formado por representantes del mundo empresarial e institucional, entre ellos profesionales de Schneider, AST, la coordinadora de Emprendimiento de la Dirección General de Formación Profesional de la Conselleria y la directora del IES Federica Montseny.

Tras escuchar las diferentes propuestas, se proclamó un equipo ganador, que recibió el correspondiente premio como reconocimiento a su trabajo y al esfuerzo realizado durante la jornada.

El resultado del III Hackathon Intercentros de Emprendimiento no se mide únicamente en el equipo ganador ni en la solución final presentada. La experiencia permitió que alumnado de diferentes centros y familias profesionales saliera de su zona de confort, gestionara la presión del tiempo y descubriera que la combinación de perfiles diversos multiplica las posibilidades de encontrar soluciones.

Además, el Hackathon acercó al alumnado al ecosistema emprendedor, poniendo en contacto la Formación Profesional con empresas y profesionales, y ofreciéndole una visión más real de las competencias que demanda el mundo laboral.