El Centro San Viator Sopuerta, socio de FPEmpresa, ha participado en Euskelec 2026, una iniciativa educativa en la que alumnado de Formación Profesional de distintos centros trabaja de forma colaborativa en el diseño y construcción de un vehículo eléctrico.
La competición, que se celebra anualmente en Vitoria-Gasteiz, se ha consolidado como un espacio de referencia para el desarrollo de competencias técnicas, el trabajo en equipo y la innovación vinculada a la movilidad sostenible. Para San Viator Sopuerta, la participación en Euskelec forma parte de una apuesta firme por las metodologías activas en la Formación Profesional, donde el aprendizaje práctico y la colaboración entre ciclos formativos son elementos clave.
Uno de los pilares del proyecto en el centro ha sido el trabajo conjunto de alumnado de diferentes ciclos, como Carrocería, Electromecánica, Automoción, Electricidad y Mecanizado. Esta colaboración ha permitido organizar equipos interdisciplinares capaces de intervenir en las distintas fases del vehículo: diseño, estructura, sistemas eléctricos, montaje y pruebas.
La diversidad de perfiles ha favorecido la integración de conocimientos complementarios y ha acercado al alumnado a una dinámica muy similar a la que se produce en entornos profesionales del sector industrial. Cada especialidad ha aportado una parte del proceso, construyendo una experiencia de aprendizaje compartida en torno a un reto técnico común.
Aprender entre iguales para construir en equipo
En esta edición de Euskelec 2026, ha tenido especial relevancia la figura del alumnado mentor. Estudiantes que ya habían participado en ediciones anteriores han asumido un papel activo de acompañamiento, guiando a sus compañeros y compañeras durante el desarrollo del proyecto.
Este modelo de aprendizaje entre iguales, conocido como peer to peer, ha reforzado la autonomía del alumnado, la responsabilidad compartida y el trabajo en equipo. Además, ha permitido consolidar una dinámica positiva dentro del proyecto, en la que la experiencia previa se convierte en una herramienta para ayudar a quienes se incorporan por primera vez.
Durante meses de trabajo continuo, el equipo ha desarrollado el vehículo eléctrico que ha representado al centro en la competición. El proceso ha exigido coordinación, constancia y capacidad para resolver retos técnicos de forma conjunta, hasta culminar en la fase final celebrada en mayo.
Desde el centro han querido felicitar al alumnado participante por su implicación, compromiso y esfuerzo, así como al profesorado implicado en el proyecto. Su trabajo ha sido fundamental para hacer posible una experiencia educativa que combina innovación, aprendizaje práctico y colaboración real.








