Joaquín Escriche compagina su labor como vicedirector del CIPFP Mislata con la de vocal coordinador de FPEmpresa en la Comunidad Valenciana. Ingeniero en informática, comenzó su trayectoria en una consultora, aunque a Escriche siempre le llamó la atención el mundo de la docencia. “Siempre me ha motivado la educación, las relaciones humanas, el enseñar… y la FP tiene la particularidad de aunar lo mejor del mundo educativo con lo mejor del entorno empresarial”, afirma.
Desde que obtuvo su plaza por oposición, ha trabajado siempre en centros con Formación Profesional. En su segundo año llegó al CIPFP Mislata, donde ha desarrollado una sólida trayectoria: comenzó en el equipo de calidad, pasó a ser vicesecretario, jefe de estudios y, finalmente, vicedirector. Tras más de dos décadas en el centro, con todos los cambios que en él se han desarrollado, se considera con orgullo un auténtico “mislatero”
Pregunta: ¿Qué es lo que más te interesa en el mundo de la educación?
Respuesta: Lo más bonito e interesante de la educación es poder ayudar a las personas a encontrar su camino profesional, darles una salida y reconducir sus trayectorias vitales. Es algo que me parece apasionante y gratificante.
En los más jóvenes, participas de su proceso de maduración: cuando, con el paso del tiempo, los encuentras en puestos de responsabilidad y sientes la satisfacción haber participado en el proceso de transformación de su vida.
P: ¿Qué proyectos destacarías de los que se están desarrollando en tu centro?
R: Sin duda, en estos momentos destacaría nuestro papel como Centro de Excelencia en Ciberseguridad. Es un proyecto amplio, con múltiples líneas de desarrollo: transformación metodológica, digitalización, innovación, formación del profesorado a nivel estatal… También estamos trabajando en el diseño curricular vinculado a la ciberseguridad, Además aspiramos a participar en un CoVe (Centros de Excelencia Profesional, junto a asociaciones empresariales, universidades de distintos países) y seguimos participando en distintos proyectos de innovación y emprendimiento de distintas administraciones. Se están generando múltiples iniciativas valiosas.
P: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que has tenido que hacer frente como docente?
R: Uno de los mayores retos en FP, especialmente en informática, es mantenerse actualizado. Es un ámbito en constante evolución. A diferencia de otras materias, donde los contenidos básicos no varían tanto, en informática los cambios son continuos.
Otro reto importante ha sido adaptarse a los continuos cambios legislativos, que a menudo implican modificar metodologías, enfoques pedagógicos o la organización de los ciclos. Estos cambios obligan al profesorado a repensar constantemente cómo enseñar y cómo conectar mejor con el alumnado, lo que requiere flexibilidad y capacidad de adaptación.
P: ¿Cómo percibes el panorama actual de la Formación Profesional con respecto al pasado? ¿Qué aspectos han sido los que más han cambiado?
R: Sí que ha cambiado, y muy a positivo. La FP ahora ha conseguido tener la reputación y la consideración que se merece como salida profesional, tanto por parte de las empresas como por parte de las administraciones. Lo que tenemos ahora es un incremento de alumnado, mucho interés por las familias… Antes éramos el patito feo: todo el mundo tenía que explicar lo que era la FP o lo que era un módulo, y ahora es al revés.
P: ¿Has notado algún cambio en el perfil de estudiantes de FP?
R: No es distinto de lo que se percibe en la sociedad, y nosotros tenemos que evolucionar en ese sentido. Ahora tenemos estudiantes mucho más digitales, nativos tecnológicos, muy influenciados por redes sociales y nuevos entornos digitales. El gran cambio que se avecina es la incorporación de la inteligencia artificial, que ya forma parte del día a día del alumnado. Nuestra tarea es enseñarles a utilizarla de manera crítica y productiva en todos los módulos. La velocidad del cambio tecnológico es mucho mayor que la del sistema educativo, y debemos adaptarnos.
P: ¿Cuál te parece que es el principal reto que afronta la Comunidad Valenciana con respecto a la Formación Profesional?
R: Uno de los principales retos es la consolidación de la nueva ley de FP, aunque es un reto compartido con el resto de Comunidades Autónomas. También me parece fundamental revalorizar los ciclos de grado medio, una opción muy válida pero que requiere un mayor apoyo, especialmente desde las empresas, ya que el alumnado suele llegar con menor madurez.
Otro reto importante es la implantación efectiva de la formación en empresa tanto en primer curso como en segundo. Ahora debemos lograr que las empresas también valoren la presencia del alumnado desde primero. Como siempre los cambios llevan su tiempo .
P: ¿Qué viste en FPEmpresa que te hiciera querer participar e implicarte en esta Asociación?
R: El CIPFP Mislata fue el socio número 1, uno de los que creó los orígenes de la Asociación, y yo lo viví desde el equipo directivo: cómo todo ha ido creciendo, cómo ha ido consolidándose, cómo ha ido teniendo el prestigio que tiene… en su momento nos pareció una idea muy potente, no había asociaciones de centros de FP. El tiempo ha confirmado que fue una iniciativa acertada.
P: ¿Qué papel crees que cumple FPEmpresa en el sector educativo y, en concreto, de la FP?
R: Debe ser como un órgano consultivo para las administraciones, incluso puede marcar líneas estratégicas, identificar tendencias, puede adelantarse a muchos de los retos del sistema… Tiene una visión global de la FP a nivel estatal, lo que la convierte en una herramienta para orientar políticas educativas.
P: ¿Cómo llegaste a formar parte de la Junta Directiva?
R: Al haber vivido el proyecto desde dentro y formar parte del equipo directivo del CIPFP Mislata, que ya formaba parte de la junta, consideré que era una buena oportunidad que el centro siguiera en la junta directiva. Además, el proyecto de FPEmpresa me parece una muy buena iniciativa: tener una voz coordinada respecto a la educación de la FP me parece que es algo positivo.
P: ¿Cómo imaginas el futuro de la Formación Profesional?
R: En el futuro, creo que la Formación Profesional va a seguir ganando ese prestigio que le corresponde. Es una enseñanza ágil, porque un ciclo lo normal son dos años y está cercana al tejido empresarial y enfocada a la empleabilidad. Mientras logre seguir conectada con las necesidades reales de las empresas, seguirá cumpliendo su misión: formación de calidad, colaboración con el entorno productivo e inserción laboral.




