En la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa formamos parte del Consejo Impulsor de la FP dual, una iniciativa promovida por la Fundación Bertelsmann que nace con el objetivo de contribuir a dar respuesta a los principales retos que afronta la Formación Profesional dual en España. Este Consejo actúa como grupo de seguimiento y apoyo del proyecto Retos FP 2030, una nueva línea de trabajo orientada a generar soluciones que refuercen la implantación y la calidad del carácter dual de la FP.
La dualización de la Formación Profesional representa una oportunidad para mejorar el sistema, pero también ha intensificado desafíos ya existentes, especialmente en lo relativo a la calidad de la formación en empresa y a la coordinación entre los distintos agentes implicados. En este contexto, el Consejo Impulsor reúne a entidades del ámbito educativo, empresarial e institucional con el propósito de aportar visión, experiencia y propuestas concretas para avanzar hacia un modelo de FP dual más sólido y equitativo.
Junto a FPEmpresa, participan entidades como la CEOE, la Cámara de Comercio de España, CaixaBank Dualiza, la Confederación Española de Centros de Enseñanza, el Ayuntamiento de Málaga y la Fundació BCN Formació Professional, además de empresas, centros educativos y representantes del alumnado.
Retos FP 2030: líneas de acción prioritarias
El proyecto Retos FP 2030 articula su trabajo en torno a tres grandes líneas de acción. La primera se centra en la generación de propuestas que den respuesta a los retos detectados en la implementación del carácter dual de la FP a nivel estatal. La segunda línea está orientada a la recopilación y difusión de buenas prácticas, con el objetivo de facilitar su accesibilidad, escalabilidad y transferencia entre territorios, centros y entidades. Por último, la tercera línea busca la dinamización del debate a nivel local y regional, activando espacios en los que administraciones, centros educativos, empresas y alumnado puedan analizar conjuntamente los desafíos de la FP dual.
Entre los primeros retos que comenzarán a abordarse se encuentran el aumento de la participación de las empresas públicas en la FP, el apoyo a la movilidad del alumnado, el análisis del coste-beneficio de la FP dual para las empresas, la mejora de los sistemas de evaluación del aprendizaje en la empresa y el refuerzo de la participación del alumnado en los espacios de debate sobre la FP.
La creación del Consejo Impulsor de la FP dual supone un paso adelante para seguir avanzando hacia una Formación Profesional más conectada con el tejido productivo, con mayor calidad y equidad, y en la que la voz de los centros y del alumnado tenga un papel activo en la construcción del futuro del sistema.




