Mondragon Unibertsitatea y Centro Formación Somorrostro, socio de FPEmpresa, continúan consolidando su colaboración en el Grado en Ingeniería Mecatrónica en Bizkaia, una alianza que une el rigor académico universitario con la experiencia práctica e industrial de uno de los centros de Formación Profesional de referencia en Euskadi.
El acuerdo entre ambas instituciones se firmó en 2019 y comenzó a materializarse en el curso 2020/2021. Desde entonces, la colaboración ha permitido ampliar la oferta del Grado en Ingeniería Mecatrónica en Bizkaia y reforzar el compromiso de Centro Formación Somorrostro con la innovación educativa, la transferencia de conocimiento y la conexión con el tejido industrial de su entorno.
La titulación se desarrolla con una clara vocación práctica y multidisciplinar. El alumnado realiza parte de su formación en las instalaciones de Mondragon Unibertsitatea y parte en las de Centro Formación Somorrostro, aprovechando los recursos, laboratorios y talleres de ambas instituciones. Además, profesorado de los dos centros participa conjuntamente en la impartición del grado, aportando una visión complementaria que integra conocimiento académico, experiencia industrial e innovación tecnológica.
El Grado en Ingeniería Mecatrónica fue pionero en Euskadi al integrar en una única titulación tres ámbitos cada vez más interconectados en la industria avanzada: la mecánica, la electrónica y la informática industrial. Esta combinación responde a las necesidades de la Industria 4.0, donde la capacidad para integrar sistemas complejos se ha convertido en una competencia estratégica.
Del aula al taller: diseñar, fabricar y defender soluciones reales
Uno de los ejemplos más destacados de esta metodología es el proyecto POPBL (Problem-Oriented Project-Based Learning), que el alumnado de segundo curso desarrolla durante el segundo semestre de su formación en Somorrostro. A través de este reto, los estudiantes se enfrentan desde etapas tempranas a situaciones similares a las que encontrarán en su futuro entorno profesional.
Durante este curso, los cuatro equipos de segundo de Ingeniería Mecatrónica han trabajado en un desafío de gran complejidad técnica: diseñar, fabricar, automatizar y poner en funcionamiento una máquina real y completamente operativa.
Partiendo de los diseños conceptuales desarrollados durante el primer semestre, el alumnado ha avanzado durante meses en la fabricación, el montaje y la puesta a punto de sus proyectos. El proceso ha integrado conocimientos de diferentes disciplinas, desde el diseño mecánico, la elaboración y revisión de planos 2D y 3D, la selección de materiales y la definición de procesos de fabricación, hasta el montaje y el rediseño derivado de los problemas detectados durante el desarrollo.
El trabajo también ha incorporado la automatización y el control industrial, con tareas como el diseño y cableado de esquemas eléctricos, la programación, la configuración de variadores, el control de movimientos y la puesta en marcha de los sistemas. A ello se ha sumado la parte vinculada a la seguridad industrial y al cumplimiento normativo, con análisis de riesgos, diseño de funciones de seguridad, cálculo de niveles de prestaciones requeridos y elaboración de documentación técnica y manuales de instrucciones.
La culminación del proceso tuvo lugar durante el mes de junio, cuando los cuatro equipos defendieron públicamente sus proyectos ante el profesorado responsable de la titulación. La sesión de evaluación fue más allá de una exposición académica: cada proyecto fue sometido a un análisis técnico exhaustivo, en el que se revisaron decisiones de diseño, se cuestionaron hipótesis, se plantearon situaciones límite y se identificaron posibles mejoras.
El alumnado tuvo que justificar cada decisión, explicar cada solución técnica y responder con argumentos a las cuestiones planteadas. Durante la defensa, los estudiantes demostraron un conocimiento profundo de los sistemas desarrollados y evidenciaron la capacidad adquirida para analizar, construir, revisar y defender soluciones reales ante problemas reales.
El nivel alcanzado por los equipos quedó reflejado en las valoraciones obtenidas, ya que los cuatro grupos recibieron calificaciones muy destacadas por parte del tribunal evaluador.
Más allá del resultado concreto de esta promoción, la experiencia vuelve a poner de manifiesto el valor de la colaboración entre Mondragon Unibertsitatea y Centro Formación Somorrostro. La combinación de conocimiento universitario, experiencia práctica, formación dual y conexión con el tejido industrial permite construir itinerarios formativos capaces de responder a los retos tecnológicos actuales y futuros.




