No todas las situaciones de acoso empiezan con una agresión evidente. A veces comienzan con comentarios, control, exclusión o comportamientos que se normalizan demasiado pronto. Después, crecen. Escalan. Y pueden convertirse en violencia digital, sextorsión o abusos que muchas personas no saben cómo denunciar.
Desde esa realidad nace Pantalla Morada, el proyecto del CIPFP Misericordia de Valencia reconocido con el segundo premio en la 5ª edición de los Premios Transferencia de Conocimiento de la FP, impulsados por FPEmpresa y Grupo Esprinet. Una propuesta tecnológica sencilla, replicable y pensada para ofrecer apoyo, información y orientación inmediata ante situaciones de acoso o violencia.
El proyecto, liderado por Lucía García, tutora del centro y líder del equipo, parte de una pregunta directa: “¿Alguna vez has sufrido algún tipo de acoso?”. A partir de ahí, el equipo plantea una reflexión que conecta con una realidad cercana para muchos jóvenes: “Quizás tú no, pero seguro que alguien de tu entorno sí”.
Pantalla Morada surge precisamente para responder a ese silencio que muchas veces rodea a las víctimas. Según recoge el equipo en su presentación, “la violencia no tiene ni edad ni género”, aunque afecta especialmente a las mujeres, que en muchas ocasiones callan “por miedo o por no encontrar un sistema adecuado para denunciarlo”.
Un dispositivo sencillo para una necesidad urgente
La propuesta consiste en una pantalla interactiva instalada en espacios privados y discretos, pensada para que cualquier persona pueda acceder a información y ayuda sin exponerse ni llamar la atención. En el caso planteado por el centro, estas pantallas se instalarían en los baños, lugares de uso personal donde la víctima puede interactuar con el dispositivo con mayor privacidad.
“Con este proyecto priorizamos la privacidad de la víctima”, explica el equipo en el vídeo de presentación, donde también señalan que las pantallas estarían ubicadas en “zonas de espacio personal y que no llaman la atención”.
Uno de los puntos fuertes de Pantalla Morada es su viabilidad. El proyecto no parte de grandes infraestructuras ni de materiales inaccesibles, sino de recursos habituales en el entorno educativo. El propio equipo lo resume así: “Tan solo con el material que encontramos en las aulas, de manera fácil, hemos logrado desarrollar y plantear un proyecto totalmente viable de fabricar en centros educativos”.
El prototipo está formado por una placa Raspberry Pi, una pantalla táctil externa y su sistema de alimentación. Además, contempla la posibilidad de integrar todos los elementos en un único chasis fabricado mediante impresión 3D. En la parte de software, incorpora una interfaz multifunción diseñada de acuerdo con la normativa vigente y con capacidad de actualizarse ante posibles cambios legales.
“El hardware y software de nuestro proyecto es extremadamente sencillo y permite una adaptación rápida a cualquier entorno”, señala el equipo, que también destaca la posibilidad de actualizar la herramienta de forma continua debido a los cambios rápidos de la ley.
Tecnología, privacidad e inclusión
Pantalla Morada no solo busca ofrecer una respuesta inmediata, sino también generar un recurso útil a largo plazo. El equipo ha desarrollado un prototipo para demostrar que la solución puede implantarse siguiendo instrucciones sencillas y adaptarse a distintos espacios, desde centros educativos hasta empresas, centros comerciales u otros lugares expuestos a situaciones de abuso.
La accesibilidad también forma parte del diseño. La interfaz está pensada para ser fácil de utilizar por cualquier persona e incorpora letra grande para facilitar su uso por parte de personas con discapacidad visual. De este modo, el proyecto conecta la prevención de la violencia con la inclusión y la igualdad de acceso a la información.
Además, la iniciativa concede un papel protagonista a las alumnas del centro. El equipo plantea que el montaje y la instalación de las pantallas sean realizados por ellas, así como las charlas formativas sobre su funcionamiento en las distintas familias profesionales del centro educativo. Esta decisión refuerza el valor del proyecto dentro de una convocatoria que busca promover la presencia femenina en ámbitos técnicos y tecnológicos.
En palabras del propio equipo, con Pantalla Morada se pretende dar “un pequeño paso, pero importante en esta lucha”. Una frase que resume bien el sentido del proyecto: no se presenta como una solución única a un problema complejo, sino como una herramienta concreta, viable y cercana para facilitar que pedir ayuda sea más fácil.
El proyecto se centra especialmente en el ODS 5, vinculado a la igualdad de género, y también se relaciona con otros objetivos como la reducción de las desigualdades, las comunidades sostenibles, el consumo responsable y la paz, justicia e instituciones sólidas.