El proyecto “Diseño de un Centro de Transformación para la simulación de maniobras y puesta en servicio en el IES Polígono Sur” ha sido uno de los seleccionados en la IX Convocatoria de Ayudas Dualiza, impulsada por CaixaBank Dualiza y FPEmpresa. La iniciativa busca acercar al alumnado a una formación técnica especializada mediante la recreación de entornos reales del sector eléctrico en condiciones seguras.

El proyecto consiste en el diseño, construcción y puesta en funcionamiento de una maqueta funcional de un centro de transformación que permite simular maniobras, protocolos de mantenimiento y procesos de puesta en servicio conforme a la normativa del sector. Para ello, se combina la adquisición de material didáctico especializado, como transformadores, equipos de medida, protecciones o sistemas de control digital, con la reutilización de componentes procedentes de instalaciones reales.

La propuesta se desarrolla bajo una metodología de aprendizaje basado en proyectos, integrando teoría, práctica y digitalización, con el objetivo de ofrecer al alumnado una experiencia formativa más cercana a la realidad profesional.

Un simulador adaptado a todos los niveles

Uno de los principales valores del proyecto es su capacidad para dar respuesta a una limitación habitual en la Formación Profesional: la dificultad de trabajar de forma práctica contenidos relacionados con la alta tensión debido a su elevado coste y a los riesgos eléctricos asociados. Gracias a este simulador, el alumnado puede recrear situaciones reales sin tensión, adquiriendo conocimientos técnicos específicos en un entorno seguro .

En la iniciativa participa alumnado de distintos niveles formativos, desde Grado Básico en Electricidad y Electrónica hasta Grado Medio en Instalaciones Eléctricas y Automáticas y Grado Superior en Sistemas Electrotécnicos y Automatizados, lo que favorece una formación transversal dentro de la familia profesional.

El proyecto cuenta además con la colaboración de la empresa Elecnor, que aporta experiencia en el sector eléctrico, formación específica tanto al alumnado como al profesorado y suministro de materiales para el montaje del centro de transformación. Esta colaboración refuerza la conexión entre el ámbito educativo y el tejido empresarial, facilitando una formación más ajustada a las necesidades reales del mercado laboral.

El desarrollo del proyecto no ha estado exento de retos, especialmente en la coordinación con la empresa colaboradora debido a su carga de trabajo durante los meses de invierno. Sin embargo, esta colaboración ha abierto nuevas oportunidades, planteando incluso una futura ampliación que permita simular la conexión en bucle de varios centros de transformación y ofrecer una formación más completa en distribución eléctrica.

El impacto en el alumnado ya es significativo, tanto a nivel académico como motivacional, al permitirles acceder a una formación especializada que mejora sus oportunidades de inserción laboral en el sector eléctrico. Además, el proyecto se plantea con vocación de continuidad, con el objetivo de beneficiar a futuras generaciones de estudiantes.

La ayuda de CaixaBank Dualiza y FPEmpresa ha sido clave para hacer viable esta iniciativa, especialmente teniendo en cuenta la elevada inversión que requiere la recreación de un centro de transformación en un entorno educativo. Con proyectos como este, la Formación Profesional refuerza su papel como motor de innovación, colaboración con la empresa y generación de oportunidades reales para el alumnado.

Los centros IES Albarregas de Mérida, el IES Severo Ochoa de Elche, el IES Polígono Sur de Sevilla y el IES Gran Vía de Alicante, socios de FPEmpresa, están desarrollando el Proyecto LARA, una iniciativa intercentros de Investigación e Innovación Aplicada en Formación Profesional. Su objetivo es mejorar la autonomía comunicativa de personas con dificultades en el habla o el lenguaje a través del uso de tecnologías basadas en Inteligencia Artificial (IA).

El proyecto integra la participación del alumnado y profesorado de distintas familias profesionales, pero principalmente Informática y Comunicaciones y Servicios Socioculturales y a la Comunidad. Junto a ellos, diversas entidades sociales y asociaciones que trabajan con personas con discapacidad participan en el diseño de las soluciones tecnológicas, garantizando que respondan a necesidades reales del colectivo.

El pasado mes de octubre se celebraron en el IES Albarregas las jornadas Kick Off 25-26 del Proyecto LARA, que reunieron a docentes, alumnado y representantes de las entidades colaboradoras. Durante varios días se realizaron dinámicas de trabajo conjunto, sesiones de sensibilización y reuniones técnicas para coordinar los avances del primer año y planificar los nuevos retos tecnológicos y sociales.

El encuentro culminó el jueves 16 de octubre con una jornada abierta a instituciones y asociaciones colaboradoras, donde se presentaron los logros conseguidos, las nuevas líneas de trabajo y las posibilidades de incorporación de nuevas entidades al proyecto.

Tecnología con propósito social y aprendizaje colaborativo

El objetivo principal de LARA es desarrollar aplicaciones capaces de capturar y analizar la voz de personas con dificultades del habla, transformando ese audio en texto y generando posteriormente un nuevo audio inteligible mediante IA. De este modo, la tecnología se convierte en una herramienta para mejorar la comunicación, la accesibilidad y la calidad de vida de las personas usuarias.

El alumnado participa activamente en todas las fases del proyecto: desde el diseño y programación de aplicaciones web y móviles, hasta el entrenamiento de modelos de IA para el reconocimiento y la generación de voz. También realizan pruebas de campo en colaboración con entidades sociales, validando los resultados y adaptando las herramientas a diferentes perfiles de usuarios. Además, los estudiantes elaboran materiales visuales y presentaciones para la difusión del proyecto, desarrollando competencias transversales en comunicación, trabajo en equipo y sensibilización social.

El enfoque de LARA se basa en el aprendizaje por retos y la colaboración intercentros, lo que permite una transferencia continua de conocimientos entre comunidades autónomas y especialidades formativas. Así, la Formación Profesional se consolida como un espacio de innovación, cooperación y desarrollo tecnológico con impacto real.